Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




Aquí ponemos entradas de CABALLOS - CABALLERÍA o algo de interés excepcional para los POETAS.

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13/11/12

EL JEFE


 
 
 
CUANDO EL JEFE ES EL QUE MENOS SABE
Distintivo de profesor de Escuela de Equitación Militar
A principios del siglo pasado, todavía estudiaban los cadetes del Colegio de Artillería un breve catecismo militar, que decía lo siguiente:
“Al modo que peca un magistrado cuando juzga mal por ignorancia, así también peca un Jefe cuando ordena mal sus tropas por la misma causa. Cada uno está obligado a saber su oficio; y el honor y la conciencia obligan en todos los estados a renunciar los encargos que no sean capaces de desempeñar”. 
   Un buen Jefe es aquel que, pese a no ser el que más sabe sobre la materia más importante en el trabajo diario de su Unidad, se rodea de los mejores para hacer un buen equipo. Una situación que, aunque no es habitual, no debería generar ningún problema mientras el responsable admita sus carencias y destaque como buen gestor.
   Esta circunstancia es más habitual cuanto más arriba se está en las escalillas. Sin embargo, en opinión de muchos, el mejor Jefe no es el que más sabe, sino el que mejor gestiona a su equipo. Por lo tanto, muchas veces lo ideal es contar con el que sepa sacar lo mejor de cada uno de sus subordinados.
   Aunque en las Unidades del Arma es muy difícil encontrar a Jefes que ignoren los detalles de ejecución para los que voluntariamente han sido destinados, a veces en los puestos de responsabilidad de la Dirección del Servicio de Cría Caballar, o para mandar  algunas de sus  Unidades, se destinan Gestores o Coroneles con experiencia en otras parcelas, pero  sin la debida preparación para dirigir estas Unidades, y sólo con el pretexto de que revitalicen con sus nuevas ideas. Eso en sí no es malo siempre que el nuevo Jefe tenga al menos las titulaciones exigidas correspondientes al nuevo destino. 
   Dicen que para mandar bien es necesario el prestigio, aunque comprendo que esta cualidad sólo es potestativa parte de los “grandes Jefes”. Se trata de una cualidad que forma parte de la figura del genio, y por tanto está reservada a unos pocos privilegiados. Para los otros jefes, el carisma (influencia o autoridad moral), es el equivalente al prestigio para aquellos, y tiene la ventaja de estar al alcance de todos
 
Capitán D. Adolfo Botín Polanco
Maestro de jinetes y modelo de Oficiales.
 Luchando por su Patria, encontró gloriosa muerte en los campos africanos.
 
    Las funciones del Jefe en las Unidades de Cría Caballar son diferentes de las de sus técnicos y, aunque siempre debe contar con sus fundamentos, lo mas importante será que posea y desempeñe habilidades de dirección y liderazgo. Todos estos jefes deben conseguir los mejores resultados a través de las habilidades técnicas de su equipo.
   Sin embargo, no siempre se consigue un buen ambiente en una plantilla en la que el Jefe es el que menos sabe, a quien no debemos confundir con el que no sabe nada.
   La peor situación que se puede producir es aquella en la que el Jefe no cuente con la experiencia y habilidades suficientes para gestionar el grupo. En este caso, la situación tarde o temprano se volverá insostenible para ambas partes, y la única salida sería la que conllevara un cambio en la dirección del equipo.
   No podemos olvidar que “Disciplina” viene de “discere”, es decir aprender, lo que supone la existencia de “discípulos” y “maestros”.
   Precisamente esta alternativa entre la obligación de obedecer, y la libertad de obrar, es una de las características de la milicia y nos permita descubrir la diferencia entre “subordinación” y “servilismo”, al igual que la existente entre“autoridad” y “tiranía”. Hoy los hombres de nuestras Fuerzas Armadas no son como los  pintaban allá por 1800: 
“Esa calma perfecta del soldado y su  jefe, calma que es precisamente la del caballo midiendo noblemente el paso entre la brida y la espuela y orgulloso de no ser responsable de nada”
   De cualquier modo, cuando el Jefe es el que menos sabe -no confundir con el que no sabe nada- debe comportarse con cierta humildad, aceptando sus limitaciones. Es importante que siempre  diga la verdad, ya que uno de los elementos esenciales para un buen entendimiento con sus subordinados es la confianza. Obviamente su objetivo no será demostrar que cuenta con un conocimiento exhaustivo del campo para el que ha sido designado, sino conseguir sacar el mayor partido a aquellos bajo su mando que posean por experiencia y formación los mejores conocimientos, gestionando sus talentos de la mejor manera posible.
   La gran ventaja de tener Jefes que saben poco -no confundir con los que no saben nada- es que se convierten en un seguro contra el desempleo de los verdaderos profesionales del Servicio, aquellos que día a día construyen la Unidad y compiten con yeguadas y organismos civiles que tienen propietarios que sí que saben mucho, o por lo menos lo suficiente. Porque los jefes inteligentes que saben poco -no confundir con los que no saben nada- siempre son conscientes de que no pueden prescindir de los profesionales que son expertos en el mundo del caballo, pues ésta es la única condición que les seguirá manteniendo como Jefes sabiendo poco.
   Por tanto, a todos aquellos destinados en el Servicio que tengáis Jefes que saben poco -no confundir con los que no saben nada-, mucho ánimo, 
¡¡¡ os necesitan !!!
 
 
 

 
PD. Para la confección de estas notas, he tomado como referencia los siguientes libros:
       “Estampa de Capitanes” de Jorge Vigón.- Ediciones Ejército.
       “El noble bruto y sus amigos” de Adolfo Botín Polanco.- Revista de Occidente.

9 comentarios:

J. Romay dijo...

El Señor nos libre de los Jefes que saben poco, que de los que no saben nada, no nos libra ni Dios.

V.S. Sí que sabe, mi Coronel.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Los que no saben nada, son tan tontos que igual no se dan por aludidos.

Angelito Cerdido dijo...

La "Espada de Damocles", que en realidad no es más que una traidora faltriquera de medio pelo, bastarda arma barriobajera en el más profundo significado de la expresión, pendencioso y vengativo lameculos que medró, destruyendo una Escuela por mantener su destino, que ha demostrado recientemente que ni siquiera sabe vestir el uniforme, y a quien ayer un superior y amigo me lo definió a la perfección como INCAPAZ, creo que se habrá dado por aludida.
Un fuerte abrazo a todos los poetas.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Que no Ángel. Que el lastre lameculos, no se da por aludido. Nula conciencia la de este sujeto.

G. uillermo dijo...

Para el ejercicio de una dirección adecuada no hay diferencia entre un jefe militar y un jefe civil, todos los colaboradores aprecian las mismas características.

El CEF (Centro de Estudios Financieros) ha realizado un estudio (meses de diciembre de 2007 y enero de 2008) para conocer “Los 10 comportamientos de los jefes que más agradan a sus colaboradores”.
Los resultados:
Los 10 comportamientos de los jefes que más agradan son:
1.º Manifestar confianza en sus colaboradores (48%).
2.º Dialogar de forma abierta con sus colaboradores (43%).
3.º Transmitir instrucciones con respeto (42%).
4.º Intentar solucionar los problemas (39%).
5.º Tratar a sus colaboradores como si fueran importantes para la empresa (36%).
6.º Exigir razonablemente (36%).
7.º Permitir desarrollar las capacidades de sus empleados (35%).
8.º Saber delegar (34%).
9.º Escuchar y contar con las ideas que aportan sus colaboradores (33%).
10.º Reconocer lo bueno y corregir lo malo (32%).

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Pues hay quien, por muy inverosímil que parezca:
1.- Le sobran colaboradores debido a su total ineptitud
2.- No dialoga porque sabe que queda en ridículo.
3.- Sólo se respeta a sí mismo. O eso cree
4.- Intenta solucionar, a toda costa, sus propios problemas
5.- Sus complejos no le permiten tratar a sus subordinados
6.- Imposible exigir, cuando no lo hace con él mismo
7.- Bajo ningún concepto permite desarrollar las capacidades de sus subordinados. Quedaría en absoluta evidencia
8.- No delega nunca, pues está sólo
9.- Escucha, pero sólo a los del escalón superior. Más que escuchar, oye la Voz de su Amo. Es mas “rentable”
10.- Solo reconoce como bueno todo aquello que esté de acuerdo con sus apetencias personales

Javier de la Uz dijo...

Mi Coronel, mejor teórica que ésta, no se puede dar. Si se la aplicaran aquellos -que no saben nada- podrían ser hasta buenos Jefes.

Dani Vázquez dijo...

Mi Coronel,lección magistral de mando,lealtad,subordinación y en resumen,liderazgo, que ahora es la palabra de moda, pero que toda la vida hemos conocido como un buen JEFE. De obligado conocimiento y aplicación para cualquier futuro Oficial del Ejército.

Chevi Sr. dijo...

Cuando se tiene una carencia y se quiere compensar, lo primero es reconocer el hecho...Mi Coronel, como dice Dani, lección magistral.