Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




Aquí ponemos entradas de CABALLOS - CABALLERÍA o algo de interés excepcional para los POETAS.

AVISO LEGAL

De conformidad con lo establecido en el artículo 5º de la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, se informa que la publicación de los datos e imágenes contenidos en este Blog son responsabilidad de sus autores. Para ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición, pueden hacerlo en la siguiente dirección de correo electrónico: towara88@yahoo.es

http://avisolegaljinetes.blogspot.com.es/


9/10/12

DEFENSA DEL “BLOCAO DE DAR HAMED”

EN EL 91º ANIVERSARIO DE LA HEROICA DEFENSA DEL “BLOCAO DE DAR HAMED”
(Melilla-Septiembre 1921- Septiembre 2012)
 
 

 

IN MEMORIAM.-  “A la memoria del Caballero Legionario FRANCISCO PAGÉS MILLET, uno de los primeros en entrar en el  derruido Blocao de Dar Hamed, en las primeras horas de la mañana del día 16 de Septiembre de 1921,  que tuvo en sus brazos el cuerpo inerte del heroico Suceso Terrero López, y que durante sus casi cien años de vida, siempre mantuvo incólume su gran amor a España y a  su gloriosa Legión. Con el recuerdo entrañable y la gratitud más sincera del Autor” 

INTRODUCCIÓN.-   En el pasado mes de Septiembre del presente año 2012, la Legión Española  ha conmemorado el 91º Aniversario de la heroica defensa de un blocao, situado en una estratégica posición en las cercanías de Melilla, denominado en la cartografía militar de la época como el blocao de “Dar Hamed”, a quien sus eventuales “inquilinos”, desde un principio lo definieron como “El Malo” (si en todos los blocaos de la Campaña de Marruecos las condiciones de habitabilidad, por motivos obvios,  eran mínimas por no decir inexistentes, imaginemos como serían las del blocao de “Dar Hamed”, para que lo llamasen “El Malo”) y que a partir de  su heroica defensa, con la muerte gloriosa de todos sus defensores, pasó a inscribirse, en las todavía recientes páginas legionarias, como “EL BLOCAO DE LA MUERTE”.
Integraban la pequeña guarnición del Blocao de Dar Hamed, una sección reducida formada por 17 soldados de la Brigada Disciplinaria, más un cabo y un suboficial, al mando de un joven teniente de Infantería formado en las aulas del imperial Alcázar toledano, reforzada “in extremis  y dado el férreo ataque del enemigo con efectivos muy superiores en número, por un pelotón de 15 legionarios de segunda del Tercio de Extranjeros, al mando del legionario de primera Suceso Terrero López. Y si bien, la actuación de todos los defensores del blocao sin excepción, hemos de calificarla de heroica, séame permitido el resaltar la figura de Suceso Terrero, un modestísimo soldado de primera, que muertos todos sus superiores durante la épica defensa ( el teniente, el suboficial y el cabo), y de conformidad con lo dispuesto en el vigente Reglamento de Campaña, le correspondió tomar el mando de los pocos defensores que aún quedaban en condiciones de defender la posición.  Sin haber pasado por las aulas de una Academia Militar ( durante el cumplimiento de su servicio militar, había sido Artillero 2º), nadie le había enseñado a Terrero los preceptos sublimes del artículo 21 de nuestras antiguas “Órdenes Generales para Oficiales”, en el que con laconismo castrense se expresa diciendo “El oficial que tuviere orden absoluta de conservar su puesto a todo coste, lo hará”; y sin embargo, el valor , la decisión y el arrojo que demostró en la defensa del blocao, hasta ser este destruido por los cañones de la artillería rifeña, causando su muerte y la de los pocos defensores que aún quedaban con vida, son cualidades todas dignas del mayor encomio.
En recuerdo emocionado a los héroes, que hace ahora noventa y un años, sucumbieron defendiendo el Blocao de Dar Hamed, van dedicadas las siguientes líneas. ¡Honor y Gloria imperecedera a todos ellos!
 

ANTECEDENTES GENERALES ALUSIVOS A LA DEFENSA DEL BLOCAO DE DAR HAMED

Corría el mes de Septiembre de 1921. Eran los días duros y difíciles de este inicio del otoño septembrino en tierras de Melilla, donde el Ejército Español expedicionario en la Zona Oriental de nuestro antiguo Protectorado, se iba reponiendo, poco a poco, del gravísimo quebranto sufrido tan sólo dos meses antes con el llamado “Desastre de Annual”, pagado a tan altísimo precio como fue la vida de diez mil españoles, junto a los casi seiscientos prisioneros –de los que sólo sobrevivirían la mitad- que, pendientes de conseguir un sustancioso rescate,  aún gemían cautivos de Abd-el-Krim, en las mazmorras del Rif.
El Mando, ansioso de vengar la ofensa recibida y dar cristiana sepultura a los cuerpos de nuestros soldados , que aún yacían insepultos calcinados por el ardoroso sol africano, había ordenado que una importante columna militar al mando del General Don José Sanjurjo Sacanell, y cuya vanguardia estaría formada por las Fuerzas Regulares y el Tercio de Extranjeros, partiese de Melilla adentrándose en tierras del Protectorado, para dar así inicio a la acción de Reconquista del territorio perdido en la desgraciada campaña del mes de Julio de ese mismo año 1921. 
Protegían la línea avanzada de la Zona de Melilla, una serie de posiciones defensivas denominadas “BLOCAOS”, guarnecidas por un pelotón o una sección, según su importancia, y completamente aislados en lo que respecta al terreno, comunicándose entre ellos a través del heliógrafo y de noche, mediante las señales luminosas transmitidas por unas linternas o lámparas de campaña modelo  “magíns”. La obra de fábrica de estos blocaos, como es lógico y dadas las circunstancias, no podía ser mas rudimentaria: unos cuantos sacos terreros, protegidos por alambradas de un metro o metro y medio de altura, y en ocasiones algún modesto blindaje con materiales propios del terreno, como troncos, ramas, etc. Como frágil techumbre o cubierta,  figuraba una lámina ondulada de cinc, a la cual los soldados se encargaban de  eliminar a las pocas horas de su colocación, dadas las altísimas temperaturas que la citada lámina, al recalentarse en las horas centrales del día debido a los ardientes rayos del sol africano,  proyectaba al interior del reducido habitáculo. Uno de estos blocaos era el de “Dar Hamed”, al que, como ya he relatado en mis líneas iniciales, sus eventuales huéspedes denominaban “El Malo”, toda vez que las condiciones de vida en su interior no debían ser muy confortables. Situado sobre una ladera del monte Gurugú, su situación estratégica era de vital importancia para la defensa de Melilla, así como para dar protección y seguridad al avance de la columna “Sanjurjo”, pues garantizaba el paso por la carretera de Nador, cubriendo el frente del barranco de Sidi-Musa. 
 
 
 
HEROICA DEFENSA DEL BLOCAO DE “DAR HAMED” CON LA  MUERTE DE TODOS SUS DEFENSORES.- 

Guarnecían el Blocao de Dar Hamed fuerzas legionarias del Tercio de Extranjeros, que el día 13 de Septiembre de 1921, reciben la orden de que serían relevados a la mayor brevedad, para pasar sin demora a incorporarse a su Bandera. La fuerza de relevo estaba formada por una sección reducida de la Brigada Disciplinaria de Melilla al mando del joven teniente granadino Don José Fernández Ferrer. Cumpliendo lo ordenado, en la madrugada del día 14 de Septiembre salieron los “disciplinarios”de su cuartel del hipódromo melillense, y tras una accidentada marcha, hostigados casi desde el principio por un enemigo bien armado y dueño de las alturas, consiguieron llegar a las proximidades del blocao, dando comienzo a la operación de relevo bajo un fuego cruzado e intenso que hacía sumamente dificultoso el mismo, consiguiéndolo al fin sobre las primeras horas de la mañana del mencionado día 14 de Septiembre.  Durante todo el día continúa siendo hostilizado el Blocao  por los rifeños y al cerrar la noche, a oscuras en aquél estrecho recinto de muerte y desolación, los valientes disciplinarios del teniente Fernández Ferrer, apenas tuvieron tiempo más que para acudir a las aspilleras y responder con sus fusiles al fuego enemigo. Toda la noche duró el fuego, que ya produjo las primeras bajas entre los defensores, entre ellas la del teniente jefe, que resultó herido por la metralla de una granada de cañón, continuando al frente del destacamento y exhortando a sus soldados a no decaer en la defensa que les había sido encomendada. Al amanecer decreció el fuego enemigo retirándose los cabileños y dando un respiro a aquellos valientes soldados que ya llevaban mas de doce horas de apretado asedio. Cerca de las tres de la tarde de dicho día (15 de Septiembre) volvió el enemigo a bombardear el blocao, contestado desde éste con el fuego de los fusiles de sus defensores;  pero ante la aplastante superioridad numérica de los rifeños y las muchas bajas que estos ya han causado a la reducida guarnición, impulsan al teniente Fernández a pedir auxilio a través del heliógrafo y desplazando un soldado hasta la “Segunda Caseta”guarnecida por legionarios, para hacerles saber la angustiosa situación en que se encontraban los sitiados. 

Es entonces (serían las cinco de la tarde), cuando el Teniente de Infantería Don Eduardo Agulla Jiménez-Coronado (1) que manda las fuerzas del Tercio de Extranjeros destacadas en el Atalayón, quiere acudir con sus hombres en auxilio de los defensores del Blocao. El mando no se lo permite, pues su presencia y la de su fuerza es muy necesaria en la posición que ocupa para la defensa de Melilla; autorizándole únicamente a que mande en su auxilio un pelotón de legionarios al mando de una clase. Forma Agulla a sus hombres y pide voluntarios para una misión, que ya les advierte que las posibilidades de triunfo son escasas y las de morir muchas. Como un solo hombre y cumpliendo el sagrado precepto  del CREDO LEGIONARIO de acudir al fuego, todos los legionarios dan un paso al frente. El teniente Agulla emocionado les da las gracias y elige entre ellos a 15 legionarios de segunda que pone bajo el mando del Legionario de primera (2) –que ya venía desempeñando funciones de Cabo- SUCESO TERRERO LÓPEZ. 

Y llegados aquí, y antes de seguir adelante con mi narración,  forzoso me es hacer un breve inciso para reivindicar el buen nombre de un Caballero Legionario. Y ello es, que si el Teniente Agulla designó quince legionarios de 2ª, y quince fueron los que de esta clase entraron en el blocao, porqué en el “HISTORIAL DE LA LEGIÓN” y en todas las teóricas legionarias se habla de catorce. ¿Qué pasó con ese legionario que al parecer falta?¿Desertó? ¿Se pasó a las filas enemigas traicionando la bandera de España?. No, nada de eso, ni desertó, ni fue traidor a España. Sucedió lo siguiente: Poco antes de la destrucción del blocao por la artillería rifeña en las primeras horas de la madrugada del día 16 de Septiembre, salió del mismo (junto con un soldado de la Brigada Disciplinaria) cumpliendo órdenes de su jefe Suceso Terrero, para ir a pedir socorro a las posiciones españolas.  Por eso no se encontró su cadáver entre los legionarios enterrados en las ruinas del blocao. ( El nombre de este legionario, que por derecho propio entiendo debe figurar en la nómina gloriosa de sus defensores,  y el de sus heroicos compañeros los relaciono en un pergamino que he confeccionado en su honor y que reproduzco como anexo del presente artículo; lamentando mucho no haber podido conseguir los nombres de los 17 soldados de la Brigada Disciplinaria, para relacionarlos igualmente en artístico pergamino. Aún así no desfallezco y lo sigo intentado). (3)

Continúo con el relato de la sublime gesta. Forma Suceso Terrero a sus quince (que no catorce) legionarios y tras pedirle permiso a su teniente abandonan la posición y toman el camino del blocao, adonde llegan ya atardecido y encontrándolo totalmente cercado por el enemigo, que se ha apercibido de su presencia y los hostiga con furia.  Armado el cuchillo-bayoneta, se abren paso hasta las alambradas donde caen dos legionarios heridos de gravedad, que son inmediatamente recogidos e introducidos en el blocao, donde al fin consiguen penetrar los legionarios.  De inmediato se presenta Terrero al teniente-jefe, al que encuentra gravemente herido, y que le agradece mucho su ayuda haciéndole ver lo difícil y angustioso de la situación.  Ocupan los legionarios sus puestos en las aspilleras junto al de los pocos soldados de la Brigada Disciplinaria que aún quedaban ilesos, y nada mas cerrar la noche arrecia el enemigo la intensidad del fuego, no sólo ya de fusil sino también de cañón, recibiendo sobre las nueve de la noche, el teniente Fernández Ferrer, un segundo balazo que le privó de la vida. Así murió por España este jovencísimo Oficial de Infantería, rindiendo culto a los inmortales valores que le inculcaron en las aulas del imperial Alcázar toledano (4).  De conformidad con lo dispuesto en el Reglamento de Campaña y en el orden de sucesión en el mando, muerto el teniente se erige en jefe del Destacamento el Suboficial (5) Don Aquilino Cadarso Yuste, segundo jefe de la sección que, herido en la cara, sigue en su puesto dirigiendo el fuego y animando con su ejemplo a los ya muy diezmados defensores, hasta que un nuevo cañonazo, sobre las once de la noche, derriba un ángulo del blocao, causando la muerte del suboficial Cadarso y la de algunos soldados y legionarios.  Queda entonces al mando de la reducida guarnición el cabo Sergio Vergara, también del “Disciplinario”, y también herido desde la tarde anterior, que se mantiene en su puesto con notable entereza hasta poco más de la medianoche en que un nuevo balazo lo derriba en tierra sin vida. 

Fallecidos todos sus superiores, queda el Blocao de Dar Hamed  al mando del Legionario de Primera  SUCESO TERRERO LÓPEZ  del Tercio de Extranjeros. Un modestísimo Soldado de Primera, a quien el azar trágico de una noche de terrible refriega lo convirtió por unas horas en jefe de un puñado de héroes, desempeñando el mando con tal acierto, entrega y energía, más propio de su gran fortaleza de espíritu que de la pequeña graduación que ostentaba: las modestas cintas de estambre rojo y formando ángulo con el vértice cosido junto a la hombrera izquierda de la camisa legionaria.  El combate que se entabla es épico. El enemigo, muy superior en número, ataca con osadía a los ya muy escasos defensores de la posición, pues la mayoría ya han muerto o se encuentran gravemente heridos. Sobre las dos de la madrugada de ese incipiente día (16 de Septiembre de 1921) agotadas las municiones, sin agua desde hacía muchas horas, y sin medio alguno de defensa posible, encomienda Suceso Terrero al Legionario Ernesto Miralles Borrás y al soldado disciplinario Marcelino Mediel Casanova, buenos conocedores del terreno y duchos en la orientación nocturna, que abandonen el blocao y rompiendo el cerco, por distintos itinerarios intenten alcanzar la “Segunda Caseta” guarnecida por tropas propias y den cuenta al mando de la comprometida situación en que se encuentran.  Y el momento final se acerca para los heroicos defensores del Blocao, que a las órdenes del esforzado Terrero están dispuestos a morir por España. Es entonces, cuando agotadas las municiones y ante un inminente asalto al blocao por parte de las hordas rifeñas, manda Terrero  a los pocos hombres que aún le quedan con fuerzas para empuñar el fusil, que armen el cuchillo-bayoneta, y de esta forma, usando el machete firmemente ensamblado en el “máuser” defender el puesto encomendado hasta exhalar el último de los defensores el postrer suspiro. Pero los insumisos cabileños no se atreven a llegar al asalto; tienen mucho más fácil acabar con sus defensores destruyendo al blocao a cañonazos. A tal efecto, y  hacia las tres y media de la madrugada el enemigo ha acercado una pieza de artillería a unos cien metros del blocao, la dispara y de Dar Hamed se eleva el fulgor de una gran llamarada que sube hasta el cielo causando la muerte de todos sus defensores.  El Blocao de Dar Hamed, que ya era conocido con el sobrenombre de “El Malo”, a partir de entonces pasó a llamarse : “El  Blocao de la Muerte”. 

Sobre las ocho y media de la mañana de ese mismo día (16 de Septiembre) una pequeña fuerza de socorro del Tercio de Extranjeros – que avisados por el legionario Miralles y el soldado Mediel, que heridos y agotados habían conseguido llegar a la posición española-  al mando del Sargento Ruperto Valle Donaire, llega hasta el blocao, abandonado ya por los moros, y allí entre los escombros encuentran los cadáveres de todos sus defensores. Entre los primeros en traspasar la destruida alambrada se encuentra el Legionario de segunda Francisco Pagés Millet, de 23 años y natural de Masnou (Barcelona), que hace tan sólo unos meses que se alistó al Tercio y el que recoge entre sus brazos el cuerpo sin vida de Suceso Terrero, y cuadrándose ante él con lágrimas en los ojos le dice : “Perdóneme mi cabo, por no haber podido llegar a tiempo de salvarles”.  

CONCLUSIÓN.-     No hubo una laureada, ni tan siquiera colectiva para Suceso Terrero, ni para ninguno de los defensores del Blocao de Dar Hamed, tan sólo unos modestos galones de cabo fueron depositados “a título póstumo” sobre su féretro, al parecer por el propio teniente coronel Millán-Astray. Y sin embargo, su nombre y el de sus legionarios han quedado grabados en letras de oro en el Historial de La Legión, junto al de los insignes Millán-Astray, Franco y Valenzuela.  Anualmente, y organizado por la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios, se rinde un modesto homenaje al Cabo SUCESO TERRERO LÓPEZ, en su pueblo natal de HORMILLA (La Rioja). Allí acudimos representantes de la Hermandad de toda España y tras la Misa de Campaña se procede a dar lectura de la gloriosa efemérides, con un recuerdo emocionado para los legionarios que cayeron en la defensa del blocao- cuyos nombres se repiten en voz alta- , así como para los soldados de la Brigada Disciplinaria (La Legión no podía olvidarlos) que murieron junto a ellos (6). Finalmente, se coloca una corona de laurel ante el monumento al heroico Cabo Legionario erigido en su villa natal.  ¡España y La Legión no olvidan nunca a sus héroes! . 

EPÍLOGO EMOTIVO.-   En una mañana de Junio de 1993, acudí con la Hermandad de La Legión de Sevilla al pueblecito citado de Hormilla, para rendir homenaje a su preclaro hijo Suceso Terrero López. Y allí, casi 72 años después de la defensa del Blocao de Dar Hamed, tuve el honor de abrazar al legionario DON FRANCISCO PAGÉS MILLET, uno de los primeros en entrar en el Blocao en la mañana siguiente a su destrucción, y el que tuvo entre sus brazos el cuerpo sin vida de Terrero. En efecto, allí estaba Pagés, a sus 95 años, con su camisa legionaria plagada de condecoraciones y tocado con el clásico “chapiri” de borla roja, cuadrado marcialmente ante el busto de su cabo y repitiendo la frase que, desde aquella mañana de Septiembre de 1921, no dejaba de atormentarle: “Perdóneme mi cabo, porque no pude llegar a tiempo de salvarle”. Y allí siguió acudiendo el buen Pagés los años siguientes, y yo lo buscaba y le abrazaba. Hasta que, en uno de nuestros encuentros anuales en Hormilla, lo eché de menos y al preguntar por él me dijeron que había muerto, cuando le faltaban tan sólo unos meses para cumplir los cien años. Lo sentí muy profundamente, pues con Pagés se nos ha ido un valeroso legionario de los tiempos fundacionales de la Legión Española. Descanse en paz.
 

                                   __________________________________-

NOTAS.-

 

1.        Muy pocos serían los días que el teniente Don Eduardo Agulla tardaría en reunirse con sus legionarios muertos en la defensa del Blocao de Dar Hamed. El día 7 de Octubre de 1921 fallece  a consecuencia de las heridas recibidas en el combate de SEBT.

2.        En La Legión que yo conocí, eran muy respetados los Legionarios de Primera, donde además de formar en la Escuadra de gastadores ( los de aventajada estatura), en ocasiones hacían las veces de cabos. Tenían derecho a saludo por parte de los Legionarios de segunda, que se dirigían a ellos con el tratamiento de “A la orden de Vd. mi primera”.

3.        De la extensa bibliografía que he consultado para escribir este artículo, la inmensa mayoría de autores coinciden en afirmar, entiendo que erróneamente,  que fueron 14 legionarios de 2ª al mando de un Cabo, los que salieron para defender el Blocao de Dar Hamed. Tan sólo el ilustre general y afamado escritor Don Antonio Maciá Serrano, en su obra “La Legión Desnuda”, nos dice con acierto, que fueron 15 Legionarios de 2ª al mando de un Legionario de 1ª, que ya venía desempeñando “funciones” de cabo. Suceso Terrero sería promovido a cabo legionario a “título póstumo”.

4.        El teniente Don José Fernández Ferrer, nació en Granada el 26 de Junio de 1894. Ingresó en la Academia de Infantería de Toledo el 28 de Agosto de 1912, y fue promovido al empleo de Segundo Teniente de Infantería, el 14 de Julio de 1915, y al de Primer Teniente en Julio de 1917.  Falleció el 15 de Septiembre de 1921, en la heroica defensa del Blocao de Dar Hamed (Melilla).

5.        La Ley de Bases de 29 de Junio de 1918, situaba al Suboficial dentro de las Clases de Tropa de Segunda Categoría, y como empleo inmediatamente superior al de Sargento. Sus divisas eran similares a las que en la actualidad ostentan los brigadas.

6.        Como digo en el cuerpo de este artículo, estoy intentado recopilar los nombres de los heroicos soldados de la Brigada Disciplinaria que murieron en la defensa del Blocao de Dar-Hamed. En cuanto los tenga los relacionaré en un pergamino ( al igual que los de la Legión) en su honor y homenaje.

 

6 comentarios:

José Antonio dijo...

Hay gritos desgarradores que salen del alma de algún hombre en momentos cruciales para el porvenir de los pueblos que se niegan a morir y que, aun a costa de afrontar hasta la pérdida de la vida de los mejores de sus hijos, asumen su obligación moral de hacer honor a su historia patria; gritos que por circunstancias providenciales quedan grabadas con letras mayúsculas en el libro de la Historia. Pero también hay muchos gritos que aun siendo merecedores de los mayores honores quedan reducidos a ámbitos muy limitados y que, con el paso del tiempo y la desaparición de los testigos, llegan a ver apagados sus ecos.

Pues para impedir que aquellos gritos de los defensores del blocao Dar Hamed, aquellos gritos de mutuo aliento entre aquellos defensores conscientes de su inevitable sacrificio final haciendo honor a su propia hombría de bien y a sus deberes patrióticos y militares; para impedir que aquellos desgarradores gritos en su tránsito con honra desde la humana guerra a la paz eterna lleguen a ver apagados sus ecos, para impedir ello, nuestro Tte. Col. de este infatigable Cuerpo de Poetas, Francisco Ángel Cañete Páez, nos entrega esta antológica página de testimonial compañerismo para con los nombres propios que él ha ido citando y que resumidamente recojo yo en el del cabo de la Legión Suceso Terrero López.

La emoción que me ha causado ese episodio histórico, la urgencia que merece hacerme presente como entusiasta lector y expresar mi felicitación al autor del relato, tan sólo me permiten decir, con un más humilde aunque sincero grito, ¡Muchas gracias y a tus órdenes! Francisco Ángel.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Cañete,una vez mas mención de honor. Y van...No sólo por tus conocimientos y tu extraordinaria exposición, si no por tener siempre presente, aquí y en otros sitios, a nuestros héroes.
Intentaré colgar un vídeo de una obra de teatro,a la que he tenido el honor de asistir en varias ocasiones, titulada "El Blocao de la muerte". Aquellos patriotas sabían, seguro, que les llegaría. Y la dieron por España en Dar Hamed.
Se ha representado, desde hace muchos y consecutivos años, aquí en Melilla.
Su autor fue el Capitán Caballero Legionario Leandro Alfaya, toda una vida al servicio de España y su querida Legión. Hoy descansa en paz con sus legionarios, siempre alerta por España. Y entró seguro con ellos en la Compañía,o en el mesón o donde fuera. Con su camisa verde y el paso firme.

G. uillermo dijo...

Estimado Poeta Cañete, me he visto en la obligación de dejar un momento a los coroneles del Villaviciosa y otros asuntos que me ocupan, para atender la lectura detenida de tu excelente y ejemplar entrada...no me he arrepentido.
Un saludo.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Queridos amigos y respetados Superiores: Coronel Chamorro Manzano (José Antonio), TCOL. Rodríguez Colubí y Guillermo ( perdóname amigo Guilermo, pues no sé si eres militar y desconozco tu graduación), muchas gracias de corazón, por vuestros comentarios. Os lo agradezco muy de veras. Ellos me impulsan a seguir hundiendo mi pluma, en el virtual y artístico tintero de esquinas biseladas y dorados bronces, cual correponde al muy prestigioso blog " CLUB DE LOS POETAS MUERTOS", para seguir enviándoles mis modestos aertículos, saturados todos ellos, de un profundo amor a España y a nuestro glorioso ejército. En correcta posición de firmes y en el primer tiempo de saludo , este modesto Oficial de Complemento, os dice: ¡A VUESTRAS ÓRDENES SIEMPRE! Un gran abrazo, Francisco Ángel.

Anónimo dijo...

Una vez más, mi amigo e historiador, el Comandante D. Francisco Ángel Cañete Paez, nos hace recordar aquellos tristes sucesos acaecidos, con la merma humana de nuestros valerosos soldados legionarios.
Me siento orgulloso, como Oficial de la Escala de Complemento, de tener como faro y ejemplo a mi querido Comandante Cañete.
Gracias a sus prolijas y variadas publicaciones, nos hace estar, en permanente recuerdo, de nuestra historia.
Una vez más, gracias mi Comandante, por estar en primera linea, en exhaustiva información.
Un fuerte abrazo.
Salvador Soria. Alférez (IPS).

Rubén Blanco dijo...

En estos duros momentos que nos toca vivir, nos encontramos todos los días con continuas alusiones a los Mercados, Prima de Riesgo, Calificación de la deuda...y a infinidad de estructuras finacieras y económicas, pero no oigo en ningún momento la necesidad de regenerar los valores sobre los que se ha asentado nuestra civilización, sin los cuales será muy difícil salir adelante.

Gracias mi Comandante por permitirnos, con tu excelente pluma, revivir los valores de este episodio histórico, y que tanto necesitamos.

Un fuerte abrazo.