Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.


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9/2/18

IN MEMORIAM A UN GRAN COCHERO ECIJANO
















En el día de hoy, a los 93 años de edad, fallece el Cochero ecijano de más prestigio en el mundo del Enganche, conocido a nivel Nacional por su habilidad inmejorable en la guía de coches de caballos y sus innumerables premios.


Descanse en Paz



         D. FRANCISCO GÓMEZ MOSTAZO (MATEO), fue Cochero del Depósito de Recría y Doma de Écija y posteriormente Depósito de Remonta. Con su trabajo y talento, dio lo mejor de él al Depósito y a Écija consiguiendo innumerables premios y triunfos deportivos en la modalidad de Enganches durante muchos años. Tanto los que le conocimos y tratamos, como los aficionados al Enganche, difícilmente podremos olvidarlo. 



 D. FRANCISCO GÓMEZ MOSTAZO


Conocido en Écija, su ciudad natal, y en el mundo del caballo como MATEO.  En el año 1.952 presta sus Servicios temporalmente como Cochero en la Unidad y ya  en el año 1.954, siendo Jefe del Depósito de Recría y Doma el Coronel de Caballería D. Francisco Jiménez- Alfaro y Alamino, pasa a formar parte de ella con carácter indefinido hasta su Jubilación en Enero de 1.990, que le despide de su Actividad el Jefe de la Unidad  Coronel D. José Luis Goróstegui y Méndez de Vigo.

        Por Orden Ministerial, en atención a los méritos y circunstancias que en él concurren, se le concede la Cruz del Mérito Militar de 4ª Clase  en Enero de 1.980.

       Durante su estancia en el Depósito, demostró una habilidad inmejorable  en la guía de coches de caballos, consiguiendo numerosos premios y siendo el Cochero Oficial de las máximas Autoridades Civiles y Militares que acudían al Real de la Feria de Sevilla.



Feria de Sevilla, año 1.969. SS.AA.RR. los Príncipes de España. Mateo, sobre el pescante de la BRITSCHKA, guiando el enganche del Depósito. 



En esta fotografía, puede apreciarse sobradamente la extraordinaria habilidad de Mateo enganchando una Cuarta con Pericón, marchando éste sin arneses y atendiendo exclusivamente a la voz.

Año 1.955 en el Acuartelamiento de “La Doma” en Écija.


Primeras Jornadas Ecuestres de Écija año 1.981. Guiando Ocho a la Potencia por las calles de la ciudad. 



Mateo, con un Charabán enganchado a una Cuarta en la Prueba de Manejabilidad del Campeonato de España de Enganches de 1.986 celebrado en el “Cuartel de la Doma” de Écija.








Francisco Javier de la Uz Jiménez


4 comentarios:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Semblanza sobre Mateo de nuestro querido amigo el Coronel Diego Lamoneda Díaz, de hace dos o tres años. Tan acertada y vigente.
Descansa en paz Mateo.
Don FRANCISCO GÓMEZ MOSTAZO “Mateo”
Aprendió por sí mismo, en el picadero que había junto a Sta María y en alguna que otra finca. En el año 52, el Cuartel, lo contrató. Dejó una huella imborrable en la Remonta. Hay una placa en la cuadra de los carruajes, de las mejores de España, que dice: “A Mateo, por prestigiar durante 32 años el nombre del Depósito de Remonta guiando con maestría sus enganches por España y cosechando innumerables éxitos”
Le sustituyó, Don Miguel García, a quien guarda un cariño especial, por su muerte temprana y su bondad de carácter. Enseñó a muchos soldados el oficio de cochero, alguno de ellos aún ejercen como tales. Ahora el titular de la plaza es D. Juan Robles, campeonísimo español. Él y Mateo, los dos más grandes, se tienen enorme cariño y respeto.
Pero lo singular de Mateo es su genio. Y hay muchas anécdotas sobre ello.
Le habían suspendido 14 veces en el examen de conducir el automóvil, así que invitó a los examinadores a dar un paseo de caballos por Écija. Los llevó al galope por Aguabajo, y entre callejuelas llegaron al Puente. Repuestos del pánico, reconocieron su habilidad y, aunque nada tenía que ver un coche con otro, decidieron aprobarle. Otra vez asistió a una boda con el propio enganche. Entró en el local donde estaban comiendo los invitados, y pasó una y otra vez entre las mesas, sin tocar ni una sola, con los comensales paralizados entre la fascinación y el pavor.
Muchos ecijanos recuerdan las enérgicas pisadas de los cascos sobre el suelo adoquinado, los relinchos y la poderosa presencia de los caballos con sus guarniciones y borlajes, que paralizaban el andar de las gentes por las calles y las hacían salir de comercios y tabernas. Todos miraban admirados el llegar de tan espectacular comitiva.
Y muchas veces, todos se asombraban por ver al pericón -el caballo de adelante-, suelto. En realidad, iba sujeto con unos nylons, que apenas se veían. Un día, en la feria de Sevilla, llevando al capitán general, se rompieron y el pericón quedó suelto entre la multitud. El general se asustó mucho por lo que pudiera pasar y Mateo le dijo: “No se preocupe usted, que el caballo está ahora mismo aquí…en cuanto yo se lo diga”. Dio una voz, y el pericón llegó de entre la gente, se puso otra vez en cabeza y así continuaron por la feria, ante el estupor general.
Cuando ya estaba viejo el caballo, lo quisieron vender para ahorrar pienso, pero Mateo no lo consentía. De vuelta de un viaje, le dijo el coronel que había muerto. Días después de tan gran disgusto, iba con unas cuartas por la plaza de Colón y oyó un fuerte relincho. Paró de inmediato el carruaje, y miró a unos caballos que bebían de la mano de un tratante que los iba a vender al matadero. Lo reconoció. Al galope fue a la Comandancia, frenó en el apeadero, subió las escaleras, y sin llamar irrumpió en el despacho del coronel. ¿No me dijo usted que había muerto? Descubierta la añagaza, tuvo el coronel que mandar a por el caballo, que murió de viejo en el cuartel, como Mateo quería.
Después de jubilarse, estuvo con D. Vitoriano de la Rubia enganchando, luego ya lo dejó. El genio y el talento siguen incólumes aún. Las fuerzas, a sus 90 años, no son las mismas. Pero su mirada sí. Es penetrante y refleja su fuerte personalidad. Ahora es feliz con su mujer Juana; y en el sitio de los viejos, como dice él, echa alguna partida al dominó. Pero su mente está también en el cuartel, con los militares que le trataron con el respeto que merecía, con los viejos remontistas, con los que se fueron, el comandante Pareja o Fernández de la Luz, con su gran amigo Curro Marín, y tantos otros. Y sueña aún con las guarniciones y los borlajes; y la Briska, las Jardineras, la Berlina, el Landó…, sobre todo con sus caballos del alma, que le entendían con una mirada…, con una voz. Y Mateo a ellos…; como aquel día reconoció, en la plaza de Colón, el relincho de su pericón.

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Bonita emotiva y merecida entrada,así como con el comentario de Gonzalo.

María del Carmen Gómez Ordóñez dijo...

Qué bonitas y merecidas dedicatorias para una gran persona y brillante profesional.
Su Familia Gómez está tremendamente agradecida a todas las personas que le dedican su cariño y colaboran por que su trabajo y talento sean siempre recordados.

María del Carmen Gómez Ordóñez dijo...

Qué bonitas y merecidas dedicatorias para una gran persona y brillante profesional.
Su Familia Gómez está tremendamente agradecida a todas las personas que le dedican su cariño y colaboran por que su trabajo y talento sean siempre recordados.