Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




Aquí ponemos entradas de CABALLOS - CABALLERÍA o algo de interés excepcional para los POETAS.

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27/4/17

TANGO, CABALLOS Y FÚTBOL











TANGO, CABALLOS Y FÚTBOL



Todo empezó el 12 de Octubre de 1492 cuando Cristóbal Colón llegaba a la isla Guananí perteneciente al archipiélago de las Antillas.
Años más tarde, concretamente el sábado 12 de Octubre de 1974, cuando el “Día de la Raza” ya era “Día de la Hispanidad” y para conmemorar la gran gesta, se celebró en Argentina un gran torneo de futbol. A la final celebrada en  Buenos Aires, llegaron las selecciones nacionales de Argentina y España, y para allá me voy. Hoy la suerte ha querido que os vuelva a visitar.
 Al “Río de la Plata” donde me encuentro,  llegan los ecos de un pensamiento triste que se baila...de un tango  y al evocarte:
  Tango querido…/ cuando tu canto nace al son de un “bandoneón”/ siento que tiemblan las baldosas de un “bailongo”/ y dentro del pecho pide rienda el corazón. (Del tango “El Choclo”).



…Un pensamiento triste que se baila



Como bien saben los argentinos, cada 10 de noviembre se celebra el “Día de la Tradición” para recordar a los gauchos y sus juegos tradicionales. Esta fecha es la del nacimiento de José Hernández, periodista, militar, senador y autor de “El Gaucho Martín Fierro”.
Este sábado 12 de octubre, de manera excepcional, también los van a recordar y por eso me dirijo a “Parque de Avellaneda”, uno de los 48 barrios de Buenos Aires, pues me dijeron que allá era la fiesta.
Al acabar pienso, que también a mí me hubiera gustado para montar, usar como ellos el amplio “chiripá” de bayeta, calzar sus botas de piel de potro con grandes espuelas de plata, y como únicas armas llevar el cuchillo junto a la plata, el lazo y las boleadoras.
Unos jugaban al “pato”, otros participaban en una carrera de sortijas. Un poco más lejos, los más gauchos de todos, improvisaban una “Jineteada” y contaban los segundos que permanecían encaramados a su caballo una vez soltado del poste y después de haberle quitado la venda de los ojos.
Por una cabeza / de un noble potrillo / que justo en la raya / afloja al llegar / y que al regresar /  parece decir / no olvides hermano /  vos sabés / no hay que jugar. (Del tango “Por una cabeza”)
Todos montaban caballos “criollos” descendientes de los caballos españoles llevados al Nuevo Mundo por Cristóbal Colón y los conquistadores españoles a lo largo del siglo XVI. Debido a su gran resistencia, su poca talla y sus capas discretas, lograron sobrevivir a los depredadores de la Pampa. Siempre fue el caballo del gaucho.
De vuestro caballo argentino, desciende el “criollo”  chileno, en Colombia recibe el nombre de “guajiro”, en Venezuela “llanero”, en Perú “saltero” y en Brasil “criollo del Rio Grande del Sur”.
Como dispongo de tiempo, a la vuelta de la “jineteada”, me acerco al rancho “Recreo de Roca” a visitar a la familia Falabella que con su saber, paciencia y una cuidada selección de ponis Sethland y caballos PSI (pura sangre inglés), son los creadores del caballo (que no poni) más pequeño del mundo.

“Jineteada”… al soltarlo del poste y quitarle la venda de los ojos.


Como va siendo la hora y los gauchos me abrieron el apetito, me acerco al barrio de la “Boca” buscando el típico asado argentino. Lo encuentro y doy buena cuenta de un “churrasco” de vaca a la parrilla con guarnición  acompañado de salsas “barbacoa” y “chimichurri”. De postre unos alfajores adornados por el exquisito dulce de leche.
Como se me echa encima la hora del partido, a pesar de la dificultad que  entraña – Dios está en todos lados, pero atiende en Buenos Aires – cojo un taxi, atravesamos toda la ciudad dejando atrás los nueve kilómetros de la Avenida Corrientes y llegamos al “Monumental” justo unos minutos antes del comienzo del encuentro.
El estadio, como ya hemos dicho, era el “Monumental” o estadio “Nuñez” en el barrio porteño de Belgrano, propiedad del Club Atlético River Plate, el mayor de Argentina y uno de los mayores de América.
El seleccionador argentino era mi coetáneo César Luis Menotti “El Flaco”, y  en el equipo figuraban entre otros: Pernía, Brindisi, Ferrero; en el lado contrario Laszlo Kubala era el seleccionador nacional y aquí brillaban Iribar, Pirri, Quini…
En lo deportivo, el partido terminó con un empate a un gol; Pirri marcó en el minuto 82, y el argentino Rogel empataba en el 83. Pero por encima del resultado me quedo con las palabras que Menotti dirigió a sus jugadores momentos  antes de saltar al césped:
Che pibes, tened cuidado ahí fuera en la cancha, vais a jugar contra vuestros padres, aunque tengan la misma edad que vos”.




Sudáfrica.-Copa Mundial de Futbol.-11 julio 2010.



Estas palabras de Menotti siempre me llevaron a pensar en la competencia existente en las pistas donde se llevan a cabo pruebas de nuestra disciplina hípica, pues a veces compiten entre sí: padres, hijos y hasta nietos; eso  sí, sin tener la misma edad como era el caso de los futbolistas. Para compensar todo esto, siempre se dijo que “un jinete joven con un buen caballo puede volverse loco, pero un jinete veterano con otro buen caballo podría  parecerse a un niño” y así, aunque sea metafóricamente  igualamos las edades.
Todos conocemos casos de esas bonitas coincidencias, pero no voy a citar ningún apellido al respecto, pues corro el peligro de olvidarme de alguna saga, aunque solo hace falta pasarse por ese rincón tan bonito de “Los Poetas Muertos” que se llama “Familias a Caballo” para encontrarse con algunos.

Adiós muchachos / ya me voy y me resigno /  contra el destino nadie la talla / se terminaron para mí todas las farras / mi cuerpo enfermo no resiste más. ((Del tango Adiós Muchachos).





Angel Cerdido Peñalver
Zaragoza abril 2017

                                                                                                             



1 comentario:

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Hablando de familias, edades, caballos...recuerdo un comentario de mi mujer a cerca del Pichi: "Este señor montado en su caballo pierde 10 años, al menos"