Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




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19/11/12

EL NOBLE BRUTO, CUADRÚPEDO E IMPLUME


EL CABALLO ES UN ANIMAL CUADRÚPEDO E IMPLUME o EL NOBLE BRUTO Y SUS BRUTOS AMIGOS
No llevo mucho tiempo en el mundo de los caballos y quizá por esta razón no conocía a D. Adolfo Botín Polanco y su libro El Noble Bruto y sus Amigos.  
Unos comentarios mal intencionados de esas personas tóxicas y deslenguadas que siempre hablan muy alto y mal de los demás, fueron respondidas por alguien despierto y atinado de la siguiente forma: 
 De los jinetes de tribuna, que ven muy bien y siempre hicieron muy mal, líbranos Señor... 
Esta frase es el hilo del que tirando se llega a D. Adolfo y a sus Letanías del Jinete Católico (es decir, universal), incluidas en su libro. 
¡Líbranos, Señor! ¡En tu divina misericordia, líbranos!
De los que creen que el que hace un cesto hace ciento...
De los que tocan la flauta por casualidad...
    ¡Líbranos, Señor!
De las mujeres que, montadas a un lado, doman caballos...
De las que montan a horcajadas...
De todas las yeguas...
    ¡Líbranos, Señor!
De los jinetes que ningún caballo es capaz de tirar...
De los que no se cayeron nunca...
De los que corren las espuelas...
De los que se agarran mucho...
    ¡Líbranos, Señor!
De los que quieren aprenderlo todo en una lección...
De los que lo saben todo sin haberlo aprendido nunca...
De los que enseñan lo que no saben...
    ¡Líbranos, Señor!
De los grandes héroes de aventuras imaginarias...
De los jinetes de tribuna, que ven muy bien y siempre hicieron muy mal...
De los que creen que ciertas cosas extraordinarias les están reservadas...
    ¡Líbranos, Señor!
De los que llevan el estribo en la punta del pie...
De los que galopan a la inglesa...
De los que montan en carreras con guantes...
   ¡Líbranos, Señor!
De los que se durmieron sobre el Fillis...
Del empacho de bípedos y apoyos...
De los kilográmetros...
    ¡Líbranos, Señor!
De los que aprendieron a montar en Andalucía y no lo  olvidaron en seguida...
De los que suben por el estribo...
De los que montan con leguis...
De los palafreneros de Palacio...
    ¡Líbranos, Señor!
De los que no leen nunca...
De los que creen todo lo que leen...
De los que escriben cuanto leyeron...
    ¡Líbranos, Señor! ¡En tu divina misericordia, líbranos! 
Desde aquí mi eterno agradecimiento a los deslenguados referidos.
No había oído a nadie del mundo hípico hablar de esta obra ni de su autor en mis cinco años de vida ecuestre. 
Conocido de sobra por los militares por ser un personaje inolvidable, lo es también para la historia contemporánea de España y su listado de héroes y valientes, pero sospecho que para los paisanos la obra es desconocida.
¿Cómo es posible que éste libro no sea más conocido? 
Lo localicé en Internet, en una librería de viejo, bajo la denominación de libros raros y curiosos y por 35 pavos me hice con él. El ejemplar núm. 627.  Es la edición de más práctico manejo, aunque sé de otra con una ilustración maravillosa a todo color en su portada y un poco más cara. 
Leí el libro en un par de días y sé que lo volveré a hacer muchas más. 
Como en esto del Arte Ecuestre soy un pardillo, principiante y bastante mal jinete, todo lo relacionado con este mundo me asombra, “bebo” todo lo que me dicen los que saben, incluso lo que dicen los que se creen que saben, “absorbo” todo lo que veo y leo, e incluso me lo creo y procuro aprender y grabarme en la cabeza los buenos consejos. Por todo ello me permito, sabiendo que puedo pecar de impertinente y con la osadía de mi ignorancia, comentar, con el mayor de los respetos, lo que he ido leyendo y entresacando de esta peculiar obra.
Por tanto mis disculpas por la intromisión atropellada en este mundo, que, aunque considero mío, se me hace demasiado grande por el momento.
EL TÍTULO 
Comenzando por el título, “El Noble Bruto y sus Amigos”, me he permitido darle parte del mismo a este artículo pero cambiando su sentido. Lo digo porque después de leer el libro, si uno no termina de entender, que estamos ante un Arte, así con mayúsculas, es que no ha entendido que el mismo se basa en la capacidad, la habilidad, el talento y la experiencia. Como todos los Artes, mayores y menores.
La otra parte del título de este artículo hace referencia al alentador comienzo de la obra en su Primera Parte: Los Personajes. Capítulo 1. El caballo: Definición y características. El caballo es un animal cuadrúpedo e implume…… 
¿No es sencillamente genial?
Prosigue mediante quince líneas para finalizar el Capítulo. Puede parecer corto pero, caramba ¡qué quince líneas! De manera magistral, en tan breve espacio, es capaz de colocar al jinete en su sitio, permitiéndose mezclar con indudable maestría perro, caballo y jinete; lean, lean: 
Los hombres rebuznan, desde luego, con mucha más facilidad que los caballos ladran. Y ese aforismo es ofensivo a la vez para el mejor amigo del hombre y para su más útil conquista.
Y no le hace falta más. Este capítulo es el indicador de la literatura de D. Adolfo y de lo que nos espera a lo largo del delicioso texto. Quizá podamos decir que si no se capta el mensaje a través de la ironía de este primer fragmento difícilmente entenderemos la verdadera magnitud del resto.
Si el título de una obra debe resumir lo que el lector se va a encontrar o pretende animar  a su lectura, este primer Capítulo constituye el mejor título 
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EL LENGUAJE
Es directo, se adivina, por su forma quizás, el lenguaje del primer tercio del siglo XX en el que está escrito. Una fina ironía se percibe siempre, incluso cuando escribe algo que pudiera considerarse ofensivo para alguien, o algunos o algunas.
La dedicatoria es alentadora: “A quien mirando las nubes, ve siempre caballos”.
El prólogo del autor es breve y sencillo pero intenso en su contenido. Se proclama el “buen humor y la fantasía” y manifiesta un deseo: “Quisiéramos que éste (el libro) tuviese alma, que se escapase de la ley general. Mas ya que no sea posible, que conste al menos ese deseo, siquiera como la aspiración de un elefante que sueña con volar”.
El texto del prólogo continúa con una licencia literaria, al hablar él mismo del autor en tercera persona del singular, para justificar el plural mayestático que utiliza constantemente a lo largo del libro. Se disculpa porque no quiere ser pretencioso con este uso ni aspirante a la infalibilidad, sino porque afirma que así no cree estar solo, que la mayoría de las ideas están acompañadas de una gran opinión.
Me quedo con esta frase: “Por diversas que sean nuestras opiniones, cuantos amamos al caballo somos amigos. Riñen éstos muchas veces por mil causas. ¡Qué se le va a hacer! Únannos los caballos, pues para ello todo pretexto es bueno.”
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EL AUTOR
Adolfo Botín Polanco , maestro de jinetes y modelo de oficiales, a la entrada de la ex- Escuela Militar Ecuestre
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Afortunadamente en España han existido personajes como D. Adolfo Botín Polanco, ejemplares en su profesión, impecables en su afición y privilegiados porque ambas coinciden.
En las primeras páginas de esta edición del libro, el editor incluye una biografía del Capitán con parte de su hoja de servicios, donde curiosamente se encuentran las únicas ilustraciones de toda la obra; una fotografía del jinete saltando una ría, la estatua de D. Adolfo situada en la Unidad C.R.E.S.E.R. (Centro de Remonta y Selección de Reproductores) de Madrid, con la placa situada al pié de la misma y documentación de su expediente militar. Hay que prestar una especial atención a la transcripción del último documento, en el que se describe su triste y heroico final. Es oportuno en el tiempo traer este texto a colación, ya que hoy es noticia la Laureada colectiva otorgada al Regimiento Alcántara, por su heroico sacrificio el 23 de Julio de 1921, tres años antes de la desaparición del Capitán Adolfo Botín Polanco, en acto de servicio. El comienzo del capítulo 14 de la Segunda Parte es un homenaje, por mención, del autor al Teniente Coronel Fernando Primo de Rivera 
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EL CONTENIDO  
Que alguien me corrija si me equivoco. De la lectura de los prólogos, introducciones y demás previos al libro, se deduce que D. Adolfo deja en testamento la propiedad de su obra, en manuscrito inédito entonces, a Emilio López de Letona, el cual culmina la primera edición a la memoria del inolvidable compañero.  La segunda edición ve la luz con el retraso de la Guerra Civil, prologada por Antonio Botín Polanco (1898-1956), hermano de D Adolfo, aficionado a las tertulias madrileñas y escritor de diversas novelas de buena pluma, como "La divina comedia", "Él, ella y ellos", "Virazón", "Logaritmo" y "Peces Goviales". También es célebre su "Manifiesto del humorismo" (1951), donde resume sus ideas estéticas.
La editora, Lola Carbajo, confiesa en la introducción del Noble Bruto el cumplimiento de un sueño al poner al alcance de todos lo que únicamente se conservaba en fotocopias de grandes aficionados y amantes de este texto. Este hecho se produce en 1999.
Es muy recomendable la lectura del “Prólogo” a la segunda edición de Antonio Botín Polanco, “Al lector” de Emilio L. de Letona y fundamental el “Prólogo del Autor”.
El contenido de los capítulos está dividido en tres partes, Los personajes, Ideas Generales de Equitación y La Vida Pública, para finalizar con un apéndice: Equitación Militar en España. La edición se completa con unas interesantísimas Notas de Emilio L. de Letona, que amplían la información del autor en determinados puntos. Bibliografía, Agradecimientos y apostilla final, propiedad de Miguel de Cervantes extraída de su Don Quijote, finalizan la edición.
Me gustaría entresacar, para no extenderme en el comentario, las frases o fragmentos que más me han impresionado, bien por su ironía, su contundencia, su capacidad resolutiva o su sagacidad. Son frases para recordar y que a mí, en mi infinita ignorancia, me servirán para continuar inmerso en la práctica de esta maravillosa afición.
¡¡Y a ver si aprendo algo de una vez!! 
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Primera Parte: LOS PERSONAJES 
“Cuando estés firmemente convencido que tu caballo es un perro, bájate de él y toma cien lecciones de equitación antes de volver a montarte” Cap. 1 El caballo definición y generalidades.
“El caballo es un hermano mayor del hombre, pues que apareció en la tierra en la época terciaria, siendo así que éste no tomó la condecoración de hoja de parra hasta la cuaternaria” Cap. 2 Historia del Caballo.
Hablando de caballos con fama: “….Nuestro buen Rocinante, que en hechos gloriosos y sonados no tiene que envidiar a ninguno, fue, en cambio, muy desgraciado con las yeguas. La única vez que sepamos se dedicó a ellas, salió maltrecho y humillado de la aventura. Aficionado como era a los asnos, puede fundamentalmente creerse que las malas compañías le perdieron.” Cap. 2 Historia del Caballo.
“Quien no ha montado nunca un pura sangre, no puede estar seguro de saber montar a caballo. Y el que lo ha montado alguna vez y no le gusta, puede estar absolutamente convencido de que no sabe.” Cap. 2 Historia del Caballo.
“El caballo es un animal dulce, inocente y temeroso. Estas tres cualidades van siempre unidas en él, y  es preciso no perderlo nunca de vista. Rara vez, mientras no ha sido enviciado, trata de hacer daño. Lo hace bastantes veces involuntariamente, pues casi no lo conoce, y muchas por miedo. Este le domina con facilidad. Trata de huir de cuanto le sorprende, y, como tiene muy buena memoria, una brutalidad intempestiva convierte para él al hombre en un animal malévolo, que no tendrá nunca su simpatía. Por eso el buen trato y las caricias son absolutamente necesarios, sea cualquiera el fin que trate de alcanzarse. Estas, sobre todo, obran directamente a vez sobre su dulzura y su timidez. Siempre serán, pues, oportunas, como no sigan inmediatamente a una resistencia, caso en que el caballo las interpretaría torcidamente.” Cap. 3 Psicología del Caballo.
¿Cuál es la inteligencia del caballo? En la literatura corriente el rocín ha pasado por animal muy inteligente y, sobre todo, sentimental. Esta segunda condición puede negarse en absoluto. No siente verdadera simpatía nada más que por el que le da de comer, y la malevolencia con que recibe a otro se cambia en idéntico afecto si la comida es la misma. Mas ¿es inteligente?..... Cap. 3 Psicología del Caballo.
….Serán tontos, mas cuando el que va encima lo es más todavía, lo comprenden rápidamente. En este extremo todos los autores están conformes. Cap. 3. Psicología del Caballo. 
“Físico del jinete. El jinete debe ser esbelto, fuerte y bien vestido. Esta última afirmación, que puede escandalizar a un demócrata rudimentario, exige pronta aclaración” Cap. 9. El Jinete.
Hablando de los jinetes “altivos, petulantes y omniscientes”: “Excusado es decir que la actitud del verdadero jinete ha de ser precisamente la contraria. Es decir, que, por muy alto que esté efectivamente, por muchos triunfos que haya alcanzado, no considere nunca que sabe bastante, que escuche reflexivamente cuanto oiga y mire cuidadosamente cuanto vea. El más necio le aportará algún día dato interesante; el más torpe le enseñará otro, si no cómo debe hacerse algo, cómo precisamente no debe hacerse. Buscará con atención la causa del éxito más humilde, sin atribuirle, desde luego, a circunstancias fortuitas; se aplicará con atención a encontrar el detalle, la causa mínima en apariencia que pudo determinarle. Pensará, en suma, que desde el momento que se deja de aprender, se principia a olvidar, y también que la capacidad para continuar siempre aprendiendo es lo que indica el verdadero talento” Cap.10.Psicología del Jinete. 
“El médico, en efecto, siempre ha sabido, poco más o menos, dónde les dolía a sus enfermos, pues estos tienen, desde tiempo inmemorial, al costumbre de quejarse. No así los animales, o, al menos, sus señales exteriores de dolor señalan muy indirectamente su localización, sobre todo si no es muy agudo. Añádase a esto la necesidad de en tender lo mismo del puerco-con perdón de ustedes- que en las del canario flauta, y se comprenderá fácilmente cuán difíciles son tanto su diagnóstico como su terapéutica” Cap. 11. La Sombra del Veterinario.
“Buscar al mejor que esté a su alcance incumbe al jinete cuidadoso, para hacerle intervenir cuando sea preciso. Hay algunos que en su afán de saber, y cediendo al antiguo prejuicio, se obstinan en prescindir por completo de su ayuda. No recomendamos seguir este método.”. Cap. 11. La Sombra del Veterinario.
Recomiendo encarecidamente la lectura completa y el estudio profundo del Capítulo 12 Psicología del Comprador” Pero puedo destacar ésta: “Con los primeros irlandeses que vinieron a España vino también la monomanía de transformar en saltadores caballos de carro. Desde entonces se ven de cuando en cuando jinetes descoyuntados a fuerza de abrir las piernas, empujando trabajosamente una mole inmensa de caballo, que galopa en cuatro tiempos. Animales tanques son éstos, muy buenos para destruir obstáculos, pero incapaces de saltarlos” Cap. 12 Psicología del Comprador.
O esta: “Mas lo que es enfermedad de todos los tiempos, y no tampoco peculiar nuestra, es el afán de engañar siempre en los tratos de caballos. El vendedor no nos interesa aquí directamente; pero si él, sea o no profesional, tiene generalmente la obsesión de abusar del comprador, éste a su vez, no suele estar contento si no paga por su adquisición mucho menos de lo que vale. ¿Que esto es normal en toda clase de operaciones comerciales? De ninguna manera.” Cap. 12 Psicología del Comprador.
“Uno de los medios más sencillos para conseguir buen servicio de mozos de cuadra consiste en no tratarlos nunca despóticamente, como a siervos, sino como a colaboradores. Sobre caballos, el que más y el que menos tiene una opinión. Pues bien: conviene oír la del mozo de cuadra como si interesase muchísimo y darle en parte razón, aunque lo que se piense y haga sea exactamente lo contrario, cuidando de insistir en las coincidencias.”Cap.14. La Lucha con el Mozo de Cuadra.
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Segunda Parte: IDEAS GENERALES DE EQUITACIÓN
Permítanme a un ignorante como yo recomendar la lectura atenta del Capítulo 1 de esta impresionante Segunda Parte: Definiciones y Generalidades.
Hablando de la fijación del peso y del asiento profundo: “Quién se ayuda de los movimientos del cuerpo para tirar de él (el caballo), acaso le domine, pero no le templa. El artista se aplasta sobre él, se inmoviliza, procurando formar con el animal un solo cuerpo, y sin esfuerzo ni presión le ha calmado y acompasado al breve rato. Cualquiera que haya montado un caballo algo nervioso habrá podido observar que, cuanto más tranquilo galopa, basta un movimiento un poco brusco para que se produzca en él una impulsión desordenada e inmediata. Por eso estos animales excitables son la piedra de toque para conocer si el equilibrio de un jinete es perfecto, pues basta que cojee un poco para que el movimiento periódico de recuperación que necesita venga a destemplar a su caballo cada vez que se entrega a tal movimiento. Por lo mismo, dijimos muchas páginas ha que quien no ha montado un pura sangre no puede estar seguro de que es un buen jinete. El trato exclusivo con el penco hace arrieros y no caballeros. España está llena de esos jinetes que hacen saltar a un baúl mundo, y a quienes un buen caballo se les va materialmente de las manos” Cap. 2. La Fijeza y Colocación del Peso.
El ideal de la doma es que el animal sea pasivo ante las órdenes, y el jinete, ante los movimientos. Es decir, que aquél las acepte sin añadirlas ni restarlas nada, y éste no moleste luego su ejecución. No se trata que el caballo acepte un equilibrio nuevo, sino de que vuelva al natural en lo posible, aprendiendo a conservarle en los nuevos ejercicios que se le imponen. Por lo tanto es esencial que bajo ningún pretexto se trate de variar la disposición natural de su cuello y cabeza. Si se trata de colocar un caballo, que se entienda que se trata de que vuelva a la colocación que su azoramiento o la mala doma le quitaron. Cap. 3. El Equilibrio Natural.
Hablando de las carreras:”…se ve con frecuencia cómo un caballo, batido un día ignominiosamente entre las garras de un jinete enérgico, gana al siguiente. Sin asomo de fatiga, pilotado por un hombre que sabe dejarle ir. Cambio de forma, dice la gente, cambio de monta, replican los entendidos. Y el secreto eestuvo nada más que en dirigirle sin molestarle”. Cap. 3. El Equilibrio Natural.
“Un aire sin cadencia es un aire irregular, y sin regularidad no hay equ8ilibrio constante, como sin fijeza del peso del jinete tampoco puede haberle. Para obtenerle son, pues, necesarias ambas condiciones. Mas también un caballo mal equilibrado es imposible que se acompase a un galope vivo, de manera que, en rigor, los tres principios son dependientes mutuamente y se complementan sin que ninguno pueda omitirse ni  sustituirse. Por eso el jinete bien colocado tiene mucho adelantado para tener buena mano, y el que se acopla perfectamente a los movimientos del caballo puede decirse que tiene buenas piernas. En rigor, en equitación no se puede localizar, aislar unas de otras las cualidades del jinete. Por fina que su mano sea no bastará para ordenar la impulsión que su peso vacilante produzca, y la colocación no puede ser perfecta si la mano, intempestiva, se opone a la regularidad del movimiento. Si hemos hablado independientemente, en lo posible, de unas cosas y otras, ha sido para mostrar los factores que producen un caballo tranquilo, resuelto y equilibrado a través de toda clase de obstáculos, fin que persigue la equitación de campo, de sol y de riesgo.” Cap. 4. La Cadencia.
“Desde que el caballo no va bien, es monomanía, en la que pocos no habrán caído alguna vez, la de buscar un bocado que por su disposición especial sea propio para combatir el defecto observado……No vamos a hacer nosotros ni exposición ni  crítica de tantos artefactos más o menos complicados, menos o más útiles; nos limitaremos a decir que quien se empeñe en buscar el mal en la boca del caballo cada vez que se presenta, elige muy mal camino para aprender a montar. Todos los más ingeniosos aparatos inventados hasta el día, como cuantos se inventen en adelante, no bastarán al mal jinete, como no harán falta al bueno. Los vicios de la boca del caballo están siempre en la mano del que lo monta, o de quién lo montó antes. Y a corregir los defectos de aquélla hay que aplicarse más aún que a los de ésta, que si el jinete actual no los tiene, se corrigen solos con el tiempo. Mas la mayoría vemos muy bien los de los demás y somos ciegos para los nuestros. Y así nos sentimos inclinados a buscar en la máquina, en la mecánica, lo que no nos proporciona el arte. Grave error. En equitación, como en ningún otro, no hay recetas. Lo que hay que hacer es sencillísimo. La dificultad principal está en la manera de hacerlo, porque del bien al mal hacer, la diferencia es muchas veces mínima.” Cap. 6. Arte de Enfrenar.
“….son muchos los que siguen en principio menospreciando los estribos, sirviéndose de ellos por pura condescendencia. Y es preciso desechar toda ancestral hipocresía. El estribo es necesario e imprescindible en la equitación de campo. Ni el mejor jinete ni el más fuerte galopan y saltan sin ellos como si los llevasen calzados. Un rato se hace pasablemente la comedia, pero nada más. El jinete sin estribos no puede fijar bien el peso, tiende sin querer a retrasarlo. Y aquel que diga lo contrario miente. Los estribos no son un socorro ni un descanso para la parte inferior de la pierna. Son un elemento de la equitación, tan indispensable como la montura o la cabezada. Y no sabemos por qué ha de ser vergonzoso servirse de ellos, cuando a nadie se le pide que monte sin riendas.” Cap. 7. Los Estribos.
“Nadie debe, de  todos modos, llamarse a engaño. No debe ser el jinete quien deliberadamente coloque gran parte de su peso sobre los estribos. Debe ser la velocidad. El galope, que es un movimiento rápido; el salto, que lo es  más aún, como lo prueba la fotografía. Todo aumento de velocidad debe ir acompañado de un desplazamiento del cuerpo hacia delante, que refluye en los estribos. Todo acortamiento, de una recuperación en sentido de la vertical. La velocidad y no el caballo ha de ser quien mande.” Cap. 7. Las Espuelas.
“Colgarse de las riendas para equilibrarse es tan ilícito como apoyarse en el hombro de un vecino. El buen jinete ha de tener  firmeza para resistir cuantas violencias le oponga su caballo, sin que su posición varíe sino entre muy reducidos límites”. Cap. 7. Los Estribos.
“Nosotros pedimos a todos los jinetes que, antes de recurrir a medios violentos, hagan siempre un examen de conciencia; que antes de concluir dogmáticamente, como es costumbre, “Este caballo es idiota”, tengan un momento de sinceridad y se pregunten si un testigo imparcial no podría dirigirles a ellos el mismo reproche.” Cap. 1. Breve Examen de la Ayudas: La Cabeza.
“El gran principio de Caprilli, en cuanto a los mandos en el movimiento adelante se refiere, es de una sencillez evangélica. “Las piernas sirven para obligar al caballo a romper la marcha, seguir adelante o aumentar la velocidad. Las riendas, para moderar ésta o detenerle. Sus efectos son contrarios. Nunca deben coincidir, ni siquiera estorbarse. A una acción de piernas debe corresponder una cesión de manos. Una llamada de riendas exige pasividad absoluta de piernas”. Esta oposición entre manos y piernas en el movimiento rectilíneo es equivalente a la que existe entre rienda y rienda en los cambios de dirección. Y consecuentemente con su doctrina, el gran jinete italiano insiste en que, cuando se trata de girar, lo que tira una rienda debe cederlo la otra.” Cap. 11. Las Manos y las Piernas.
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Tercera Parte: LA VIDA PÚBLICA
Tras relatar la anécdota del gentleman inglés que para aconsejar a su hijo sobre los límites de la bebida se da cuenta que él mismo era un borracho sin saberlo, Don Adolfo nos dice: “Con este espíritu están escritas las páginas que siguen sobre la vida pública del jinete, vida llena de sobresaltos y abatimientos, de alegrías inesperadas y de excesivas esperanzas. Vida que para no caer en desesperación ni en soberbia pide unos nervios muy fríos o una inteligencia siempre despierta y en acecho para rectificar las impresiones demasiado vivas y tornar enseguida va la ecuanimidad. Es preciso resistir con el corazón tranquilo, con freno para las palabras imprudentes, tanto a las amargas derrotas como a los triunfos más resonantes.” Cap.1. Consejos al recién llegado.
“Y a medida que se van dominando los obstáculos de cierta altura se puede ir pasando a los siguientes, pero sin olvidar nunca que si el caballo tiene facultades para pasarlos, los grandes obstáculos no necesitan enseñanza especial, así como que esas facultades se desarrollan en los pequeños. Con un máximo de 1,20 metros de altura y 1,60 de anchura (no contando las rías) se tiene muy bastante para entrenar un caballo a la perfección para las grandes pruebas de concurso. Bastan unos días y algunos saltos para ponerlos completamente a punto. Quien frecuenta los saltos grandes está poniendo a prueba tanto la resistencia como la buena fe de sus caballos.”Cap.7. Doma al Obstáculo.
“Para hacer un buen recorrido en una prueba de concurso no basta con no tirar ningún salto. Eso depende muchas veces de la suerte. Existen, en cambio, una porción de condiciones que el buen jinete lleva siempre y de las cuales nada ni nadie pueden privarle. Veamos cuales son y en qué orden deben considerarse. “Cap. 8. El Recorrido
En los capítulos 9 al 15 de esta Tercera Parte, Don Adolfo habla mucho y bien de las carreras, bueno eso creo yo, aunque no es mi pasión.
Del Apéndice final La Equitación Militar en España, mi prudencia y el no tener ni idea de la misma me impide decir comentario alguno. Si algún historiador de la Hípica Militar se atreve, le animo desde aquí a comparar el estado aquel, que Don Adolfo aporta, con el actual, para que los legos en la materia como yo entendamos las diferencias.
El libro termina con lugar y fecha final de escritura, se entiende: Guad Lau, 21 de Octubre de 1924.
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LA ÉPOCA
Como ya hemos visto D. Adolfo da fin a su libro en Octubre de 1924. El cuándo lo empezó a escribir es un dato que desconozco. El formato del contenido apunta a un compendio de reflexiones, ideas, apuntes y dogmas que seguramente el Capitán recopiló durante su existencia ecuestre, fruto de la enseñanza y la práctica de la equitación. Por tanto lo empezó a “escribir”, aún en su cabeza, desde el origen de su vida hípica. Tenemos por esta razón que agradecer su decisión de escribir e impulsar su obra y hacerlo extensivo a los que realmente lo lograron plasmar en papel.
Según su hoja de servicios el Capitán se desplaza en Abril de 1924 a Ceuta para cumplir su destino “Forzoso a las Fuerzas Regulares Indígenas de Larache nº 4, y desde allí a Uad-Lau, para tomar el mando del tercer escuadrón. El 3 de Diciembre del mismo año sale para Lancien, donde queda afecto a la Columna del Coronel D. Luis de Orgaz. El 7 de Diciembre realiza su última salida desde Lancien, al mando de su escuadrón, hacia Jarda, desapareciendo en el combate establecido.
Según mis datos Uad-Lau se encuentra a la orilla del mar a 92,05 km de Ceuta. Don Adolfo firma el final de su libro en Guad-Lau, supongo que es el mismo sitio y se trata de la adaptación fonética del árabe. Supongo también que el Lau es un río, porque encuentro referencias al Valle del Lau. Desde Guad-Lau hasta Jarda hay 74,4 km y es en esa ruta donde desaparece el Capitán. No encuentro referencias geográficas de Lancien ni de Auyerá ni del Zoco del Jenis ni del campamento Ali-Fahal, supongo que se tratan de los blocaos o pequeños fuertes que se construyeron: 
El 14 de octubre de 1920, Alberto Castro Girona logra el dominio casi pacífico de Xauen, ciudad sagrada, muy próxima a la frontera con el protectorado francés. Al disponer de escasas tropas para asegurar el dominio de la zona y también de las líneas de abastecimiento, se construyen cerca de cuatrocientos pequeños fuertes o blocaos que cubren el camino a Tetuán, por el valle alto del río Martín y hacia el mar por el valle del Lau. En un territorio de carácter montañoso tales fortines españoles se situaban en puntos elevados, dominando por el día amplias zonas, pero al estar desprovistos de agua, debían abastecerse mediante recuas de mulas, en algunos casos diariamente, con el consiguiente riesgo de emboscada.
El 13 de septiembre de 1923, el Capitán General Miguel Primo de Rivera se rebela contra su comando y contra el gobierno, contando con el respaldo del Rey. La Dictadura que implantó tenía como uno de sus principales objetivos acabar con la guerra en África. En el ejército se temía que adoptara la posición abandonista, que le había caracterizado antes del golpe; no obstante, consolidaría la presencia española en Marruecos mediante una gran victoria militar (el desembarco de Alhucemas) que pondría fin a años de permanentes guerras y dificultades. Abd el-Krim, por su parte, se proclamó sultán de Marruecos, pero no fue reconocido por los jeques de la zona francesa. Los ataques rifeños contra posiciones españolas continuaron durante todo el año 1924.
La fuerza rifeña sirve de acicate, además, a los ánimos levantiscos en Yebala, de modo que en 1924, España sólo controla efectivamente, aparte de Ceuta y Melilla, Larache y Arcila. Francia intervendrá entonces en el conflicto colocando puestos avanzados a lo largo de la frontera con la zona española. Éstos son atacados por tropas rifeñas de camino a Fez en la primavera de 1925, en la conocida como Batalla de Uarga, provocando un casus belli que permite la entrada de Francia en el conflicto. Francia golpea a los rifeños por el sur, empleando en ocasiones el bombardeo con armas químicas. Fuente: Goldenmap.com
Para finalizar hay una colección de fotos muy interesantes del Uad-lau y Guad-lau en la dirección siguiente:
http://www.flickr.com/photos/pinogordo/sets/72157625693498736/with/5300615815/
Como colofón a este modestísimo homenaje a la figura del Capitán, mi frase preferida de D. Adolfo Botín Polanco:
 “Fuera del caballo, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre. Y dentro del caballo probablemente está demasiado oscuro para leer”
Angel González Santos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Aprovechando en interesante artículo de Angel, he de declararme también como un profundo admirador de D. Adolfo Botín, (por cierto, Chevi, me debes un artículo de Botín que te envié hace tiempo y aún no has publicado)no obstante la cronología de su destino a Africa no fue exactamente como la describe Angel:
Partiendo de la situación de supernumerario sin sueldo (desde mayo de 1920 hasta diciembre de 1923, época en la cual desarrolló parte de su vida de literato ya que escribió "Cosmópolis la chica", "La Señorita Bambalina" y comenzó "El Noble Bruto y sus amigos" que como bien dice el autor de este artículo terminó en Uad Lau)se incorpora a la 1ª región en enero de 1924.
El 23 febrero 1924 de disponible pasa destinado al Regimiento de Lanceros del Príncipe 3º de Caballería (Alcalá de Henares)
El 9 de abril de 1924 es destinado al GFRI de Larache nº 4 pero este destino es rectificado el 22 del mismo mes en el sentido de que su destino es al Rgto. de Cazadores de Vitoria 28º de Caballería pero...
El 15 de mayo pasó destinado nuevamente y voluntario al GFRI de Ceuta nº 3.
Fue aquí donde se hizo cargo del mando del 3º Escuadrón y donde se cubrió de gloria con él en las evacuaciones de Zoco el Sebt, Bakali y embarque final en Uad Lau en noviembre de 1924 (poco después de terminar su último libro).

Por otra parte, Laucien era un pequeño poblado a unos 6-7 km,s al oeste de Tetuan y siguiendo desde este cruce la carrtera que se dirige al norte hacia Jadar y que recorre el cauce del río Jemis, nos encontraríamos con Zinat,Ali-Fahal y el Zoco El Jemis de Anyera.

Un saludo

Eduardo Gortázar

G. uillermo dijo...

Estimado Angel,
En cuanto a tu artículo, a priori, me parece estupendo, pero he de reconocer que me hacen falta unas cuantas lecturas más, para poder disfrutarlo completamente, y si fuera el caso, poder decirte algo más concreto.
Desde luego, si te digo ya, que me parece de una calidad tal que has puesto el listón muy alto, que digo..altísimo, al haber aunado en tu entrada, a un héroe tan querido, con el caballo, con la literatura y con tu ya demostrada finísima vena......
Por otro lado, me has removido muchos sentimientos, y buscaba un rato libre para hablarte de Laucién, pero ya lo ha explicado muy bien Eduardo Gortázar, resulta que mi padre hizo su servicio militar ( en el año 1947) en el Rgto. de Infantería Oviedo 63 de carros de combate, de cuartel en aquel lugar próximo a Tetuán y no muy lejos de Rio Martín... y resulta que de pequeño me contaba muchas historias.
Un saludo.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Efectivamente el Capitán Botín murió gloriosamente al Mando del 3º Escón del GFRI “Ceuta” nº 3, en Zoco el Jemis.
Como quiera que un mes antes (Abril de 1924) estuviera destinado en el Regimiento Cazadores de Vitoria 28 de Caballería y este Regimiento junto con el de Cazadores de Taxdirt se fusiona con el de Alcántara en Enero de 1927 y va de guarnición a Ceuta, de ahí la confusión bastante generalizada de que Botín estuviera destinado en Cazadores de Alcántara 14 de Caballería.

Chevi Sr. dijo...

Eduardo, mándame otra vez el artículo de Botín, porque lo debo haber "trasordenado".

Ángel González dijo...

Hubiera sido apasionante investigar los últimos días del Capitán . Incluso acudir a visitar el terreno y sentir lo que pasó. Yo me he limitado a transcribir su hoja de servicios. Vds. saben más. Yo solamente me pregunto: Si D. Adolfo hubiera sido norteamericano, si la Guerra de Africa o la del Rif fueran yankees, cuantas películas hubiera producido Hollywood sobre el tema??? Porqué coño somos como somos??? D. Guillermo eres tan generoso en tus comentarios hacia mi persona como caballero en tus escritos. Yo no merezco tal honor, ni mucho menos, me parecen mucho mas interesantes por tu lenguaje y su contenido todo lo que dices, para mi entrar en " los poetas " todas las mañanas es un placer, una costumbre y una droga. Lástima el tardío descubrimiento de este mundo. Un cariñoso saludo. Ángel Gonzàlez.
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G. uillermo dijo...

Estimado Ángel,
Yo también te agradezco tus palabras,y para dejar zanjado el asunto,tras releer tu artículo alguna vez más, quiero decirte escuetamente, que tanto las palabras de D. Adolfo Botín como las tuyas me trasmiten una sensación, que puedo expresar con un solo vocablo....INTELIGENCIA, de esa que andamos tan escasos y que tanto necesitamos en España, si además esas inteligentes palabras van aderezadas con esa fina ironía que tanto me gusta....todo perfecto.
En cuanto a ese momento placentero que te engancha, cada día, al entrar en el blog, algunos ya dijímos sentirlo, incluso lo llamamos "ratito" y "ratazo", eso ya sabes.... se lo debemos a Chevi, por su estupenda idea, y a todos los que hacen aportaciones, que son muchos y magnificos, desnudando su alma con sus artículos y/o sus comentarios.
Enhorabuena y un saludo.