Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




Aquí ponemos entradas de CABALLOS - CABALLERÍA o algo de interés excepcional para los POETAS.

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13/2/12

AGM Guerrilllas 1972

Amigo Chevi:
Ya hace casi dos años que realicé un comentario respondiendo a otro del Gran Jefe Cerdido, en el que decía que alguien tendrá que contar aquel primer ejercicio de Guerrillas, que se planeó en la Academia General en el Ciclo del Escuadrón a finales de curso de 1972. Así que el “relato” de hoy abandona “historias de caballería” y me hace retroceder en el tiempo prácticamente 40 años para hablar de “historias de caballeros”, pues así he considerado siempre a aquellos profesores del Escuadrón que nos iniciaron en la gran Institución que es la Caballería antes de llegar a nuestra Academia. A él le dedico estas líneas con todo afecto.

GRAN JEFE CERDIDO: EL ESCUADRÓN DE LA AGM Y SU EJERCICIO DE GUERRILLAS 1972 

Corría septiembre de 1971 cuando iniciábamos nuestro 2º Curso y en la 4ª Compañía entraba de semana un nuevo Capitán al que mirábamos con cierta curiosidad. Era de Caballería y sobre la sahariana gris, entre otros cursos, lucía el emblema de los guerrilleros, cosa poco habitual en el Arma. Era D. Angel Cerdido Peñalver que nos observaba con esa cara seria y ciertamente dura y distante ante la muchachada que tenía delante. Eran además los tiempos duros de persecución de todo tipo de novatadas que implantaba el nuevo General. Una de las más habituales era preguntar a los nuevos el nombre de los Oficiales de Servicio por las mañanas y obrar en consecuencia. 
Debía ser el segundo día cuando tras escuchar, algo aburridos, la Orden por el Sargento de Semana, D. Angel me mira y exclama: ¡¡Cabo!! Taconazo y firmes ¿Es que no ha podido elegir  otro cabo? me decía. Pues no, había elegido precisamente al Cabo de Gastadores. Y al segundo la pregunta: “Jefe de Servicio para mañana”. Palidecí, no tenía ni idea a pesar de haberlo escuchado tres minutos antes. No me quedó otra: No lo sé mi Capitán, esperando por tanto el primer “Deme Nota” de mi nuevo segundo ángulo apenas estrenado. Pero no ocurrió nada, yo creo que fue un mensaje subliminal a la alferecía.

Aparte de sus servicios en la Compañía no tuve mayor “cambio de impresiones” con el nuevo Capitán pues mi primer ciclo fue el de Artillería, el segundo el de Ingenieros y el tercero el de Armas. Y así a mediados/finales de febrero  nos encontramos en el Escuadrón. Tampoco recuerdo nada especial, salvo hacerme una foto con una MG siendo cabo de exploradores con una cinta de munición al cuello para dar un aspecto terrible. Sin embargo el último ciclo se repetía, por lo que fui  “de Caballería” desde febrero a fin de curso.
En esta repetición de ciclo digamos que fui “ascendido” y pasé a ser la Plana Mayor del Escuadrón, con mi puesto táctico en el jeep del Comandante Arruga siendo además su Operador Radio y el portaguión. Esto me permitió tener a la protada más a mano y aunque las distancias se mantenían, no dejaba de ser una oportunidad para observar como comentaban los ejercicios desde una perspectiva diferente. A cambio tuve que subir el maldito guión hasta la cumbre del fatídico Grosín cuando fuimos a Jaca.
Pero la historia que quiero contar empieza ahora, recién acabado el Campamento de Maria Cristina. Un día otros tres cadetes y yo recibimos orden de presentarnos al Capitán Cerdido. No puedo recordar donde fue la reunión y allí de pronto nos comunica que debemos preparar un ejercicio de guerrillas que ejecutaría el Escuadrón y por supuesto absoluto Secreto de lo que íbamos a hacer.  Aquello de hacer algo en secreto era algo que tenía su cosa.
En aquellos años apenas se sabía casi nada de las unidades de guerrilleros que comenzaban su expansión. Todos creíamos que atacaban por sorpresa y se retiraban, pero nada sabíamos los pobres cadetes lo planificado que estaba todo. Así fuimos descubriendo que los guerrilleros saltarían en paracaídas por la noche sabiendo solo que tras llegar al suelo deberían ir a buscar a un confidente (había cuatro) del que se les proporcionaba la ficha. Posteriormente  ese confidente les daría instrucciones para ir a otros dos puntos y confluir en uno solo donde recibirían instrucciones sobre el objetivo (ya muy cercano) con sus correspondientes fotografías y el plan de ex filtración donde esperarían dos o tres helicópteros durante tres o cuatro minutos nada más.

Ni que decir tiene que aquello nos pareció fantasioso y más aún ser los “confidentes” infiltrados en territorio” enemigo”. Había que determinar los puntos de “salto”, los puntos de contacto con los confidentes, las claves para reconocerse, sus respectivas fichas con foto incluida, las fotos del objetivo con sus centinelas, los mapas 1:50.000 que nos sacaban del clásico 1:20.000 (lambert) del campo que teníamos todos… En fin era algo que nunca habíamos hecho y además en secreto lo cual aumentaba la fantasía juvenil. Al cabo de dos o tres  semanas ya habíamos hecho todo. El objetivo era el Corral de los Machos, hoy muy conocido pero entonces fuera del campo de maniobras, por lo que los cadetes no teníamos ni idea de donde estaba. Mucho menos el lugar donde se recogerían al acabar la misión que estaba unos 15 Km al norte del objetivo, por lo que hoy es la Pista de Carros que entonces naturalmente no existía.
Mi “ficha” la conservo todavía y sigue pareciendo una auténtica ficha policial. No la escaneo porque hasta parece de verdad, pero decía: Ambrosio López del Castillo “El Dinamitero”: Ex minero con gran conocimiento de explosivos y buena instrucción militar. Afiliado al POTAM es miembro activo de un grupo saboteador incipiente tras las líneas enemigas, colaborando con nuestro Servicio de Información haciéndose pasar por un agente de ventas. Alto, bigote, frente despejada, de unos 23 años. Clave: Es una pena que en estos tiempos no haya limoneros, a lo que había que contestar: Pero lo que mejor se cría son los gallos de pelea. Acompañaba una tenebrosa foto de un Foto Matón de la época. Desde luego imaginación no nos faltaba, porque hubo que inventar otras tres biografías y otras tres frasecitas para los demás confidentes.
El día señalado el Escuadrón recibió orden por sorpresa tras la cena de cambiarse de campaña con armamento, nos montamos  al menos en cuatro Land-Rover 1300 dirigidos por los confidentes y comenzamos a soltar a las patrullas de tres o cuatro en los puntos kilométricos de la carretera de Huesca a lo largo de 10/12 Kms. Al bajar recibían el sobre con sus primeras instrucciones y ¡ahí os quedáis! Una vez desembarcadas todas las patrullas cada uno de los confidentes nos fuimos a los puntos respectivos a esperarlos. Y llegaron. Y hasta cumplieron con la formalidad de encontrar a un “desconocido” y entablar una conversación y llegar a la frase clave para reconocerse. Luego un nuevo sobre y despedida. Así hasta que recibieron el plan de ataque. Asaltado el Corral de Los Machos, todos a correr… Todos menos los confidentes que tomamos camino del punto de reunión en los land-rover. Más o menos hora y media después  encendimos luces y no veíamos nada. Pero poco a poco observamos la larga caravana de cadetes corriendo ya con el resuello por la boca que se acercaban a la “salvación”. Recogimos a los guerrilleros  victoriosos  e incluso atendimos a algún rezagado ya “en vuelo” y a eso de las dos o tres de la mañana entrábamos en la Academia.







La protada estaba contenta y D. Angel mucho más. Posteriormente se hizo una representación en el teatro ante Vuecencia donde se explicó el planeamiento y ejecución. El General nos ofreció un “premio” y pedimos ir a caballo una mañana a Villanueva de Gállego. Esta tradicional marcha con la que terminaba el semiciclo de Escuadrón a Caballo y que nos relataban nuestros “padres”, no pudimos hacerla los de la XXIX Promoción pues el Escuadrón a Caballo había terminado con la XXVIII. Y de esta forma una mañana el Escuadrón partió a caballo hasta Villanueva, “aparcamos los caballos”, nos tomamos unos vinitos presumiendo de botas y espuelas ante el vecindario y regresamos.
Recuerdo todavía con nostalgia aquella operación. Gran Jefe Cerdido nos enseñó cómo se planeaban estas operaciones y tuvimos un contacto personal muy estrecho aquellos días. Como he dicho antes hoy ya son muy conocidas y no hay quien no haya visto películas con operaciones de este tipo, pero entonces no se sabía mucho. Solamente una película de John Wayne que nada tiene que ver con las actuales. El ejercicio por supuesto se repitió en promociones posteriores, pero los de la XXIX habíamos sido los primeros. Traigo esta foto en la que estamos en Jaca y yo estaba de semana o algo parecido pues estoy con trinchas al lado de Gran Jefe Cerdido. Seguro que le gustará verla.
DOS AÑOS DESPUÉS
Todavía puedo contar la siguiente anécdota que sucedió dos años después y que es muy probable que D. Angel estuviera allí. Estábamos por el Pirineo y los Alféreces de Caballería en nuestro jeeps saltábamos de valle en valle. Pero un día tocaba “ofensiva”. El Batallón de Cadetes y otro de Montaña subían cerro tras cerro. En reserva los Alféreces de Infantería y como algo había que hacer con la Caballería (a pie por supuesto) formamos la reserva de la reserva, es decir, nada, solamente andar por la carretera.
Los protos de Caballería debieron tomarse el día libre pues nos agregaron al Escuadrón de Cadetes. Cuando se ordenó formar, el nuevo Comandante del Escuadrón (Alvarez Tijeras, al que no conocíamos), observaba atónito el espectáculo: Un Escuadrón de cadetes de la XXXI perfectamente pertrechado, mochila, chopo, todo bien colocado. A su lado un Escuadrón de Alféreces (XXIX y XXX) con la funda de la pistola vacía y la mayoría con las raciones en la bolsa del saco de dormir colgada del ceñidor. Don Emilio, el primeraco, recibió la primera andanada. ¿Dónde están sus mochilas? Mi Comandante no tenemos mochilas. ¿Y el armamento? Tampoco, para los Segundos Períodos  no traemos las pistolas. Pero han traído Cetmes (era verdad) y Don Emilio dice, si mi Comandante pero esos son para el Desfile de Pamplona (que ni siquiera usamos pues desfilamos en los carros y vehículos del España). Pues que se quiten esos bolsones y pongan las raciones donde puedan…
El Comandante ya no sabía que decir. Bueno, los planos…. ¿Dónde están los planos? Y ahí alguno que otro los iba sacando. ¿Y el tema? ¿Quién se ha leído el tema? Ahí D. Emilio me busca, sabe que en eso no le voy a fallar. En ese momento soy nombrado Jefe de Grupo de Escuadrones.
Bueno, ahí la cosa comenzó a cambiar. Me lo sabía. Mi irredenta afición a los temas me lo había hecho leer la tarde anterior. ¿Y qué va a hacer? Poco había que hacer… Éramos los últimos. Por delante estaba incluso la artillería del 105.  No quedaba otra que marchar por la carretera a esperar si recibimos órdenes nuevas (todo el mundo sabía que no las íbamos a recibir). Pero pondrá flanqueos. Bueno, no hacía falta pero una escuadra de cadetillos iría a media ladera por arriba y otra por abajo y el resto pues de a dos. Y así rompimos la marcha y ya se rompió el hielo. Yo marchaba al lado del Comandante y de los Capitanes y comenzamos a hablar de todo… Hasta del tema. Cuando una hora después ya hasta nos adelantaron las grandes piezas del 155 remolcadas, estaba muy claro que para nosotros aquella acción no dejaba de ser una marcha por carretera, larga eso sí, pero nada más.
Mi Coronel: La vida nos llevó por derroteros diferentes y nunca compartimos destino, aunque  nos viésemos en alguna que otra ocasión. A pesar de todo tengo muy presente en el recuerdo lo que fuisteis los Profesores de Caballería en la General y a ti en particular por haberme elegido para planear aquel ejercicio tan nuevo y tan espectacular. Ahora disfruto con la sensibilidad de tu pluma de Poeta. Un abrazo. 


Jesús M. de Merlo
Coronel de Caballería



Al Coronel de Caballería D. Jesús Martínez de Merlo.

Querido Ambrosio López del Castillo, “El Dinamitero”:

  Antes de nada gracias por todo, pero como sé que los elogios vienen por el camino de la amistad, me temo que mis superiores no lo tendrán en cuenta para próximos ascensos.
  Desde 1972 a 1988 tuve la suerte de ser profesor de la AGM (excepto un año que tuve que pedir destino para hacer el mando, pues el de la Academia paradójicamente no valía, y otro forzoso por  ascenso). En total catorce años, lo que me hacía prácticamente impermeable a la enseñanza.
   En total 14 promociones. A todas las recuerdo con gran cariño, pero esa primera, la XXIX, la tuya, de una forma especial: Emilio Valenzuela el primeraco, Corisco, el cabo de gastadores y galonista Martínez de Merlo, Donato, Lechuga, Carlitos Marín, Monasterio, Quintana, Melchor, Rua, Santos, Ubierna, Abel García, Alonso, Raventós, Obregón, Castán, Javier Beneitez..., al siguiente año aparecieron Montánchez, Ruiz de Eguilaz, Moralejo Hernández, García Benavides, Benito Ramírez...
   Dicen del profesor que en sus primeros años quiere ser como Sancho Abarca, mas tarde como Sancho Aprieta...y que al final se tiene la tentación de ser como Sancho Panza, pero a mí el fiel escudero nunca me pilló.
   Jesús, me has dado datos suficientes para realizar un nuevo “ejercicio espiritual” (ya comentado en el artículo sobre el  concurso aniversario del “Pichi”).
    El exterior de hoy partirá del cerro del Yeso y acabará en el vértice Esteban, eso si, pasando por el barranco de los Lecheros y como no, por el corral de los Machos (por aquello del frío, hoy no tiraré la bengala y os ahorrareis la dispersión individual hasta el helicóptero).
    Como bien dices, la vida nos llevó por diferentes derroteros, pero aún así siempre seguí, como de tantos otros, vuestros destinos. Y me consta que entre otras cosas, el Arma tuvo a un gran Coronel, y creo que el Ejército se perdió a un mejor General. Pero ya en ese año crucial  de tu vida militar soplaban aires raros en el sistema de selección, sin darse cuenta los responsables de tales procesos de que “nunca se habrían equivocado en repartir las mercedes si hubieran dado más crédito a sus ojos que a sus oídos, y siempre el premio a los servicios, y no al favor”
   Ahora que el teléfono no suena, cuando notas que eres un estorbo donde vas, ¡si es que te dejan pasar!… en fin, cuando casi te meas en las espuelas, es cuando más se agradecen  detalles como este tuyo.
   Con el agradecimiento comentado, con el amor propio contento, desde mi interior satisfacción, y con el más respetuoso de los saludos, un fuerte abrazo.


Ángel Cerdido Peñalver
Zaragoza febrero 2012.   

19 comentarios:

Chevi Sr. dijo...

Si algún Cadete de la AGM con vocación, que los tiene que haber, lee esto, supongo que se pondrá a llorar; y algún genio de la enseñanza militar, a reír.

Jose luis gutierrez ( guti) dijo...

Guti dijo!! Yo recuredo a los de la XXXII bastante acojonados con eso de la operacion " JIBIESO " por la cual mi tio academico que era cabo bruto y de Burgos de Nombre Tomas tuvo que volver andando a la Academia por que habia perdido el " helicoptero" no cuento el cahondeo de los de 2º en la Nave, por supuesto los de 1º tuvimos que ir a consolar al "TIO "
Vamos que como ahora ... ¿ esto lo haran en la clase de ingeneria de sistemas????:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

ESTA NOTICIA ES MUY RECIENTE. NO SE TRATA DEL SIGLO XX NI SIQUIERA DEL XIX. Y PARTICIPAN FUERZAS MILITARES DE 20 PAÍSES, INCLUIDOS LOS MARINES NORTEAMERICANOS. ESPAÑA ESTÁ EN OTRA COSA. ESPERO, ESTOY SEGURO, QUE LOS COE,s NUESTROS TODAVÍA NO SE HAYAN IMBUIDO TODAVÍA DE NUESTRA NEFASTA ENSEÑANZA INGENIERO-MILITAR. DE OPERACIONES ESPECIALES, Y DE SUPERVIVENCIA, LOS BOINAS VERDES SIEMPRE SUPIERON POR UN TUBO.
NO CREO, GUTI DIXIT, QUE LO APRENDIERAN EN LA CLASE DE INGENIERÍAS DE SISTEMAS.
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Marines del Ejército de Estados Unidos y de otras fuerzas militares participaron en un entrenamiento de supervivencia en selva en una base militar de Tailandia. En él, aprendieron a matar cobras de las que después se bebieron la sangre.
Se trata de la edición número 31 de los llamados «Cobra Gold», en los que han participado 13.180 soldados de veinte países, entre ellos, Singapur, Japón o Indonesia. Las prácticas incluyen también la forma de decapitar pollos y ejercicios de simulación en un puesto de mando, así como ofrecer asistencia humanitaria y cívica.
Esta particular reunión permite a los generales estadounidenses estrechar vínculos con los mandos militares de Asia. Judith Beth Cefkin, subjefe de la misión de la embajada estadounidense en Bagkok, afirmó: «Estamos muy orgullosos de nuestra alianza con Tailandia y nuestros compañeros en toda Asia».
Estados Unidos anunció una estrategia en el Pacífico, que incluye el mantenimiento de grandes bases militares en Japón y Corea del sur y el aumento de tropas en la región.

Chevi Sr. dijo...

Sí,pero ellos no saben capar ranas on-line y los nuestros sí.

Chevi Sr. dijo...

Lo que no sabe G.J. Cerdido es que la razón del afecto y respeto que le tenemos 14 promociones, en gran parte, es porque nos seguimos meando en las espuelas cuando le vemos.

Coronel263ART dijo...

¡QUE PANICO TENIAMOS LOS DE LA SECCION 16 AL CAP. CERDIDO!, SOBRE TODO PARA PASAR LISTA DE RETRETA, HABIA QUE ESTAR EN LA NAVE ANTES DE FINALIZAR EL TOQUE, Y LOS DE LA 16 ESTABAMOS EN EL EXTREMO OPUESTO.LAS CLASES DE EQUITACION, SERIAS Y ORDENADAS.
PERO COMO PASA CON CASI TODOS LOS"PROTOS", FUERA DE LA AGM NO SON TAN FIEROS.TENIAIS QUE VER CON QUE TERNURA MONTO EL CTE. CERDIDO A UNA DE MIS HIJAS EN UN CABALLO SUYO,¡NADIE LE HUBIESE RECONOCIDO!
LUEGO HE ESTADO UNOS CUANTOS AÑOS DESTINADO EN CRIA CABALLAR CON ÉL, Y DEL CAPITAN DE LA ACADEMIA, NUNCA MAS SE SUPO.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Pues yo, que tuve de proto al hoy Coronel Cerdido en el curso 1977-78 en la AGM, tengo que discrepar de mi Cor263ART.
Yo de pánico, como mucho, en el estadio. Y en todo caso en el Sadar como las catalinos.
Bien es verdad que no puedo opinar de su enseñanza para la instrucción en guerrillas o similares. O de cuartel, en revistas y formaciones. Tuve la suerte de tenerlo en equitación. Para mí, y algunos pocos más, la clase que deseábamos llegara.
De semblante rudo, serio y jocoso, como debe ser con los cadetes, yo me lo pasé fenomenal en sus clases. Podría contar cantidad de anécdotas.
Quizás es por que nunca, y mira que eso era difícil en mi caso, me pidió nota. Baraca toda. O quizás por que, siendo yo imberbe, ya estaba más que baqueteado en unos cuantos colegios de internado, cuatro, previo a mi ingreso en la Academia. O quizás es que al entonces Cap. Cerdido, la escarapela de proto (la llamada de la ignorancia)….digamos que no le “pesaba” tanto.
O por todas las anteriores.

Coronel263ART dijo...

No me has entendido GONZALO, el primer año de Proto del GJ CERDIDO fue terrible en la 4ª Compañia, cuando estaba de servicio. Como proto mio de Equitación fue una maravilla, sobre todo en la tanda Especial,ahi aprendi todo lo que sabía(la cruda realidad de las lesiones ha hecho que me tenga que desmontar definitivamente.¡Ah! A mi tampoco me pidio nunca nota.

Coronel263ART dijo...

ADEMAS, MAS DE UN DOMINGO JUGUE A PALA EN EL FRONTON DE LA ACDEMIA DE PAREJA CON EL. RECUERDO HABER GANADO CASI TODAS LAS VECES A UNA PAREJA FORMADA POR, HOY EN DIA GENERALES.¡¡¡¡DESDE EL FONDO LAS DEVOLVIA TODAS!!!!

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Mi Coronel 263ART. No sólo te he entendido, si no que me ha encantado tu comentario del pasado 15FEB. Quería, con el mío, hacer una comparativa con respecto a nuestro querido proto Gran Jefe Cerdido. Unos años después y en el área, equitación, por la que mas ha sido conocido.
Un abrazo y a tus órdenes.

Martínez de Merlo dijo...

Hace unos días comimos Emilio Valenzuela, José Monasterio y yo. Los tres estábamos en este Escuadrón de 1972 y creo que también estaban Manuel Rúa y el "Quini".
Hilando recuerdos resulta que el Monas se acordaba del nombre del ejercicio: Operación "Arabella". Emilio me recordó que no todos los guerrilleros se salvaron y que él tuvo que regresar andando a la Academia donde llegó sobre las seis de la mañana.
Y recordando la subida al Grosín, Emilio me dijo: Tú subirías con el Guión del Escuadrón pero yo subí con dos Cetmes. El Monas había tenido un pequeño percance de montaña y Emilio fue su porteador del armamento.
La gemte ajena muchas veces no entiende como se mantienen estos vínculos de por vida. Hay que subir el fusil del compañero hasta arriba o cualquier otra acción parecida, que a todos nos ha pasado, para entenderlo.
Y es que cuatro años daban para mucho. Deseo que ahora también.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Oido mensaje, mi Coronel, de tu último párrafo. Yo también deseo que los Tenientes venideros,después de sus años académicos, sean COMPAÑEROS DE ARMAS y no colegas de profesión como creo se pretende.

Anónimo dijo...

me gustaría ponerme en contacto con el coronel Martìnez de Merlo. Le conocí en unas maniobras en la provincia de Granada. Era "mi capi"
Si me recuerda puede contactar conmigo

Martinez de Merlo dijo...

Claro que sí. Instituto de Historia y Cultura Militar. Paseo de Moret nº 3. 28008 Madrid.

MCAM dijo...

No tengo clara esa afirmación tan tajante. Estoy hablando de hace 33 años mas o menos. Pongo a prueba tu memoria si te pido volver a ver tu letra manuscrita que me llegará con solo poner mi dirección de siempre

Martinez de Merlo dijo...

Pues si. Fueron de las primeras maniobras: eje de progresión Cúllar-Huéscar-Bugéjar-La Puebla.Las lanzas de Caballería, los apoyos de la Benemérita, el antiguo código radio con los QSL y otros aspectos que ya se pierden en la memoria.

MCAM dijo...

Bugéjar es una aldea de Puebla de Don Fadrique, como recuerdas, es chiquitito pero sigue teniendo servicio de correos que comparte con la Puebla donde solo hay un cartero y una cartera. Recientemente algunos de los que vivieron allí están poniendose de acuerdo para verse por internet.

Anónimo dijo...

Sin palabras por la emoción.

Un actual Caballero Cadete de la Academia General Militar.

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Pues a mi me emociona, y mucho, que un Caballero Cadete lea este Blog y además comente. Comentario preciso, claro, concreto y breve, es decir "castrense". Enhorabuena "mi alférez".