Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




Aquí ponemos entradas de CABALLOS - CABALLERÍA o algo de interés excepcional para los POETAS.

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15/10/13

Teniente Coronel de Caballería Primo de Rivera Jefe del Alcántara
















Teniente Coronel D. Fernando Primo de Rivera y Orbaneja


           Perteneció a la Promoción de 1.898 de la Academia de Caballería, donde se convirtió en un excelente jinete y campeón de Esgrima. Completó su formación en la Academia francesa de Saumur. Recibió su bautismo de fuego en 1.912 en la acción del Zoco de Tarraín con el 2º Escuadrón de Cazadores de Taxdirt y por cuya actuación se le propuso para la Cruz del Mérito Militar. Ese mismo año tomó a la carga el poblado de Ulad Garen, acción que le valió el ascenso a Comandante y ser recompensado con la Cruz de María Cristina. En 1.920, siendo Teniente Coronel, y destinado al Regimiento de Cazadores de Alcántara nº 10, como Segundo Jefe del mismo, y seguía al mando cuando acaeció el Desastre de Annual.

           El día 22 de julio de 1.921 el Teniente Coronel Primo de Rivera tenía desplegados los cinco Escuadrones del Regimiento, cuatro de Sables y uno de Ametralladoras (461 hombres, 22 Oficiales y 439 de Tropa) detrás de Izumar. El jefe del Regimiento, el Coronel Manella, se hallaba en Annual al mando de la circunscripción desde hacía tres días.

            El 23 de julio de 1.921, el Teniente Coronel Primo de Rivera, en cumplimiento de las órdenes recibidas y al frente de su 2º Escuadrón, dos Secciones del 4º y una del 1º del Regimiento de Alcántara, con un total de 192 jinetes, protege la retirada de Chaif  hacia Dar Drius.

          Durante la retirada el Regimiento Alcántara, carga repetidamente contra los rifeños, sufriendo fuertes pérdidas, por su actuación fue propuesto para la Cruz Laureada de San Fernando, que se le concedió póstumamente en 1.923. Ese mismo día, se le dio la orden de proteger la retirada desde Dar Drius a Batel,  durante la retirada volvió a realizar valerosas cargas contra los rifeños, que supuso la casi aniquilación de su maltrecho Regimiento. Las cargas realizadas durante el cruce del lecho del río Igan, fueron durísimas. Cumplida su misión, los Escuadrones se fueron incorporando poco a poco a la posición de El Batel, (muchos de los extenuados Soldados marcharon a pie, llevando de la brida a sus no menos extenuados caballos).

       Unos meses después, en el lecho del río Igan se localizaron aún los restos de los caballos y los jinetes en el mismo lugar donde habían caído. De 691 hombres que formaban su Regimiento unos días antes, el 24 de julio los supervivientes no llegaban a 80.

      El Teniente Coronel Primo de Rivera murió en Monte Arruit por las heridas ocasionadas por un casco de granada de la artillería enemiga que le llevó el brazo derecho estando observando el fuego de cañón desde el parapeto, y por la cual hubo de amputársele el brazo sin ser anestesiado, debido a los escasos medios con los que se contaba en la posición, muriendo poco después a causa de la gangrena. Durante el asedio se comportó brillantemente, siempre en constante combate, dirigiendo y animando a todos con su heroico ejemplo.


Monumento al Teniente Coronel  Primo de Rivera. Academia de Caballería (Mariano Benlliure)

“¡Soldados! Ha llegado la hora del sacrificio. Que cada cual cumpla con su deber. Si no lo hacéis, vuestras madres, vuestras novias, todas las mujeres españolas dirán que somos unos cobardes. Vamos a demostrar que no lo somos”.


La sepultura del Jefe del Alcántara, el Teniente Coronel Fernando Primo de Rivera y Orbaneja


           1.921–2.012: noventa y un años separan esas dos fechas. Durante, aproximadamente, los dos últimos tercios de ellos, nos habíamos olvidado un poco de loa hechos protagonizados por el Regimiento Alcántara y de sus resultados. No por lo que toca a la acción militar, propiamente dicha, que siempre ha estado en la mente y en el corazón, no sólo de los componentes del Arma de Caballería sino, también, de muchas otras personas; pero si habíamos relegado al olvido la deuda de honor que teníamos con aquellos héroes (que han permanecido en el anonimato hasta hace pocos años), hasta el punto de que la casi totalidad de militares que han pasado por el Alcántara ignoraban si se le había concedido, o no, la Laureada.

          El Teniente Coronel Primo de Rivera murió, como las tres cuartas partes de su Unidad a consecuencia de los combates, siendo enterrado en “el patío de Intendencia” de la Posición de Monte Arruit. Su primera tumba fue una somera fosa que, una vez colocado el cadáver, fue cubierta con los puñados de tierra que depositaron sobre el cuerpo los defensores de Monte Arruit, al tiempo que desfilaban ante él como último homenaje.


Escuadrón del Regimiento de Caballería de Cazadores de Alcántara 10

           Una vez recuperada esa Posición el 24 de octubre de 1.921, encontraron sus restos en el mismo lugar en el que se le había depositado, pero desenterrados; daba la sensación de que los rifeños rebeldes le habían retirado la tierra que le cubría, no para profanarlo, sino para contemplar a aquel Oficial que con tanto valor se les había enfrentado. Fue fácilmente reconocido por su diente de oro (que la codicia supo respetar), su pierna un poco desviada y, principalmente, por su brazo manco, el derecho, arrancado por un proyectil de cañón.

          El cadáver fue trasladado a Melilla, donde recibió sepultura el 25 de octubre en un nicho cedido por el Ayuntamiento. Unos días antes, el 12 de octubre, se había ordenado instruir juicio contradictorio al Teniente Coronel, por si era merecedor de la Laureada, condecoración que se le concedió el 12 de noviembre de 1.923; y, por Real Orden, se le tributaron los honores que le hubieran correspondido, en vida, al imponérsele dicha condecoración,  lo que Alfonso XIII quiso llevar a cabo posteriormente.


El Rey Alfonso XIII impone la Laureada al féretro de Primo de Rivera

Archivo de Antonio Bellido

             Para ello, el día 10 de noviembre de 1.923, en Melilla, los restos de Primo de Rivera fueron introducidos en un féretro nuevo y, con toda solemnidad, conducidos al puerto donde se le rindieron honores de Marcha de Infantes y desfilaron ante él las Tropas que allí estaban formadas. Posteriormente, se embarcó en un vapor que emprendió la travesía pero que, debido al temporal reinante, tuvo que regresar a Melilla, volviendo a salir el día 11 y llegando a Málaga en las primeras horas de la mañana del 12.

           Los restos fueron trasladados al Ayuntamiento, cuyo Salón de Fiestas se convirtió en capilla ardiente. Al día siguiente, los restos salieron por ferrocarril hacía Madrid; y el escultor Mariano Benlliure se reunía con Miguel Primo de Rivera, Presidente del Directorio y hermano del Teniente Coronel, para notificarle que ya estaba terminado el mausoleo para este último. 

             El 14 llegaron a Madrid los restos de Primo de Rivera, en un lujoso féretro negro con guarniciones de plata, sobre el cual se extendía una Bandera nacional. A las 10,30 horas, se trasladó el féretro a la explanada de ingreso de viajeros. A los pocos instantes llegó el Rey, quien le impuso la Laureada, depositándola sobre el féretro que, seguidamente, fue colocado sobre un armón de Artillería tirado por seis caballos negros.

         A continuación se puso en marcha la comitiva, formada por: Sección del Alcántara, actuando de portaestandarte el Teniente Maroto (defensor del aeródromo de Zeluán y prisionero en Axdir): clero; féretro (cuyas cintas llevaban el Comandante Zaragoza y los Tenientes Vea Murguía, Martín Galindo y Troncoso, también del Alcántara; presidencia (encabezada por Alfonso XIII); representaciones y personalidades; fuerzas de Caballería e Infantería; y madres de Soldados muertos o desaparecidos en la retirad de Annual.



Al llegar a la plaza de Cánovas, se rezó un responso y se retiró el Rey. Se continuó hasta Capitanía General, en la calle Mayor, donde se despidió el Duelo, y el cadáver fue llevado, acompañado por la mayoría de los concurrentes, hasta el cementerio de San Isidro donde recibió sepultura por tercera vez, en la tumba cincelada por Mariano Benlliure.

El monumento, situado frente a la galería 12 de la Sacramental de San Isidro (en el pasillo perimetral de la glorieta), todo él de mármol natural, portando el Estandarte del Alcántara y, delante de él, una lápida con un medallón con el retrato y nombre del Teniente Coronel, así como sus fechas de nacimiento y muerte: 1.879-1.921) y, debajo, la siguiente inscripción: “El Arma de Caballería al Teniente Coronel Primo de Rivera – A ti, que en nuestras glorias llegaste a la sublimidad de la abnegación y del sacrificio”.

Pero tampoco esta vez logró el Teniente Coronel Primo de Rivera la paz merecida. Durante la guerra civil, el bello mausoleo fue profanado por las hordas revolucionarias, despojándolo de las figuras y atributos de bronce, así como de la cruz de piedra negra que lo cubría.








Tumba primitiva del Teniente Coronel Primo de Rivera, en la Sacramental de San Isidro
Archivo de Luis Sorando



Tumba, tal y como se encontraba a mediados del 2.012

Foto Aurelio Valdés

          El monumento original se ha perdido, pero en el Museo de la Academia de Caballería queda otro, prácticamente igual, aunque más pequeño, dedicado por Benlliure al Alcántara, que nos permite hacernos una idea de cómo debía lucir la tumba.

         ¿Por qué no instituir, en la persona de su Jefe, un pequeño acto de reconocimiento a esta heroica Unidad que, aunque sólo fuera dedicarles una breva oración y depositar unas flores, nos permitiera recordar cada 1 de julio a los que supieron llevar hasta el extremo la suprema misión de la Caballería, la protección de la retirada del resto del Ejército?

Antonio Bellido.-





Aniversario de la Laureada colectiva. 1 de octubre del 2.012

ALCÁNTARA: Paz a su espíritu y gloría a su nombre





Estandarte del Regimiento Alcántara


Cuando, en el verano de 1.921, el Regimiento de Caballería Alcántara alcanzó la inmortalidad gracias a su sacrificio en tierras africanas en defensa de sus compañeros de Armas, no le acompañaba su Estandarte, pues hacia ya años que esta clase de Enseñas no eran llevadas a campaña, debiendo permanecer a buen recaudo en la sede de la Plana Mayor, en este caso en Melilla.

       Gracias a esta circunstancia, el Estandarte no cayó en poder de los rebeldes rifeños y hoy podemos contemplarlo en el Museo del Ejército (Toledo). Este Estandarte es el mismo roji-gualda que recibió el Regimiento hacia 1.815 y que, sin interrupción, siguió utilizando hasta el 1 de noviembre de 1.930, cuando lo sustituyó por otro nuevo obsequiado por la ciudad de Badajoz.



 Francisco Javier de la Uz Jiménez

22 comentarios:

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Los Yanquis tiene a Custer, nosotros a Primo de Rivera. Custer se equivocó y fracasó, Primo de Rivera no se equivocó y cumplió, valeroso y temerario, con la legendaria misión de la Caballería, proteger la retirada. Custer y su 7º de Caballería siempre han sido un mito para los Yanquis. A Primo de Rivera y su Alcántara los estamos descubriendo ahora. Nunca es tarde.

G. Guillermo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Chevi...
"A Primo de Rivera y su Alcántara los estamos descubriendo ahora"...

Fíjate si será así, que incluso en Wikipedia se da por bueno que ingresó en la Academia en el año 1898, y resulta que en diciembre 1898, ascendido a segundo teniente, sale de esa Academia y va destinado a los Cazadores de Vitoria (D.O. núm. 290 de 28-12-1898).

Pienso que debió ingresar unos años antes...

Javier de la Uz dijo...

Amigo Guillermo, agradezco que hayas descubierto una errata nada más comenzar el artículo, pero aunque coincida con el error de Wiquipedia, mi información no era esa, y estando de acuerdo contigo, corrijo y según mi averiguación, debe decir: Perteneció a la Promoción de 1.898 de la Academia de Caballería, ya modificado en el texto.

G. Guillermo dijo...

Amigo Javier,
Es un verdadero placer intercambiar opiniones contigo...

Aunque el asunto es complicado, pienso que estás muy acertado en tu aclaración.
Otra cosa es la formación militar de D. Fernando Primo de Rivera, en el año 1896 (20 de junio),aparece en la relación de 328 aspirantes a la Academia de Infantería, admitidos por haber obtenido notas preferentes entre los que habían tomado parte en el concurso celebrado.

Sea como fuere,por otro lado, también fue un hombre del "Villaviciosa", en el año 1900, a las órdenes del coronel Bayles en Jerez, figuraba en la plantilla como 2º teniente, ganó un concurso hípico y sus compañeros le regalaron un sable de reglamento fabricado en Toledo.

Recibe un fuerte abrazo.

G. Guillermo dijo...

Javier, se me olvidaba...

Estando en el Villaviciosa, en Jerez, asistió como testigo a un duelo, en prueba de su fe cristiana, dirigió al director de "El OBSERVADOR", periódico católico de Cádiz, una carta de arrepentimiento....

Jerez 14 Marzo 1900
"Muy Sr. mio: Pocos días ha tuve la desgracia de presenciar como testigo un lance de honor. La tierna solicitud de mi cristiana madre y los principios católicos que siempre he tenido la dicha de profesar, han contribuido sin duda a atraer sobre mí la gracia misericordiosa de Dios. Reconciliado con mi Santa Madre la Iglesia en el tribunal de la penitencia, debo y quiero hacer pública la reprobación de esa debilidad que me atrajo su justo anatema; y, dando gracias a Dios por su infinita misericordia, espero confiadamente que este acto de justicia ni ha de tullir mi brazo ni acortar mi espada para cumplir mi noble deber de soldado cristiano; antes bien, ha de robustecerme para ello con nuevo y verdadero vigor.
Mucho estimaría de su caballerosidad se sirviera insertar estas líneas en su católico diario, quedándole por ello muy agradecido el que con este motivo se ofrece suyo afectísimo seguro servidor q.b.s.m., FERNANDO PRIMO DE RIVERA.

Este escrito, y uno similar de su compañero D. Fernando Ponce de León, fueron muy celebrados en la prensa católica de la época y puestos de magnífico ejemplo de nobleza y valor de caballeros cristianos.

Recibieron un escrito público, firmado por 30 Jefes y oficiales de todas las Armas, manifestándoles su adhesión y felicitación.

Pienso que la actuación heroica que tuvo, y que ahora recordamos, fue la consecuencia lógica de su formación, valores y principios... puestos a prueba en una situación...

Otro abrazo.

Javier de la Uz dijo...

Después de ver la exposición itinerante del Alcántara en el Palacio de la antigua Capitanía General de Sevilla, me quedo perplejo de cómo se puede escribir la historia. Según con el color del cristal con que se mire, sí; pero no la Oficial.

En dicha exposición, escrito en un gran Tablón:
Los medios materiales con los que contaba el Ejército español en África no eran los más adecuados. Se trataba de un Ejército de reemplazo con una preparación básica e insuficiente debido a las circunstancias. El equipo y el armamento estaba en muchas ocasiones anticuado y en proceso de adaptación…

En una Urna de cristal, se podía ver, entre otras cosas, un Fusil Máuser (anunciado como modelo 1.916)

En otra Pancarta, se exponía el número de bajas, entre ellas 10.000 muertos y que la protección del Alcántara, se hizo a Tropas que huían en desbandada.

Lo primero, parece una contradicción, ¿cómo se puede decir que el armamento era anticuado, si exponen un Fusil Máuser usado en ese año, como modelo 1.916? Independientemente de que se haya demostrado que el armamento, en general, estaba en buenas condiciones.
Después, la Tropa de reemplazo, ¿no reunía condiciones? y ¿cómo eran en esos años las tropas de los demás países que colonizaron África? Acaso Alemania, Francia, Reino Unido o Italia, ¿disponían de Tropa profesional?

Lo segundo, a los Coroneles historiadores militares Salafranca y Martínez de Merlo, le salen aproximadamente 6.500 muertos. Según éste último, la huída en desbandada es ROTUNDAMENTE FALSO, y como también dijo: Los Soldados NUNCA FUERON COBARDES.

No es que por lo que digan o escriban estos dos Coroneles historiadores, opine que estén en posesión de la auténtica verdad, pero, algunos, dejan mucho que desear...

Javier de la Uz dijo...

A propósito del Teniente Coronel Primo de Rivera:

MODIFICACIONES EN EL PLAN DE ESTUDIOS EN LA AGM DE TOLEDO.

1ª Época de 1.882 a 1.893

En el mes de febrero de 1.894, se anuncia la segunda convocatoria de ingreso a la Academia, adaptándola a la anterior, ya que aún no se cuenta con el nuevo reglamento, en la que se aumenta el número de plazas a 350, debido a la falta de Oficiales Subalternos que reclamaba la guerra de Melilla.

También para satisfacer la demanda, se da la opción a los Alumnos de Tercer Curso del sistema antiguo, la posibilidad de asistir a una clase complementaria, al tiempo que cursaban aquél, en la que se les darían los conocimientos más indispensables correspondientes al Cuarto Curso, con el fin de permitirles, una vez superados los exámenes de ambos cursos, el ascenso a Segundo Teniente en un plazo más corto.

En el mes de agosto se ven beneficiados también los Alumnos que habían superado el Segundo Curso, al disponerse que para el curso 1894-95, se organice de tal forma que finalice ene le mes de marzo, siendo dados de alta en los Cuerpos el 1 de abril.

Tte. Cor. Primo de Rivera.- En el año 1.896 ingresó en la AGM de Toledo, sita en el Alcázar.
Al término de los dos primeros años, en 1.898, ingresó en la de Caballería (Valladolid) y el 28 de diciembre de 1.898, salió con el Empleo de Segundo Teniente (Alférez). Esto puede ser posible, según lo anteriormente expuesto en las Modificaciones del Plan de estudios de la AGM de Toledo.

RESUMIENDO: Como ya comenté en otra ocasión, por ser de los más brutos del Arma y por la edad, ya casi impermeable a la enseñanza, después de todo lo que he visto y leído, me quedo con que el Teniente Coronel Primo de Rivera y el Regimiento de Caballería Alcántara al completo: FUERON UNOS HÉROES y como tal, los admiro y PUNTO.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

¿Puede ser mas enriquecedor que, reconociendo la heroicidad del "Alcántara", del Tcol Primo de Rivera y de muchos de los soldados de las otras Unidades de Annual,discutamos o discrepemos sobre la logística,el terreno,el armamento y equipo, el trato a la retaguardia y cábilas en teoría entregadas,la información, la inteligencia,el apoyo gubernamental y un sin de cosas que nos llevó a una derrota heroica?.
A mí eso me parece muy bueno. Por recordar a nuestros héroes. Y por aquello, muy del MADOC, de lecciones aprendidas, para el futuro.

Anónimo dijo...

Un poco cansado de tantas gloriosas
derrotas .

G. Guillermo dijo...


Cuando un hombre tiene una misión que cumplir, sabe el supremo precio que hay que pagar por ello, y la cumple.... ¿Dónde está la derrota?, solo hay glorioso ejemplo; otra cosa es que estés cansado de ejemplos que tu cobardía te impide comprender.
12/10/13

Santi Álvarez dijo...

Anónimo, tu nunca sabrás lo que es una derrota o una victoria. Es la triste vida de los cobardes, pasar sin pena ni gloria.
A la sazón, orgulloso Teniente Coronel de la gloriosa Arma de Caballería.

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Anónimo habría sido más elegante, y sobre todo a tener en cuenta, si hubieras dicho:
Soy Fulanito de Copas y estoy un poco cansado ...Lo tuyo está fácil: olvídanos. Esto es libre y sin espíritu aleccionador, la lección nos la sabemos.
Te recomiendo "Sálvame de luxe" o similar, hay cientos de foros o blogs donde toda victoria es un éxito y toda derrota un fracaso. En este Blog no siempre pensamos así, pensamos que las dos cosas forman parte del menú, y que los grandes hombres se recuperan pronto de una derrota y los hombres mediocres no se recuperan nunca de una victoria, aunque eso como dice Santi, no lo sabrás nunca.

Anónimo dijo...

Que paso con el coronel manella?

Martínez de Merlo dijo...

El Coronel D. Francisco Manella Corrales tomó el mando del Regimiento Alcántara en mayo de 1921.
La Comandancia General había designado a los Coroneles como Jefes de Circunscripción (espacio geográfico en que estaba dividido el territorio).
Por baja del Coronel del Regimiento Ceriñola nº 42 a últimos de junio o primeros de julio (no recuerdo fecha exacta ahora mismo) que mandaba la circunscripción de Annual, la Comandancia determinó que en el mando de esta Circunscripción se turnasen los Coroneles del Regimiento de Caballería y Artillería cada 15 días.
En la quincena de los hechos tomó el mando el Coronel Manella que ocupó su puesto en Annual. En principio ejercía el mando territorial y el operativo quedaba reservado a los Generales. El General Navarro tuvo este mando desde el 18 de julio.
El día 21 como corresponde a su obligación,fue de los últimos en salir de la posición, junto al Coronel Morales (Jefe de la Policía Indígena)con un pequeño grupo de escolta.
El Coronel Morales y el Coronel Manella murieron en la subida a los altos de Izummar. El cadáver de Morales fue devuelto por orden de Ab del Krim (único caso producido) y el del Coronel Manella fue identificado posteriormente.Con Manella, jefe del Alcántara, murió su Teniente Ayudante.

Martínez de Merlo dijo...

Una pequeña precisión sobre el comentario de ayer.
Junto al Coronel Manella estaba el Capitán Ramón Arce, Ayudante del Regimiento.
El cadáver de Manella no fue reconocido de forma oficial pero el Sargento Basallo, al frente del grupo de prisioneros que dieron tierra a los cuerpos de los caídos meses después,aseguró haberlo identificado.

joaquin barreñada aparicio dijo...

el sr javier uz dijo.
Después de ver la exposición itinerante del Alcántara en el Palacio de la antigua Capitanía General de Sevilla, me quedo perplejo de cómo se puede escribir la historia. Según con el color del cristal con que se mire, sí; pero no la Oficial.

En dicha exposición, escrito en un gran Tablón:
Los medios materiales con los que contaba el Ejército español en África no eran los más adecuados. Se trataba de un Ejército de reemplazo con una preparación básica e insuficiente debido a las circunstancias. El equipo y el armamento estaba en muchas ocasiones anticuado y en proceso de adaptación…

En una Urna de cristal, se podía ver, entre otras cosas, un Fusil Máuser (anunciado como modelo 1.916)

En otra Pancarta, se exponía el número de bajas, entre ellas 10.000 muertos y que la protección del Alcántara, se hizo a Tropas que huían en desbandada.
y yo le digo que VD. falta ala verdad pues eso no estaba escrito en ningun tablon de la exposicion y le emplazo a demostrarlo.
por favor no tergiverse la verdad.
coronel joaquin barreñada aparicio, comisario de la exposicion por VD. mencionada.

Javier de la Uz dijo...

Mi Coronel, con todos mis respetos, siento decirle que yo no me he inventado nada de lo que dije y me ratifico en todo lo que dije, no por cabezonería, sino porque es lo que vi. Puedo estar equivocado, pero le aseguro que ni lo soñé ni lo inventé.
Si en otras exposiciones, no pusieron lo antes mencionado por mí, tiene razón, pero en la de Sevilla, fue así.

Atentamente, quedando a sus órdenes

Javier de la Uz
Comandante de Caballería Reseva

joaquin barreñada aparicio dijo...

mi comandante.
en la exposicion es imposible que leyeras eso, puesto que en ningun momento se hicieron valoraciones de ese tipo, cosa que si ocurrio en las conferencias, no pienso seguir con la polemica, tengo en mi poder todas las imagenes, carteles y cartelas que lo demuestran.
te confesare que la idea principal de la exposicion era y fue ensalzar al maximo a los cazadores de Alcantara,, al regimiento, al Arma y por ultimo al ejercito y las Fuerzas Armadas.
dede el Museo del Ejercito, quedo a tu disposicion

Javier de la Uz dijo...

MI Coronel, quedando atónito y lamentando dicha situación, yo tampoco deseo seguir con la polémica, entre otras cosas, porque no es mi estilo.
Muchas gracias por quedar a mi disposición en el Museo del Ejército.

Atentamente, quedando a sus órdenes.
Javier de la Uz

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Barreñada una vez más te da un ataque de soberbia. Me honro en ser amigo de Javier de la Uz, además de haber sido su superior jerárquico en dos empleos.
Te aseguro que le adornan grandes virtudes morales y que la mentira no cabe en sus forjados y sólidos principios.
Por otra parte, si sigues algo este blog, verás lo concienzudo y profundo de sus artículos. Y en facetas tan dispares como Milicia en general, Armada, Enganches o Ganaderías. Por supuesto siempre cita bibliografía o fuentes consultadas.

joaquin barreñada aparicio. dijo...

mi comandante
dicen que rectificar es de.....
quiero desde este foro pedirte disculpas, pues el que ha faltado a la verdad he sido yo, tienes razon en cuanto a lo escrito sobre la preparacion del ejercito, en cuanto al resto no lo he encontrado tal como se ha expresado. pero lo dicho, solo quiero expresarte mis disculpas y afianzar la opinion que sobre tu persona pueda tener tanto tus amigos y conocidos como cualquier persona que entre en este blog.
quedo a tu disposicion un saludo.

Javier de la Uz dijo...

Mi Coronel, faltaría más, por mi queda usted disculpado. Le honra su dignidad al rectificar, y hace gala del verso de Calderón de la Barca: “…en buena o mala fortuna la milicia no es más que una religión de hombres honrados”.

Atentamente, quedo a sus órdenes.
Javier de la Uz