Coged las rosas mientras podáis;
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mañana estará muerta.




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4/2/15

HUMBERTO MARILES CORTÉS













EL CABALLO TUERTO QUE LE DIO EL ORO OLÍMPICO A MÉXICO EN 1948






Agencia El Universal / Provincia

México, DF.- Hace 64 años, para ser más exactos el 29 de julio de 1948, Londres se vistió de gala con la inauguración de la décimo cuarta edición de los Juegos Olímpicos, los segundos celebrados en aquella ciudad inglesa, luego de haber sido la sede en 1908.

México acudió a esta justa olímpica en donde el equipo ecuestre, encabezado por el general Humberto Mariles Cortés, fue lo más destacado de nuestra delegación, tras la obtención de dos medallas de oro, una de plata y dos más de bronce en dicha disciplina.

En efecto, Mariles Cortés fue el deportista mexicano más destacado, ya que sumó tres preseas en total, dos doradas y un bronce. Dichas victorias le costaron al militar sangre, sudor y lágrimas, pues asistir a las Olimpiadas no fue sencillo.

Mariles era todo un jinete experimentado: para los juegos de Berlín 1936, recibió todo el apoyo de quien fuera presidente de la República, Lázaro Cárdenas, quien lo envió a la justa con la intención de aprender todo para regresar al país y conformar un equipo realmente competitivo para eventos futuros.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial le permitió Humberto seguir trabajando con sus pupilos para mejorar en todo lo que se pudiera y así tener una destacada actuación en Londres ’48.

Sin embargo, como explica “defensamexico.activoforo.com”, no contaba con que días antes de partir a Europa, el entonces presidente de México, Miguel Alemán, le pediría no acudir a la cita olímpica, pues no había nivel para ganar, “mucho menos sin compiten con esas carretas de caballos y con ese tuerto”, afirmaba.

¿A quién se refería como ese tuerto, el licenciado Alemán? Se trataba, nada más y nada menos que de “Arete”, el rocín que precisamente jineteaba Mariles Cortés y quien sería pieza importantísima en los triunfos de este destacado mexicano en aquellos juegos.

Casi una década anterior a estas olimpiadas, Humberto Mariles había conocido la fama, tanto a nivel nacional como internacional, al ganar distintas competencias, tales como un concurso en Chile. Estas victorias las hizo montando a “Resorte”, un caballo gallardo, que poseía gran porte y un paso cadencioso.

Por aquellos años, en 1938, nacería en Los Altos, Jalisco, en el rancho “Las Trancas”, un potrillo alazán tostado a quien bautizaron con el nombre de “Arete”, debido a que había nacido con una hendidura en la oreja izquierda. El animal fue adquirido por el Coronel Rocha Garibay, el cual posteriormente sería entrenado para participar en las competencias en las que participaban los oficiales del regimiento local, indica “com.org.mx”.

Entre 1940 y 1945, “Arete” adquirió gran popularidad en el medio hípico nacional, pues había ganado diversas competiciones. En 1947, fue vendido al ingeniero Juan Barragán por ocho mil pesos, quien luego terminó cediéndolo a Casimiro Jean, cabeza del Club Hípico Francés.

Durante meses, el caballo estuvo en el olvido, pues como dice “21revista.com”, por una falla orgánica, fue perdiendo poco a poco la vista del ojo izquierdo e incluso fue castrado, por lo que parecía que lo único que le quedaba era esperar la muerte en un par de años.

Pero las cosas cambiarían radicalmente. En enero de 1948, Mariles visitó el Club Hípico Francés y por azares del destino, llegó hasta donde estaba “Arete”. Una fuerte atracción sintió este hombre por el animal que no dudó ni un segundo en montarlo. Prácticamente al instante, se creó una conexión tan fuerte entre ambos, la cual sería el inicio de una historia llena de éxitos.

El general se llevó a “Arete” pues era justo el caballo que necesitaba para superar con éxito las pruebas de una hípica que iba en plena evolución. “Resorte” era muy rápido, pero no era muy seguro en los saltos, en cambio, “Arete” no era tan veloz, pero era muy potente y sobretodo, un muy buen saltador.

Faltaba siete meses para las Olimpiadas de Londres 1948, así que Mariles apretó las tuercas en los entrenamientos para llegar en óptimas condiciones con su nuevo “co equipero”. Fue tan buena la preparación que ganaron varias competencias en Italia y Suiza, por lo que llegaban en condiciones perfectas a la capital del Reino Unido.

Aunque hubo algunos fallos en la prueba por equipos, en donde se quedaron con la medalla de bronce, se dice que “Arete” tuvo un recorrido más que perfecto durante la competencia a nivel individual, hecho que les valió el oro.

Tras el éxito obtenido en los Juegos, el general Mariles adquirió a “Arete”, con quien siguió cosechando un par de victorias más en suelo norteamericano. Desafortunadamente, las alegrías durarían muy poco. Un día, “Arete” se puso a jugar con “El Cordobés”, un ejemplar argentino, el cual lo golpeó con una pata en la clavícula derecha, produciéndose una grave fractura.

Varios veterinarios examinaron al caballo, los cuales determinaron que si se le operaba, era prácticamente un hecho que pudiera seguir compitiendo. Así que “Arete” ingresó a la sala de operaciones en donde se produjo una fatídica paradoja: la operación había sido un éxito, pero el caballo no logró despertar, quizá por una sobredosis de anestesia.

“Arete” fue sacrificado el 4 de febrero de 1952 y sus restos fueron depositados en uno de los jardines del Centro Deportivo Olímpico Mexicano.

“Para el general fue un golpe tremendo. Resintió su pérdida como se resiente la pérdida de un familiar cercano. Si alguien me lo preguntase, diría que Humberto nunca pudo sobreponerse a ella, simplemente porque jamás encontró a otro caballo como ´Arete’”, comentó hace ya varios años Alicia Valdés, quien fuera esposa del general Mariles Cortés.

Fue así como Humberto Mariles Cortés debió escribir una nueva historia en Helsinki 1952, ahora sombre el lomo de “Petrolero”, una fórmula que no rindió frutos como lo hiciera cuatro años atrás con “Arete”, pues no hubo ni un solo triunfo en aquellos olímpicos.

En marzo de 2009, el Comité Olímpico Mexicano (COM) decidió rendirle homenaje a este campeón olímpico con la develación de una escultura en donde se le ve al general Mariles montando a “Arete”, la cual se ubica en la Plaza Olímpica del Centro Deportivo Olímpico Mexicano, una obra de arte realizada por el escultor Rubén Rodríguez quien, en su tiempo, fue alumno del famoso jinete mexicano, publica “desdelasgradas.com.mx”.



Javier Vidal López

2 comentarios:

Eduardo Gortazar dijo...

Nuestros compatriotas : Jaime Garcia Cruz (Bizarro) José Navarro Morenes (Quórum) Y José Gavilán (Forajido) conquistaron en Londres 48 la medalla de plata, siguiendo de cerca a los Mejicanos, en la segunda y última medalla del salto olímpico español.
En CCE Joaquín Nogueras con Epsom alcanzó el 5° individual, mejor puesto obtenido hasta hoy por un binomio español en esta disciplina. Gazapo y Martinez Larraz completaron el equipo de CCE siendo también quintos.

E. Gortázar dijo...

En salto, México consiguió oro y plata individual y oro por equipos.
En CCE México obtuvo el bronce, siendo su mejor binomio el bravo de Mariles (otra vez) con Parral (12)