Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




Aquí ponemos entradas de CABALLOS - CABALLERÍA o algo de interés excepcional para los POETAS.

AVISO LEGAL

De conformidad con lo establecido en el artículo 5º de la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, se informa que la publicación de los datos e imágenes contenidos en este Blog son responsabilidad de sus autores. Para ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición, pueden hacerlo en la siguiente dirección de correo electrónico: towara88@yahoo.es

http://avisolegaljinetes.blogspot.com.es/


18/2/12

CABALLERIZAS REALES DE CORDOBA


Querido Chevi: te envío esto para colaborar en esa magnífica obra que es Poetas Muertos
Revolviendo por el disco duro me he encontrado este artículo publicado hace bastantes años. Por supuesto que no han hecho nada , ni nuevo ni bueno en las Reales Caballerizas . Con lo que se comprueba fehacientemente que no pretendían otra cosa que echarnos. Poco les importaba que esas cuadras fueran el establecimiento hípico en activo más antiguo del mundo. ¡ La madre que los parió!!
ZZ

"Cada uno en su jurisdicción hagan juntar a los Regidores y Oficiales del Regimiento y llamar a persona que tenga práctica y noticia de estas cosas, y entre todos platiquen que forma y orden se puede tener para que la casta de caballos se conserve y aumente, así en número como en bondad y hagan cerca de ello las Ordenanzas que pareciese y las envíen al nuestro consejo, para que provea lo que convenga".



(Directiva de optimización de Felipe II)

CABALLERIZAS REALES DE CORDOBA.

En Andalucía siempre hubo cuatro tipos de caballos: los más rústicos, de capas oscuras, no mucha alzada y casco pequeño, en la sierra; los más ásperos, de mayor volumen y cascos grandes, en la marisma; los más abundantes en la campiña y los más bellos en la ribera de sus ríos, sobre todo, en la  del Guadalquivir. Uno de sus lugares preferidos ha sido siempre Córdoba.
Por mor de un sospechoso convenio, nuestros caballos han perdido su casa solariega, privilegiado escaparate ante el mundo para bien de su prestigio y comercialización. Nos estamos refiriendo, claro está, al espolio de las Caballerizas Reales de Córdoba del que han sido víctimas nuestros caballos en aras de obscuros intereses y enfermizas nostalgias. Y a la vista de que no se ha ejecutado prácticamente nada de lo convenido, a Dios gracias, no se puede pensar otra cosa que lo que los hechos nos dicen: se desalojó al Depósito de Sementales de las Caballerizas, que al parecer era lo único que se pretendía, y de paso, supongo que por ignorancia más que por mala fe, se despojó al caballo español del sitial de honor que le es propio desde hace más de mil años. Y esto lo hicieron quienes al parecer tenían una deuda pendiente con Cría Caballar. A saber: la IIª República, en sus periodos izquierdista y del "Frente Popular", confió el servicio de CC. al protoalbeitar de la Zootecnia cordobesa, Sr. Castejón, catedrático de gran preparación, cuyo gran éxito al frente del organismo fue, según él mismo proclamó en el Congreso Internacional de Zootecnia , (Madrid, 1951)

<< la fijación de la capa alazana dorada, por procedimientos genéticos, en un lote de yeguas hispanoárabes>>.

 ¡Enhorabuena! los herederos políticos por un lado y científicos por otro os habéis quitado la espina. ¡ Pobres caballos!
    Felipe II echó los cimientos para la reorganización de la cría caballar en España, que en aquella época suponía una infraestructura logística esencial para el sostenimiento de las remontas de los ejércitos y que, en consecuencia, requería la atención directa de la monarquía. Quizá la prudencia y discreción, bienes escasos en nuestra fauna política, fueron  los pilares de su grandeza: no sólo creó la Yeguada Real de Castilla en los terrenos de Córdoba la Vieja, sino que en1562 ya había ordenado a los corregidores que 

<<  Cada uno en su jurisdicción hagan juntar a los Regidores y Oficiales del Regimiento y llamar a persona que tenga práctica y noticia de estas cosas, y entre todos platiquen que forma y orden se puede tener para que la casta de caballos se conserve y aumente, así en número como en bondad y hagan cerca de ello las Ordenanzas que pareciese y las envíen al nuestro consejo, para que provea lo que convenga>>

Con estas sabias órdenes jamás podría llegar a su "Consejo", como exigía el "Rey Prudente", propuestas como las  de un autodenominado Foro Ecuestre o algo así, de seleccionar a los potros españoles galopando a toda velocidad entre estacas ,cuyos tiempos - añade el aforado ponente hipoclasta - podrían ser objeto de  apuestas. ¡Hombre! en esa línea energuménica, también sería una apuesta fascinante y con morbo acertar los segundos de supervivencia de la famosa cabra del campanario. Por el bien de  los caballos, debemos evitar encarecidamente  que su entrenamiento y selección  caiga en manos de quienes carezcan de práctica y noticia.
Las Caballerizas fueron establecimiento de Cría Caballar , prácticamente con la misma concepción actual, desde que Felipe II las fundó en 1572. Las obras habían comenzado en 1230 durante el reinado de Fernando III, por lo que hay que suponer que de alguna forma durante este siglo y medio también habría alguna actividad de fomento a la cría caballar. Se puede asegurar que hasta el reciente convenio perpetrado en los últimos estertores de la ex -famélica legión, era la cuadra en activo más antigua del mundo. En su emplazamiento, a orillas del Guadalquivir, hubo un palacio visigodo que fue ampliado y remozado por los árabes.  Alhaken, en pleno esplendor de la Córdoba musulmana, tuvo en este lugar las cuadras más famosas de su tiempo con dos mil caballos y yeguas. En este mismo suelo, paraíso de la cría caballar, se creó la renombrada yeguada del gran caudillo Almanzor
La Reales Caballerizas, tras sufrir un incendio en un almiar en 1735, fueron  reconstruidas  veinte años más tarde por  Carlos III, que nos dejó para la posteridad una de las cuadras más bellas del mundo, la que estaba nada más cruzar la portada a la izquierda, con columnas de mármol y bóveda de crucería y que constaba de tres naves que tenían
<<110 varas de largo por 17 y medio de ancho, con 12 y media de alto hasta la cornisa>>

Tenía capacidad para alojar a 108 caballos en cuatro secciones. Disponía para su limpieza e higiene de cuatro viales o atarjeas que, antiguamente desaguaban en el río. Se construyeron también dos cuadras de enfermería con el objeto de aislar a los contagiosos de los que estaban heridos o leves, o, simplemente, para pasar cuarentena los recién llegados.
    En 1866 dejan de pertenecer al "Patrimonio Real" y pasan a depender del ramo de Guerra. Durante un siglo, hasta el convenio de 1996, fue sede del Depósito de Caballos Sementales del Estado que más contribuyó a la fijación de la actual Pura Raza Española.
Lamentablemente tenemos que hablar en pretérito porque una cuadra sin caballos ya no lo es tanto. Cuando está vacía, y no se trata de un zafarrancho momentáneo, se transforma en un monumento a la

"En la foto anterior, más moderna, se


puede apreciar que esta palmera fue
suprimida"
intriga, al disparate, al resentimiento.
  Los unos estarán rumiando el oprobio ominoso del castigo popular por los trece mal llamados años de rapacidad e incompetencia, los otros llenos de tristeza comprobarán el cálculo erróneo de sus capacidades:
más les valiera dedicar  sus esfuerzos a prestigiarse pedagógicamente en la Unión Europea. Pese a  zancadillas y deslealtades, el servicio de Cría Caballar  sigue cumpliendo con el deber que la sociedad le ha encomendado. Es una pena que el proverbial cainismo ibérico no nos permita mostrar nuestros caballos ni en las Caballerizas Reales de Córdoba, ni en el recreo de San Benito, ni en el palacio de Benamejí, ni en San Marcos de León ni en la Casa de la Monta de Aranjuez, lugares que por historia le pertenecen y que por elemental sentido del mercado necesitan.
    Sin apenas presupuesto  (66 millones para compra de reproductores de todas las razas, mientras que el famoso Madrid, ex-Raimondo, de Ruiz Gallardón costó 100 ...y aquí todo sale de la misma teta) , sin apenas personal (menos del 20% de la plantilla), sin palacios...pero con honra, nuestros caballos se venden en todo el mundo: la única especie animal que se exporta con autoridad cruzando las fronteras más selectivas, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos. Veinticinco naciones, caso insólito, ponen sus registros-matrícula al amparo de la honradez y eficacia de la Jefatura de Cría Caballar de España, que aún gestiona el Arma de Caballería.
  Hay una verdadera rutina en culpar al pobre Jerónimo Tinti, Caballerizo Mayor de Felipe III, de todos los supuestos males de la cabaña equina española. Todo el mundo se alarma con la amenaza de la peste equina y demás plagas, cuando en realidad los verdaderos enemigos de nuestros caballos están entre los centauros domingueros y entre los hipólogos de gabinete, sin olvidar a los taimados de genotipo incompatible que aún respiran por la herida.
En los próximos siglos, cantarán los ciegos el romance de la felonía:

De Córdoba partió el Depósito
de las Reales Caballerizas
Con él la flor de sus corceles
y muy gran caballería
vanse camino de Ecija
porque allí  nadie les quería.

Salvador Zunzunegui Costas
Coronel de Caballería

12 comentarios:

Ramón Muñoz dijo...

¡Qué pena, ¿verdad, mi Coronel?
Esa cuadra de columnas, ese abrevadero al fondo, esos patios, esas huertas, ese picadero, ¡ese palacio!
Fue el primer destino de mi padre como Primer Jefe.Vivió con pasión y amor su trabajo en el Séptimo Depósito de Sementales y me hizo quererlo como él lo quiso. Nunca olvidaré, además, que, para llegar al depósito, si venías de Madrid, había que tirar por la Calle de Enmedio. Gracioso, ¿verdad?

Santi Z dijo...

Aunque sea con cuentagotas, siempre es un placer mi Coronel que te des una vuelta por aquí a sentar cátedra entre este grupo de ignaros entre los cuales me incluyo.

El Coronel Zunzunegui estaría en el Consejo de Sabios de cualquiera organismo que quisiera tomar provecho de los conocimientos del pasado para dar adecuado enfoque a la Cria Caballar en España, pero como decía aquel viejo ritmo caribe en referencia al barbudo “llegó el Comandante y mandó parar”. Nada peor que el fuego amigo.

Tuve la suerte de disfrutar de su mando y conocer de primera mano una ínfima parte de su vasta cultura que trasciende la ecuestre, entre platos de lentejas perfectamente cocinados por Reyes fui testigo de inolvidables intercambios epistolares con el añorado Jaime Campmany, de poder a poder, Antonio Burgos y otros, las citas del Coronel al padre Feijoo eran un deleite para la lectura. Con todo ello no gustaba del adorno que su conocimiento le hubiera permitido y pasaba, para el que no le conocía, como un oficial de Caballería a la antigua usanza de gran valor, que no era poco, para la carga contra el enemigo, circunstancia esta que parecía divertirle y el mismo alimentaba.

Es otro de esos Grandes Jefes de los que su sola presencia hacía (y aún hoy hace) que te mearas sobre tus espuelas, acertadísima expresión que utilizaba hace poco Chevi para referirse a otro Gran Jefe Coronel Cerdido complemento perfecto (tanto monta, monta tanto) durante mis años de cadete. Y como parece que va de anécdotas cadeteras contaré aquella que relata cómo lo primero que conocí del Coronel Zunzunegui fueron las puntas de sus lustrosas botas de montar:

Nuestras primeras clases de equitación como cadete de primer curso se realizaban sobre la temida disciplina de volteo que era una forma como cualquier otra de enseñarnos a abrazar de continuo el entrañable suelo patrio representado en esas ocasiones por la arena del picadero de la Academia. Tocándome a mí el turno de galopar junto al caballo y tratar de “encaramarme” a él, fue tal el impulso que tomé que volé impecablemente sobre el mismo para caer, cuan largo era, al otro lado en soberbio planchazo del cual aún ando hoy escupiendo arena. En esas estaba yo, intentando recuperarme del aturdimiento, cuando levantando la vista del suelo veo ante mí la punta de las botas de quien no podía ser otro que el proto ya que nosotros aún no gozábamos del privilegio de calzarlas. Aún en el suelo en instantes que parecieron eternos seguí alzando la mirada hasta cruzarla con la del Capitán Zunzunegui que con su característico tono de voz me dice:

- Caballero ¿Qué hace usted en esta Academía? ¿No se ha planteado vender garbanzos?

Lo único bueno de aquellas situaciones era que ninguno de tus compañeros se atrevía a reírse porque las consecuencias hubieran sido nefastas para el osado. Y aquí me tenéis muchos años después, no vendiendo garbanzos pero casi; eso sí después de haber ejercido durante largo tiempo la profesión más bonita y gratificante que elegirse pueda.

¡Gracias mi Coronel!

Chevi Sr. dijo...

"Por el bien de los caballos, debemos evitar encarecidamente que su entrenamiento y selección caiga en manos de quienes carezcan de práctica y noticia".

"Quien propone para un cargo público a quien no tiene capacidad para ejercerlo, comete un acto de alta traición, así como el que acepta el cargo",

dixit Gran Jefe Valenzuela un martes cualquiera, cuando fumamos la pipa de la paz en su versión de la Rioja o de la Ribera del Duero en la pérgola del picadero de la Dehesa, sufriendo las inclemencias del tiempo, expulsados sin previo aviso de la acogedora caseta del jurado, varios Coroneles, un Capitán de Navío, y un Almirante. Todo el mundo asiente, a lo de la traición, no a lo de la penca expulsión.
Lo que va quedando de Cría Caballar lo gestiona el Gerente Martínez, no conozco práctica que le avale, ni titulación que le acredite noticia, y desconozco las razones que iluminaron a quien le nombró.

"Veinticinco naciones, caso insólito, ponen sus registros-matrícula al amparo de la honradez y eficacia de la Jefatura de Cría Caballar de España, que aún gestiona el Arma de Caballería".

Transferidas las competencias del Registro-Matrícula a las asociaciones nacionales, alguna nación ya no pone el suyo, o está en ello, al amparo de la honradez y eficacia de la asociación nacional, "pobres caballos".
Qué tendrá el Servicio que

"Pese a zancadillas y deslealtades, el servicio de Cría Caballar sigue cumpliendo con el deber que la sociedad le ha encomendado".

Quizás unos cuantos Poetas, que como el Cid continúan, aunque Muertos.

Chevi Sr. dijo...

Cuando Gran Jefe Zunzu me mandó su artículo, había un error de teclado en el texto que fácilmente identifiqué con el corrector de Word. No obstante el Zunzu, conociéndome, se apresuró a alertarme de la errata diciéndome que "a la puta más fina se le escapa un pedo". La primera vez que yo escuché esta frase lapidaria, con letra supercurrada y mogollón de mensaje, fue de su boca siendo yo alumno del curso. Dado el tono habitual del Zunzu, yo no sabía si me estaba disculpando por una metedura de pata mía, o me estaba chorreando; hoy sé que me estaba disculpando.

Comentar también que tuve el honor de estar a las órdenes del Sobrino de Dios, padre de Ramón, en el Depósito. Tenía yo pocos años para valorar toda la belleza y tradición que me rodeaban, pero lo recuerdo con cariño y nostalgia, como no.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Un honor ser subordinado y amigo del Cor Zunzunegui. Sabio y sin pelos en la lengua. De los que transmite siempre.

Óscar dijo...

http://www.caballerizasreales.com/

Carlos Argüelles dijo...

Fantástico artículo en el que como es habitual en su autor, no hace falta leer entre líneas. Muchas gracias mi Coronel

ZZ dijo...

Chevi, en la pagina del "foro grupo pre" BUSCAR. "caballerizas reales" .

http://www.grupopre.com/v2/v3_foro/search.php?action=results&keyword=caballerizas+reales&submit=Buscar

Ahí hay información detallada de lo que ha estado ocurriendo en las "Caballerizas" . Un abrazo. Zunzu

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

He entrado en la página que nos ha aconsajado Oscar sobre las Caballerizas Reales. Es de una desverguenza tan ruin el, ni de soslayo, nombrar al Ministerio de la Guerra a la Jefatura de Cría Caballar o al Arma de Caballería, que estos personajes no merecen ni un minuto nuestro. Ni de nadie con un mínimo sentido de la realidad. De la historia. No digamos de la ética.
Mi mas absoluto desprecio.

Anónimo dijo...

Pienso lo mismo que vosotros, introduje el link por mera casualidad después de hacer una busqueda.
Saludos.

Óscar dijo...

El anónimo soy yo, Óscar.

Chevi Sr. dijo...

Fuerte abrazo Oscar.