Coged las rosas mientras podáis;
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La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




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16/5/13

LAS CORTADURAS DE LA ZARZUELA



LAS CORTADURAS DE LA ZARZUELA
 
 
 
IX Olimpiada  Ámsterdam 
12 de agosto de 1928
Hípica.-Saltos de obstáculos. Equipos
Medalla de oro : España(16 naciones participantes) 
 
Cap. D. José Álvarez de las Asturias y Bohórquez con “Zalamero”
Cap. D. José Navarro Morenés con “Zapatazo”
Cap. D. Julio García Fernández con “Revistada
En la clasificación individual: 5º, 9º y 11º respectivamente. 
¡ LOS PRIMEROS ESPAÑOLES DE ORO !
 
 

 


Escuela Militar Ecuestre

 
El Excmo. Sr. D. José Álvarez de las Asturias-Bohórquez Goyeneche, Marqués de los Trujillos y  Gentilhombre de Cámara con ejercicio del Rey Alfonso XIII, era el  Capitán Profesor de exterior de la EME (Escuela Militar Ecuestre), y  junto a su ayudante el Tte. D. Antonio Álvarez Osorio, los descubridores de las cortaduras de la Zarzuela en los terrenos madrileños de El Pardo, bautizadas con los nombres de “La Mariana” y la gran “Trujillos”. Ellos dos, junto a los alumnos de los cursos de equitación de los años 1927 y 1928, fueron los primeros que las bajaron. En 1931 cesó en la Escuela el Marqués, al tener que retirarse como consecuencia de la ley de Azaña.
   Su primera participación olímpica fue en la VIII Olimpiada (París 1924) donde consiguió con su caballo “Acabado” un 9º puesto en la clasificación individual y un 8º en la de equipos.
 
 
 
 
Cartel oficial de los Juegos Olímpicos de Ámsterdam
 
      Cuatro años más tarde, en la IX Olimpiada (Ámsterdam 1928) con su caballo “Zalamero” un tordo irlandés propiedad del ejército Español, obtuvo un quinto puesto en la clasificación individual. Pero la gran hazaña fue ganar para España el día 12 de agosto de 1928, junto a sus compañeros de Arma los también Capitanes Profesores de la Escuela José Navarro Morenés con “Zapatazo” y Julio García Fernández con “Revistada”, la medalla de oro  por equipos, por delante de Polonia y Suecia. Fue la única prueba de todo el programa olímpico que presidió y en la que entregó las medallas la Reina Guillermina de Holanda, acompañada por la princesa Juliana y el Presidente del Comité Olímpico Internacional, el conde De Baillet-Latour.
 

 
Medalla de oro de la IX Olmpiada
Ámsterdam 1928.

 
  La  medalla de oro  y todos los trofeos  ganados en su vida deportiva le fueron arrebatados al marqués de los Trujillos durante la II República, de su domicilio madrileño. En 1984, Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional, al enterarse le envió una réplica exacta de la medalla,  que le fue entregada en  diciembre de ese año por SM. El Rey D. Juan Carlos I con un emotivo acto en el Club de Campo de Madrid. 
 
 
1927.-El marqués de los Trujillos bajando la gran cortadura de la Zarzuela con “Abanderada”; al año siguiente montó a “Balador”
 
    Detrás del capitán profesor, marqués de los Trujillos, aparecían los alumnos de la clase de exterior de la Escuela de Equitación Militar:
             Año 1927.- Capitanes Osorio, Fontela y Cabeza de Vaca, y los tenientes García Ganges, Redondo, Serna, Fernández de Heredia, Guillén, de la Cerda, Rodríguez González, García Rivero, González Camino, Suárez López, García Landeira, Álvarez Cerrato, González Guzmán y López Luzzatti.
             Año 1928.- Capitanes Fernández Cuesta y Goicorrotea y los tenientes Pineda, Jack, Caruncho, Aranaz, Lobo, Armijo, Fernández Pín, Torres, Peñas, Isasi, Linares, Cavero, Gato, Álvarez Romero, Bulnes y Zaragoza.
   El año 27 solo el profesor y los tenientes La Cerda y Luzzatti consiguieron bajar sin echar pie a tierra, y al año siguiente  fue el teniente Lobo el único que terminó a caballo.
  En el maravilloso libro “El Caballo en España” (Ediciones Oromi-1956) y en el capítulo dedicado a la “Escuela de Equitación Militar” el propio Marqués de los Trujilllos siendo Presidente de la Sección Hípica de la Real Sociedad Club de Campo de Madrid, nos cuenta algo de la bajada aquella mañana de primavera del año 1927 ante SM. El Rey Alfonso XIII.

 
 
 
Escuela de Aplicación de Caballería y  Equitación del Ejército
 
...Pues bien, llegó el año de las cortaduras y por donde, estando yo abajo animando a mi gente para que siguieran tirándose, veo que en dos ocasiones el caballo del bueno de Ganges se resiste a bajar. Confieso que quizás ante el temor de que aquello se desluciese estuve un poco imprudente. ¡Pero cómo iba yo a figurarme!...Total que le grité: ¿No decías que a ti nunca se te paraba un caballo? Dio media vuelta y desapareció... ¡Pero Dios Santo! ¡Lo que vi después de unos segundos! A mi buen hombre dirigirse a la cortadura llevando al caballo haciendo paso atrás para tomarla de esa manera. Le di un grito y supongo que algo más se me escaparía, prohibiéndole tal insensatez, pero Ganges no era hombre de querer asustar, sino de hacer, y siguió adelante..., ¡vamos hacia atrás!...
   Yo creo que me debí encomendar a Dios y Él me hizo caso, pues en el mismo borde de la cortadura el caballo que, naturalmente, no veía, metió una pata antes que la otra en el precipicio, por lo que hizo un medio giro cayendo ambos en el abismo dando vueltas y más vueltas, pero no de espaldas, lo que sin duda alguna habría sido mortal. Rodaron, ¡bien!, ¡bien!...Y cuando repuesto, pasó por mi lado no pude por menos de decirle: “¡Eres un imbécil!”. Contestación: “Si, pero he bajado”.
 Así eran aquellos Oficiales. 
 
 
Unidad de Equitación y Remonta.
 
   Modestamente yo las bajé solo dos veces, y las dos detrás de Enrique Martínez de Vallejo, pero en aquellos años 1969 y 1970, “La Mariana” y la  gran “Trujillos” estaban cerradas al tráfico. En la página Web del  admirado Carlos López Quesada, nuestro entrañable Fernando Basail nos contaba como las bajábamos.
   A la cortadura del “Perro de Gavilán” entrábamos al galope, y arriba el teniente Manero y Fernando Laguna con trallas, nos quitaban todas las dudas.
      Así eran nuestros protagonistas: jinetes decididos, competitivos, y sobre todo sinceros  y buenas personas, y poco a poco yo me empezaba a dar cuenta del esfuerzo permanente que tenía que hacer para estar a la altura de esos personajes, que tuvieron mujeres que los amaron, hombres que les confiaron sus vidas, amigos que apreciaron su amistad, y ocho  años mas tarde,  muchos  momentos de gloria.
 
 
 
“Arma de mi particular cariño que jamás me ha dado un disgusto”
 
Brindis de SM. El Rey D. Alfonso XIII en el banquete que la Escuela  celebró en su honor el año 1928 - como colofón a las bajadas de las cortaduras de ese año - en la calle Mártires de Alcalá- Santa Cruz de Marcenado detrás del Colegio Jesuita  de Areneros (Locales que hoy ocupa la Escuela de Estado Mayor del Ejército de Tierra)
 
   ...Ocho años mas tarde, del 36 al 39, todos ellos demostraron que la práctica de la equitación era la base del “espíritu jinete”, y este, a muchos, desde el Alto de los Leones de Castilla (esta vez sin hacer paso atrás y teniendo como testigos a Onésimo Redondo Ortega, Juan Antonio Girón de Velasco y el General Emilio Mola Vidal ) y otros puntos de España, les llevó directos a la gloria. Descansen en paz. 

 
   Aunque dicen que cuando moristeis, lo hicisteis solos, os digo..., que también hoy mucho de vuestros amigos estamos tocados, y os resucitaremos en nuestra memoria, cosa que nos resultara fácil, porque vuestras vidas fueron y son una parte muy importante de la nuestra.
 
 
Ángel Cerdido Peñalver
Zaragoza mayo 2013.
 


 

 

7 comentarios:

Chevi Sr. dijo...

Aleccionador, riguroso, divertido, sencillo, y emotivo.
Mi Coronel, si te hubiera dicho esto en la Academia, que también lo sentía, quizás hoy sería General...

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Qué bonito mi Coronel. Y qué pena que un puñado de despreciables pazguatos, hayan intentado tirar por tierra tantos años de trabajo, tesón, sabiduría , sacrificio y plena dedicación para poner en lo más alto a nuestra querida Equitación Militar.
Pero con lo que no han podido, ni podrán, es con nuestro indomable “Espíritu jinete”.
Muchas gracias por emocionarnos

Javier de la Uz dijo...

Precioso artículo de historia Militar, historia del Arma e historia Hípica. Al fin y al cabo… historia de España.
Las jóvenes generaciones, ¿sabrán apreciar y valorar esta historia?
Mi Coronel, gracias por recordarla.

Ricardo Pardo Zancada dijo...

Mi Arma, como bien sabéis es la Infantería, pero siempre he admirado y querido a nuestra Caballería. Ese reportaje sobre los cortados de la Zarzuela me ha emocionado. Mi enhorabuena y con ella el afecto de este ya viejo infante.
Un abrazo

Fernando Basail Larrañaga dijo...

Por alusiones, Angel,tu y yo sabemos que lo que te quitaban Manero y Laguna no eran las dudas, sino el miedo, pero a no bajarlas. El miedo era al ridiculo de que se parara el caballo arriba y no bajar.

Chevi Sr. dijo...

"miedo al ridículo", no a las posibles consecuencias de la bajada...Mucha gente no tiene hoy sentido del ridículo, y sí un gran instinto de conservación...

Ramón Muñoz dijo...

Ese miedo al ridículo, que no al riesgo, creo recordar que se llama "gato". ¿Me equivoco?. Preciosa entrada mi Coronel. Un abrazo muy fuerte y a tus órdenes.