Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




Aquí ponemos entradas de CABALLOS - CABALLERÍA o algo de interés excepcional para los POETAS.

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13/7/16

CARTA A UN ANTITAURINO










Cristina



UN PEQUEÑO HOMENAJE A VICTOR BARRIO




CARTA A UN ANTITAURINO
(He intentado averiguar quién escribió esta carta, pero no me ha sido posible).



A ti, tú que te llamas antitaurino y nunca has tenido el ...menor contacto con un toro. A ti, que dices que defiendes a un animal del que solo te acuerdas cuando toca ir de manifestación... A ti, que para atacar lo que consideras un espectáculo desagradable solo se te ocurre desnudarte y cubrirte de tomate... A ti te lo digo sí, a ti, desde el respeto que los que nos denominamos aficionados practicamos hacia vosotros... Siéntate un día con un torero, habla con él, escúchale. Solo así podrás saber que es amar a un animal, vivir por él. Déjale que te cuente como cuando todavía era un niño dejó aparcados los juguetes y decidió empezar a jugarse la vida... Pregúntale porqué prefirió olvidar su juventud para sacrificarse por un sueño, uno que sabía de antemano sería prácticamente imposible de alcanzar. Intenta comprender lo que significa olvidarte de todo... hasta de ti mismo, pensando, viviendo y soñando con ese animal que tú tanto defiendes... Imagínate alejado de tu familia, de tus amigos de tu tierra y de tu gente.





Y una tarde de invierno abrígate y vete al campo con él, mira como nace ese animal al que tanta devoción le profesas y observa como te enviste cuando todavía no tiene fuerzas para ponerse en pie... la próxima vez no podrás decir que no nació para luchar que no tiene instinto. Pasa tardes, meses y años pensando en él al levantarte y soñando con él cuando llegue el final del día... Pierde mujeres, amigo y familia que nunca llegaron a entender que lo antepusieras sobre todo, que te quisieron con locura pero que no pudieron soportar tus ausencias, que lo intentaron por todos los medios, pero que nunca llegaron a entender esa obsesión que les dejaba siempre en un segundo plano y te convirtió en un ser siempre pensativo y solitario... Más tarde, dile al torero que te lleve unos días a su retiro invernal en el campo y pídele que te presente a un ganadero.





Te acogerá sin pensarlo en su casa y te contará la verdad de la vida del toro, es el único que te puede explicar como viven, como luchan entre ellos, como se afanan por ser los mejores en ese albero que para ti es un matadero. Probablemente entre los dos te aburrirán de historias de tentaderos, de tardes de gloria y de noches de decepción, porque las cosas no salieron como esperaban. Cuando llegue el amanecer ellos seguirán contándote anécdotas cuyo único protagonista será siempre el mismo. El toro. Si después de todo esto todavía tienes fuerza, sal al campo ponte cara a cara con un toro, frente a él a pecho descubierto, mírale a los ojos e intenta adivinar que es lo que piensa hacer... Imagínate solo por un momento el dolor de una cornada... Estate dispuesto, convencido y mentalizado de dejarte matar. Después vuelve a tu casa. En la próxima manifestación, desnúdate, échate tomate por encima, ponte unas falsas banderillas, alza la voz y mantén que defiendes al toro bravo, que lo amas...





Mientras estés desgañitándote en esa manifestación habrá un torero llorando porque no supo entender un toro, habrá un ganadero defendiendo una camada que si no fuera lidiada en la plaza hubiera muerto hace tiempo, habrá un mayoral dándole de comer a cien animales a los que conoce por su nombre y con los ojos cerrados, habrá un chaval haciendo autostop para ir a un tentadero, habrá una persona jugándose la vida en la plaza, habrá mil, dos mil cinco mil personas disfrutando de un Arte maravilloso, de una sensibilidad extrema, de unas muñecas prodigiosas, de un baile que solo pueden bailar los valientes... Pero sois vosotros los que defendéis al toro bravo... No juguéis con su futuro porque estáis jugando con el futuro de mucha gente que vive solo porque ese animal respire. No quiero con este alegato convenceros de nada. No intentéis convencerme a mí de que nosotros no amamos al toro bravo...



Raquel Sanz, viuda del torero Victor Barrio, ha compartido unas palabras escritas por el poeta y compositor José León, para despedir a su marido:


“Cómo me gustaría creer que hay una gloria para todo aquel que pierde la vida en las astas de los toros. Si no es así, descansa en Paz allá donde estés, que nosotros los Poetas nos encargaremos de hacerte inmortal”



Cristina Fdez. de Valderrama Alonso

9 comentarios:

Javier de la Uz dijo...

Preciosa carta, que aún anónima, no hace falta saber que el que la escribe es un enamorado de la belleza y de la casta del toro de lidia. Que tiene sensibilidad hacia la figura del que se juega la vida en el ruedo: el torero. Que defiende la libertad de expresión, gusto y pensamiento, ante las insidias de descerebrados brabucones que les importa un bledo la vida de un niño inocente, y no se manifiestan por ello. Eso sí, cuando se trata de la Fiesta Nacional, pancartas sacan y pintura roja corre por sus cuerpos como protesta delirante que más parece un espectáculo siniestro.

Parados, NO, dicen. Pero los miles de trabajadores que dejarían sin el sustento de sus familias, debido a la desaparición del toro bravo, SI. Incongruencias difícilmente comprensibles, repito, de descerebrados brabucones.

¡Descanse en paz Maestro! que yo sí creo que tiene que haber una gloria para todo aquel que pierde la vida en las astas de los toros.

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Olé!

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Joder Javi, olé solo no, acojonate!!! en tu linea.

Joaquin rivero navarrete dijo...

¡¡¡Mas claro Agua!!!

Rafael Ruiz de Eguílaz dijo...

Preciosas palabras llenas de realidad y sensibilidad.
Lo peor es que no es el toro lo que les preocupa, sino TODO LO QUE HUELA A ESPAÑA Y A ESPAÑOL...Esa es la P. realidad.
¡Viva el toro ESPAÑOL y vivan las corridas de toros!....quiero decir...¡LA FIESTA ESPAÑOLA!

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...


¡Torero! ¡Ay mi torero!

Victor Barrio, 29 años. Matador de toros, Maestro, Torero. Un hombre bueno entregado a su pasión: el toro.

Escribo sin contarles lo que a mi lado escuché una de estas mañanas. No necesita más explicación. Audiencia tampoco. Condena, toda. Es la náusea que provocan los cobardes; los que desean la tragedia como muro donde agazapar su cobardía. El que desea la muerte de otro está ya muerto. Siento no haber tenido cerca al del comentario antitorero, inhumano. Sea así mejor que no hay fuerza que venza a la sinrazón. Del que no sabe lo que dice pero sabe muy bien lo que hace. ¡Cobarde!

‹‹Vuelvo a los toros por ti,
yo, Rafael.
Por ti, al ruedo
¡Ay con más años que miedo¡››

victor-barrio-cornada-mortal
Vuelvo a los toros por ti…

Alberti, Lorca, Bergamín… cantaron a los que bailan al filo de la muerte. A los valientes. Copla o cuplé, cante y canto, el pasodoble a cuyo compás se olvida la tragedia, pero se la espera. Hay que vestirse de luz, así se visten los valientes, de luces y requiebros, al toro, como a la misma vida siempre entretejida con la muerte. Sin culpa ni reproches. La suerte, un lance, de honor, siempre el honor en el ruedo, liturgia de valientes, toreros.

Parar, templar y mandar. Es el riesgo de envolverse toro y torero, imponerse, dominar ¡suerte!, y después del lance la gloria, tan honda que llega a ser eterna. Como la muerte. A la espera, al acecho, al encuentro. Solo con el engaño. Un trozo de tela, un paño encarnado para burlarla. Hay que ser valiente para torear a la muerte.

¡Torero! ¡Ay de España los toreros!

Decía Ignacio Sánchez Mejías que el mundo entero es una enorme plaza de toros donde el que no torea, embiste. Esto es todo.

Honor, valor, dolor… mucho dolor en el ruedo donde hoy vuelvo, por ti Victor Barrio, Matador de toros, Maestro, ¡torero!

Quisiera sentirme torero, sentir lo que tú has sentido, vivir lo que tú has vivido. Merece la pena, aunque se te haya ido en ello la vida. Cuando lo das todo y llega el lance eterno no hay quite que lo evite.

Victor Barrio ¡Ay mi torero! Vuelvo a los toros por ti. ¡Ay!, con más años que miedo.IMG_2075

Son clarines de la aurora…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Javier de la Uz dijo...


La emotiva carta de la Infanta Elena a la viuda de Víctor Barrio.

http://www.elmundo.es/loc/2016/07/23/579232a7ca474152448b4623.html

Adrián López Galera dijo...

Estimados usuarios y taurinos:

La mayor parte de los antitaurinos son hipócritas porque tanto ellos como vosotros estáis regidos por el mismo factor cultural. A nivel global se precisa una mayor reflexión crítica y ética. Resulta deplorable celebrar la muerte de un ser humano y me parece lamentable que se aprovechen estos sucesos para encauzar una suerte de venganza.

La muerte de Víctor Barrio es lamentable no por el hecho de que sea un ser humano; sino porque es un sujeto que tenía intereses propios. En pleno siglo XXI, las sociedades modernas asumen que los seres humanos contamos con un valor inherente tras miles de años de guerras y despropósitos. El problema fundamental radica en que tal conclusión parte de una premisa dogmática: asumir el valor del ser humano sólo por ser humano incurre en un dogma antropocéntrico. No basta con decir "somos humanos" para demostrar por qué la catalogación de "ser humano" recibe ciertas implicaciones morales.

Me gustaría de veras que leyeseis un artículo magistral escrito por uno de mis compañeros sobre la muerte de Víctor Barrio:

Vergüenza

Continúo abajo.

Adrián López Galera dijo...

La ética para con los humanos y la base de los Derechos Humanos se basan en los intereses inalienables que todos poseemos. Por ello, no se justifica una distinción de sexo (sexismo) o raza (racismo); pues tales rasgos biológicos no condicionan la posesión de intereses. Este mismo razonamiento basado en el principio de igualdad resulta aplicable asimismo a cualquier sujeto no-humano que posea intereses; pues la especie no condiciona la posesión de intereses.

Los humanos no somos los únicos animales con intereses inalienables. Todos los animales compartimos, al menos, dos intereses básicos: supervivencia y libertad. La libertad no es un concepto abstracto de origen antrópico; sino el conjunto evidente y perceptible de acciones que se dirigen a evitar que otros rijan nuestros comportamientos.

Si los animales no humanos carecieran de un sentido propio de la libertad, jamás hubiéramos necesitado cercados para retenerlos, cadenas para deternerlos ni riendas para gobernarlos.

Los humanos vemos bien explotar a otros animales porque es algo que hemos ido aprendiendo desde nuestros padres. Hemos heredado la creencia, retroalimentada por las religiones, de que todo cuanto existe en la naturaleza nos pertenece y son objetos a nuestro servicio. La esclavitud humana fue la consecuencia de cosificar los intereses de tales humanos; dicha cosificación la practicamos a diario con otros animales a pesar de que muestran su disconformidad con aquello a cuanto los exponemos.

Ahora, con los avances en ciencia y una mayor consideración ética, es el momento de reflexionar acerca de aquellos actos que ejercemos por tradición. Que algo lleve haciéndose mucho tiempo no dice nada sobre su legitimidad moral (falacia ad antiquitatem). Así como la lapidación de mujeres acontece desde hace miles años y a ninguno de los presentes se les ocurriría justificar tal tradición.

Este texto es una exaltación a las emociones que comete varios errores (falacias) dialécticos. Entre ellos, la llamada "apelación a la hipocresía" (subtipo ad hominem): que otros sean hipócritas implica que sus actos no son coherentes; sin embargo, no niega la validez de sus argumentos. Para explicarlo basta con un ejemplo: 2+2 es cuatro, ya lo diga un niño de cinco años o un profesor de matemáticas, y no deja de ser cierto aunque así lo enuncie el más ignorante o hipócrita sobre la Tierra.


Los defensores de los Derechos Animales (una minoría dentro del mal llamado "animalismo") tratamos de respetar a todos los individuos por igual y nos entristece la explotación y muerte de cualquier individuo con independencia de su especie (separación abstracta). Tratamos de transmitir que un mundo más justo requiere que tomemos mayor conciencia de nuestros actos y, al extender nuestra consideración moral hacia otros animales, evitemos todos los daños que causamos por inercia social e incultación cultural por las mismas razones por las cuales todos nos oponemos a la injusticia humanas.

Para terminar me gustaría dejar una introducción que escribí sobre los Derechos Animales y una serie de pregunta frecuentes para entender una serie de puntos que no encontraréis en medios de comunicaciones ni en organizaciones que se lucran de la buena fe:

El principio de igualdad para otros animales

Preguntas frecuentes


Un saludo cordial.