Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




Aquí ponemos entradas de CABALLOS - CABALLERÍA o algo de interés excepcional para los POETAS.

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31/1/12

Las marcas en las monturas

Felipe Dominguez Villalba me manda este artículo. 

El Rincón del Lancero
Las marcas en las monturas (Equinas)
Parte I

Básicamente, el caballo de guerra y el carro de combate son las dos únicas monturas que han empleado los Jinetes del Arma a lo largo de los tiempos, existiendo entre ellos un claro paralelismo en el marcaje del ganado caballar y las actuales rotulaciones de las monturas acorazadas. En tres entregas, el “Rincón del Lancero” expondrá estos paralelismos, reduciéndolo al estudio por motivo de espacio estrictamente a “lo que se ve”, así dejaremos para otras oportunidades las otras similitudes como las especialidades, la forma de adquisición, su uso táctico, la instrucción, etc. Pero no huiremos de su ambientación histórica.
Caballo del Regimiento de Caballería de España Nº 9 (1847), perteneciente al Rey
(del Ejercito) por su corte en la oreja izquierda. Según Real Instrucción de 16 de
 octubre de 1704 y 31 de Enero de 1718.

Esta Parte 1ª nos presentara las marcas o hierros empleados desde tiempos pasados hasta el presente. Los presentaremos sirviéndonos de los tres servicios tradicionales vinculados a la adquisición, reproducción y conservación de la raza equina: los Servicios de Cría Caballar y Remonta, todos a cargo del Ejército.
Pero antes realizaremos unas observaciones sobre el “caballo de guerra”. Para tal fin solo se emplearan los machos, destinando las yeguas a la reproducción. Durante el Siglo XVIII existía todavía una proporción equitativa de caballos enteros y castrados, siendo a finales del siguiente siglo cuando se dispone que todos deberán ser castrados, para el buen servicio de los mismos en la guerra: reunión de unidades, permanencia en vivaques y en las cuadras, formaciones, en los servicios de instrucción y en campaña.
Su envergadura o tamaño definirá su destino en los regimientos, de esta manera los caballos de gran alzada y fuertes se destinaran a los Regimientos de Coraceros y Carabineros (España no ha tenido muchas unidades de estos Institutos por no tener este tipo de caballo), los intermedios se destinaran a los Regimientos de Lanceros, mientras los de pequeña alzada, resistentes y veloces (los de mayor numero en nuestro país) serán los mas idóneos para Cazadores y Húsares.
La capa o color del pelo también influirá en el destino nuestros equinos, pues se tiende a unificar las capas por Regimientos o en su defecto, por Escuadrones, de forma que conseguiremos homogeneizar los escuadrones/regimientos. Las capas más generalizadas son: tordos, con la casi totalidad del cuerpo blanco, superior al 50 %; alazán, que es un rojizo, un 5 %; castaño, mezcla de rojo y negro más del 30 %; negro, sobre el 10 % y el 5 % restante son el resto de capas menos frecuentes.
Por último, existen otros rasgos que no sirven para clasificar el destino del caballo, pero si para identificarlos y que quedaran anotados como rasgos distintivos en la documentación. Estos son las caretas (las formas blancas en la cabeza); las manchas; los calces (color de la parte superior de la pezuña); y las reseñas, etc. En relación con su bautismo por nombres, desde comienzos de siglo XIX existía la norma no escrita de asignarle la misma letra como inicial del nombre para todos los caballos nacidos en un mismo año, y en los siguientes años se seguiría el orden alfabético, permitiendo de esta manera conocer toda la potrada nacida en un mismo año por la letra inicial de su nombre.
Y terminamos estas observaciones muy generales con las marcas, que podían ser de dos tipos, al hierro y corte de la oreja, o las dos. Ambas técnicas declaran su pertenecían al estado y objeto de este “Rincón del Lancero”.






Caballo de Guerra con el hierro del Rey.
Real Orden de 6 de Junio de 1814

REMONTA
La primera referencia al uso de marcas para el ganado caballar por parte de los Cuerpos del Arma de Caballería, procedente éste de las remontas y entendiéndose por éstas, la adquisición o requisa de caballos para el Arma, aparece en la Real Instrucción de 16 de Octubre de 1704. Para distinguir a los caballos del Rey (del Ejercito) debían de tener cortada la oreja izquierda. Marca que debía ser de obligado cumplimiento para distinguir al ganado militar, hasta el extremo que por Reales Ordenes de 1718 (31 de Enero) y 1776, se disponía que nada más podían ser revistados en los Cuerpos aquellos que dispusieran de la misma.
En el siguiente siglo y tras la Guerra de la Independencia, por Real Orden de 6 de Junio de 1814 se ordena marcar los caballos pertenecientes al Rey además de con el corte de la punta de la oreja izquierda (no ha sido derogada), con marcar con hierro el anca del mismo lado, con una “R” coronada.



Al año siguiente, por Real Orden de 26 de Marzo de 1815, se ordena que no se practique el corte en la oreja y se marcase únicamente el caballo en el anca derecha con las letras "L”, “D”, “C” o “H”, según perteneciesen a los Cuerpos de Lanceros, Dragones, Cazadores o Húsares, respectivamente, y el número del Regimiento. No obstante, la práctica del corte continuo empleándose hasta mediados de siglo.
La responsabilidad de la remonta hasta la fecha, estaba a cargo de los propios Cuerpos del Arma, los cuales destinaban personal en forma de comisiones que se desplazaban a distintas localidades, principalmente andaluzas (Estepa, Jerez, Ubeda, Ecija, Baeza, etc..) , ocasionando la disminución de su fuerza durante la remonta y la instrucción del Cuerpo. Es por lo que en 1847, por Real Decreto de 21 de Septiembre se crean dos Escuadrones de Cazadores para la Remonta, denominados “Ubeda” y “Baeza”, estos Escuadrones de Remonta podrán cumplir sus cometidos sin distraer la fuerza de los Cuerpos, a la vez que unificar por reglas las compras de potros, el arrendamiento o adquisición de dehesas, cultivo de las mismas y por último la distribución de los caballos a los Cuerpos del Arma. En 1851 se organizara un tercer Escuadrón, denominado Extremadura.



Marca según R. O. de 1815, donde el número
 del Regimiento, en este caso 8º de Lanceros
 (de "España", 1844), aparece enla parte inferior
 del hierro.

Por Real Orden de 18 de Enero de 1848 se aprueba un Reglamento de Remonta, que en su Artículo 9º previene que los potros (no domados) adquiridos por los Escuadrones de Remonta, sean marcados en el lado opuesto de donde tuvieran el hierro del ganadero o particular, con las iniciales “R.G.”, identificativas de Remonta General. Por otra Real Orden del mismo mes, es ampliada la instrucción ordenándose el marcaje de los caballos de todos los Cuerpos del Arma con el número del Regimiento, del tamaño de dos pulgadas ( 5,8 centímetros). Los caballos domados que se compren por los Establecimientos de Remonta no serán marcados con hierro alguno. Aunque no constituye una marca distintiva, si la vamos a considerar como una práctica distinguible en el animal, y no es más que la “castración” o extirpación de los testículos, con lo que el animal dejaba de ser “entero”. Sufriendo tal mutilación aquellos caballos reñidores en los Cuerpos, previendo no ocasionaran “sensibles y frecuentes desgracias” sobre el personal y el ganado, según se expresa en la Circular de 24 de Agosto de 1859.


Hierro "RG" y el numeral del Regimiento
 creado por R.O. en 1848. El ilustrado
pertenece al Regimiento de Caballería
de España, 7º de Lanceros (1849). Puede
 estar en el anca derecha o izquierda del
caballo, dependiendo de la ubicación del
 hierro particular.

La siguiente referencia legislativa sobre la castración es la Circular de 1 de febrero de 1862, estableciendo que no se conserve en los Regimientos sin castrar ningún caballo reñidor, con vicios o resabiado, a excepción de aquellos que por su temperamento, condición morfológica o edad no lo aconseje, o bien conformados para desempeñar su papel de semental. Y por último, con la Real Orden de 4 de octubre de 1894, se castraría paulatinamente a todo el ganado entero, pues éste produciría impedimentos de uso en el servicio diario, de instrucción y de campaña.
Anteriormente, habíamos comentado los hierros que marcaban la distinción del ganado en los distintos Cuerpos y dentro de éstos el Regimiento, sin entrar en cómo se clasificaba éste. Así, el caballo grande o de gran alzada era destinado a la Caballería Pesada (Coraceros), los de alzada intermedia eran idóneos para los Lanceros, mientras los de alzada pequeña lo eran a la Caballería Ligera (Cazadores y Húsares). Pero el uso de sistemas de medición y la aprobación de legislación con reflejo de alzadas mínimas de los caballos para su destino, aparecen a mediados del Siglo XIX. La Orden de 3 de Julio de 1858, establece el uso del hipómetro para la medición de alzadas, más preciso que el uso de la cinta, hasta ahora empleada. La Circular de 2 de Mayo de 1859, establece la selección por cuartas y edad, así el Cuerpo de Coraceros, se le remontara con caballos de siete cuartas y cinco dedos arriba y edad de cuatro a ocho años,
mientras los Lanceros y demás Cuerpos Ligeros, serán remontados con caballos de siete cuartas y de dos a cuatro y medio dedos, edad de cuatro a ocho años.
Con la Real Orden de 10 de Abril de 1863 se deroga el uso del hipómetro por la cinta de medición, que por una cara tiene la medida antigua por cuartas y dedos, y por la otra, su equivalente del sistema métrico decimal, recientemente adoptado por el Estado y se establecen las medidas de altura del caballo, denominada “Alzada” que clasificara a éste. Estas alzadas son las siguientes: Coraceros, de 1,53 metros en adelante; Lanceros, de 1,50 metros, hasta la mínima marcada a los caballos de los coraceros; y Cazadores, todos los que no alcancen los 1,50 metros.
Hierro de marca de los caballos sobrantes,
definido en la Circular de 6 de Octubre de 1861.
 (Colección Legislativa)

Otro aspecto interesante a destacar igualmente, son las capas de las monturas y su agrupación por color de su pelo. No existe legislación relativa a la misma, salvo para los destinados al Escuadrón de Escolta Real, que por la Circular de 30 de Abril de 1875 la alzada de sus caballos deberá ser de seis dedos sobre las siete cuartas y su capa mitad negro y castaño, en vez de ser apelados por Secciones.
Los Jefes y Oficiales eligieran sus caballos entre los del todo el Regimiento, y podrán tener tantos como raciones tengan (la R.O. de 18 de febrero establece dos para el Coronel y una para el resto de oficiales). Podrán renovar sus monturas a los seis años de servir con el mismo caballo o al cumplir este los doce años. También, destacaremos la generalización de la capa torda con destino al caballo de banda.



Modelo de hierro publicado por la Circular
 Nº 54 de 29 de Septiembre de 1873.
 (Colección Legislativa)

No es un hierro con destino al ganado caballar de los Regimientos, es destinado al caballo sobrante o clasificado como desecho en los Cuerpos y por cortos de alzada en las remontas, para su posterior venta. Con tal fin se creará por Circular de 6 de octubre de 1861 el hierro “S”, que se marcara en la tabla derecha del cuello, debajo de la crin.
Con la finalidad de unificar los hierros de marca de caballos para las comisiones de requisar formadas en los Regimientos, por la Circular Nº 54 de 29 de Septiembre de 1873 se publica el modelo de hierro que no es otro que las iniciales “RG”, con una raya en la parte superior a modo de corona.
No quisiera pasar al siguiente apartado del artículo, sin hacer unos breves comentarios al último aspecto externos de las monturas equinas, vista ya la castración, la alzada y las capas. Este es la policía, con la doble finalidad de salud/bienestar del caballo como la unificación estética de los mismos.
Las primeras referencias legislativas al respecto, aparece en la Circular de 26 de Enero de 1862, donde se expone la no existencia de uniformidad en las crines, unas partidas y en otros a un solo lado del cuello. Siendo unificada con la presente, se aligerara las crines en lo posible para aligerar la limpieza (se reducirá el tiempo que se invierte) y se dispone que se caigan por igual a ambas tablas del cuello. No entorpeciendo la flexibilidad del cuello o se evitara la caída de la cerviz.
Posteriores Reales Ordenes, de 15 de Mayo de 1877 (CL Núm. 181) y la de 23 de Octubre de 1897 (C.L. Núm. 289), amplían las prevenciones, se dispone que la cola de los caballos del Ejercito sea cortada en forma de brocha, a cuatro centímetros por encima de la punta del corvejón, con lo que se evita la mutilación de las vértebras. Las crines se peinaran al lado de montar, midiendo diez centímetros de largo a la altura de la nuca y veinte en la cruz. La melena tendrá la longitud que permita dejar al descubierto los ojos.
Ya en el Siglo XX, por Real Orden Circular de 21 de Septiembre de 1918 (C.L. Núm. 264) nuevamente es observada la falta de uniformidad en las crines y tupes, entre las



Por la Real Provisión de 5 de Enero de 1726, se deroga la práctica
de la abertura de la oreja derecha por el corte de la misma


regiones y el que procede de remontas. Para mejorar su aspecto y facilitar la limpieza, se determina el corte al rape, sin dejar mechón alguno, las crines y el tupé de todo el ganado caballar perteneciente al Estado en el ramo de Guerra. Respecto a la cola del caballo, continuara vigente lo dispuesto en la anterior Real Orden.
CRIA CABALLAR

De forma sencilla, el Servicio de Cría Caballar tiene por función el mantener, desarrollar y mejorar la cabaña equina en la península con dos instrumentos, los Caballos Sementales y las Yeguadas. Los primeros, encargados de asegurar la pureza de la raza, sirviendo a los ganaderos en la mejora y desarrollo de la ganadería equina. Y los segundos, son los que obtendrán sementales y yeguas de vientre para asegurar, mantener y mejorar las Razas Puras.



Dibujo que muestra abierta la oreja derecha, como marca de cabaña caballar
 con destino a cría del mismo. Según Real Provisión de 11 de Agosto de 1695.

Poco más anterior al primer hierro de remonta, es la referencia de marcas en los caballos, yeguas y potros destinados a Sementales del Estado y Yeguas de vientre, remontándose a la Real Provisión de 11 de Agosto de 1695, en la cual se prevenía el abrir la oreja derecha.
Por Real Provisión de 5 de Enero de 1726 se aprueban una serie de previsiones con la finalidad de conservar la raza, debido al mal estado en que se encontraba la cría caballar en la península, por el uso frecuente del garañón y el tráfico de caballos que con este fin procedían de Portugal y Francia.

Muestras de Hierros de marcas empleados en las localidades de Ubeda y Ecija, extraídos del "Catalogo de los Hierros y Marcas", que usan los criadores para sus ganados caballares en las provincias de Andalucía, Extremadura y Mancha. Tipográficos de M.Minuesa, Madrid, 1878. Fue por la Real Provisión de 5 de Enero de 1726, cuando se constituye un registro general para la cabaña equina y se previene el uso de hierros particulares por parte de los dueños de yeguas y caballos.



Destacando entre éstas las siguientes: centralizar en una Junta dependiente de Caballería todos los asuntos de cría caballar; realización de un registro general, de revisión anual, donde deberían registrarse las yeguas, caballos y potros con indicación de dueños, señales, edad y hierro; que se practicara a las yeguas y potrancas el corte de la oreja derecha, ante el escribano (dejando de practicar el abrírsela); todos los dueños de yeguas tendrán un hierro propio con el cual deberán marcar a estas y a los caballos de un año; y por último, que salieran de los territorios de Andalucía, Murcia y Extremadura los garañones, pero no las yeguas que habían cubierto.
Es el momento de hacer un inciso, para destacar el origen de prácticas, que adquieren su significado en estos años. En la actualidad, el marcaje del hierro en el ganado caballar sigue por norma, que el hierro se marque en el anca izquierda en los potros y en la derecha las potras. El peinado de las crines de los caballos va al mismo sentido, hacia la derecha las potras y hacia la izquierda los potros. Y acabamos de
Caballo Padre o Semental perteneciente
 a particular procedente de venta del Estado.
 Circular de 6 de Octubre de 1861

exponer, que a las yeguas se les marca la oreja derecha y a los caballos la oreja izquierda.
Varios años más tarde se reiteraría por Real Cédula de 25 de Noviembre de 1742, la prohibición del uso del garañón para cubrir yeguas en las provincias indicadas, llegando al extremo de que éstas debían ser marcadas con el corte en la oreja derecha y con el “hierro que se estimara conveniente en el hocico”. Como esta práctica no debía ser del agrado de los ganaderos, pues no se observaba, por Real Cédula de 9 de Noviembre de 1754, se previenen penas a los que no observaran las instrucciones anteriores, pero a su vez, se modificaría el marcar el hocico, por marcar las yeguas y potrancas en su anca derecha, debajo del hierro particular del ganadero con la inicial de Andalucía, Murcia o Extremadura, según donde hubieran nacido o estuviesen los potros, potrancas, caballos y yeguas, con una corona real encima. Nuevamente es reproducida esta disposición por Real Cédula de 25 de Abril de 1775.

Pudiera darse el caso, que el Estado concediera por venta a algún criador un caballo con destino a Padre o Semental, el cual antes de su entrega sería marcado con una “P” (de Padre), colocada dos pulgadas por debajo del hierro de la Remonta General, según la Circular del Director General del 6 de octubre de 1861.
Con la finalidad de marcar los productos de las yeguas cubiertas por los caballos sementales del Estado, por la Circular Nº 67 de 28 de Agosto de 1865 se crea el hierro “SE” entrelazada, coronada y el “Número” del Depósito de que procede el producto, el cual se pondrá sobre la anca derecha o en la izquierda, si el criador dispusiera de hierro propio.
Así se detallan a continuación los Depósitos de donde procederán los caballos sementales, con su numeración: Madrid Nº 1, Córdoba Nº 2, Baeza Nº 3, Zaragoza Nº 4, Conanglell Nº 5, Mallorca Nº 6, Burgos Nº 7, Santa Cruz de Iguña Nº 8, León Nº 9, Lugo Nº 10, Valladolid Nº 11, Jerez de los Caballeros Nº 12, Santa Cruz de Tenerife Nº 13 y Las Palmas (Canarias) Nº 14. La Circular también afecta al ganado adquirido por estos Depósitos, marcándose al adquirido sobre la anca derecha, a no ser que el ganadero tenga otro hierro y que en este caso se pondrá en el lado opuesto a que acostumbre a ponerle el ganadero.

Según Real Cédula de 9 de Noviembre de
1754, por primera vez se aprueba la combinación
de dos marcas o hierros, el superior identifica al
ganadero y el inferior el lugar de nacimiento..
El ilustrado pertenece a la ganadería de Antonio
 Castro y Castro de la localidad de Osuna (Sevilla),
 mientras la marca "A" coronada, indica su
 nacimiento en Andalucía

 Con ello se pretende que los dueños de los productos puedan acreditar el origen de sus potros o potrancas.
Asimismo, en la misma Circular se define un segundo hierro “SE” coronado, más pequeño que el anterior, con destino a los caballos sementales o padres y que carece de número, para indicar que pertenecen al estado y que puedan se trasladados de unos Depósitos a otros.
No he encontrado la normativa que aprueba el hierro “E” coronada, que acredita a los caballos como hijos de un Semental del Estado. Pero, será curiosidad o justificación de un hierro, el caso es que el Reglamento de Uniformidad del Arma de Caballería, aprobado por Real Orden de 11 de junio de 1892, detalla en el apartado de vestuario a emplear por los Jefes y Oficiales destinados en los Depósitos de Sementales: “usaran el designado para los Oficiales de los regimientos de cazadores, con la inicial “E” en el cuello y corona real”, pudiendo ser esta disposición de vestuario el origen del hierro. Considerándose como el primer caso en que monturas y hombres, tengan la misma uniformidad, dentro del mismo Cuerpo.
Hierro que acredita como hijo de Semental del Estado,
 en dos formatos de corona, empleadas indistintamente
 en la actualidad. Debiendo de haber evolucionada esta
 desde su creación como Real, Mural durante la República
 o Imperial en Estado Español.
Hierro de marca para los caballos productos de yeguas cubiertas por Sementales del Estado, definido en la Circular Nº 67 de 28 de Agosto de 1865. (Colección Legislativa)


YEGUADA MILITAR





Su origen lo encontramos en la Real Orden de 26 de Junio de 1893, por la que se crea una Yeguada Militar en la Dehesa de Moratalla (Hornachuelos), en Córdoba. Asegurara la obtención de productos para los Depósitos de Sementales y producir reproductores que sirvan a los ganaderos para regenerar sus ganaderías, con la finalidad de recuperar la Pura Raza Española
La misma, desde su creación empleara hierro propio, una “Y” y “M” entrelazada en su centro, con el que se marcaba a los productos de Yeguas Militares. A semejanza de lo ocurrido con el hierro “E” coronada, de hijo de Semental del Estado, su creación tiene su origen en el emblema de cuello de la uniformidad de cazadores de Jefes y Oficiales destinados en la Yeguada Militar, la misma “Y” y “M” coronadas, pero que en el hierro carece de corona.
Hierro de la Yeguada Militar, pudiendo
 estar en el anca derecha o izquierda,
 dependiendo si es hembra o macho,
 respectivamente.

José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
XXX Promoción

5 comentarios:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

¡Montruo que eres un monstruo Felipón! Por otra parte ya era hora de verte por aquí.
Verdaderamente fantástica e ilustrativa tu entrada.
Al menos para los aficionados y los que quieren aficionarse.Los que quieren al caballo. Los que saben algo de él y quieren aprender mas.
Aunque, sabido es, que hay mucho impermeable a la enseñanza. Aunque ya quisiéramos que sólo fueran eso. Vamos que nos conformamos con que no molestaran, al menos desde que les hubiera correspondido el no hacerlo.
Lección magistral.
Pasárselo al GEMAR, please.

G. uillermo dijo...

Estimado Felipe, estupenda entrada, yo soy de los que quieren aprender.

Aprovecho esta ocasión, para decirte que por mi destino en PMM del Rgto. Villaviciosa 14, durante mi Servicio Militar en el año 1975, tuve ocasión de tratar un poco a tu padre, incluso de estar en su despacho en ocasiones, lo recuerdo como si fuera ayer mismo.
¡Todo un honor!, recibe un saludo.

Guillermo Copado.

Javier de la Uz dijo...

Enhorabuena por el artículo tan interesante y magníficamente documentado.

Yo también me alegro de verte aparecer por el Blog y máxime porque hace mucho tiempo que no se de ti. ¡Ojalá podamos seguirte a menudo!

Un fuerte abrazo.

Gorrion dijo...

Hola, espero no ser una molestia, solo quería informarte sobre la apertura de inscripciones para la III Edición del Villablog.
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Saludos y disculpa las molestias.

Anónimo dijo...

buenas don gonzalo rodriguez colubi yo fuy ordenanza suyo en el 1993 con la uvilla manila y casca de la capilla todabia me acuerdo de todoo un saludo