Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.




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12/5/10

LOS INSTITUTOS DE LA CABALLERÍA ESPAÑOLA








Amigo Chevi:
Volvemos de nuevo a la Caballería y sus Institutos. Vaya por delante que es un tema amplísimo del que solamente podemos dar una breve pincelada y que además es un tema para el debate, ya que no hay, o no he encontrado, una exposición reglamentaria del tema. Un abrazo.


LOS INSTITUTOS DE LA CABALLERÍA ESPAÑOLA


1500-1763
Desde el tiempo de los Reyes Católicos, las Compañías de Caballería pertenecían a Compañías de Hombres de Armas (Caballería Pesada) y Compañías de Lanzas Ginetas (Caballería Ligera) también denominados “Estradiotes”. Estos últimos con los años se llamaron Herreruelos (ya introducida el arma de fuego) y también hubo Escopeteros y Arcabuceros que podemos considerar el antecedente del Arma de Dragones de la que hablamos en su día.
A partir de 1649, fecha que podemos considerar la de creación de nuestros Regimientos, no hubo ninguna denominación específica de los Regimientos de Caballería, ni en los años restantes de los Austrias, ni en los tiempos de la Guerra de Sucesión (donde hubo unos 40 Regimientos), ni en la reorganización de 1718 que los dejó en 21, hasta llegar a la gran reforma de Carlos III en 1763.


Husar



1763-1823

La Reforma de Carlos III clasificó de nuevo a la Caballería española al “estilo clásico”. Quedaron ocho Regimientos de Línea y un único Regimiento Ligero. Los primeros no es que fueran especialmente “pesados” al estilo de las Caballerías británica o francesa. Para completar la reforma, el Arma de Dragones quedó con ocho Regimientos.
Tres nuevos Regimientos se crearon antes de finales de siglo. Fueron Voluntarios de España, Húsares Españoles y Carabineros de Maria Luisa. No es fácil su “catalogación” pero estimamos que eran Caballería Ligera. Especialmente lo era Húsares Españoles, primera referencia a las unidades de Húsares en España, aún cuando hay una referencia sin confirmar en los creados para la Guerra de Sucesión en 1704 y disuelto en 1714.
En 1803 hubo la Reforma de Godoy en la que se mantienen los 8 Regimientos clásicos de Línea, desapareciendo el Arma de Dragones, transformando a los seis primeros de Dragones en Cazadores que aparecen por vez primera en la Caballería española. Los dos restantes y los cuatro de Caballería Ligera quedaron bajo la denominación de Húsares. No logro determinar muy bien las funciones tácticas de los Cazadores, mientras que las de Húsares parecen más claras, con unos caballos pequeños y maniobreros con sus jinetes acuchillando al sable. No obstante dos años más tarde queda la reforma suspendida.
Pasamos por alto la Guerra de la Independencia en la que se llegaron a formar hasta casi 100 Regimientos con las denominaciones más pintorescas. Al acabar la contienda nuevamente volvemos a ver Caballería Pesada y Caballería Ligera en la que se incluyen nuevamente a los Regimientos de Dragones que viven sus últimos años como Arma independiente de la Caballería.

Lanceros

1823-1900

En 1823 queda disuelto el Ejército formándose uno nuevo. La Caballería se organiza en cinco Regimientos de Línea y 8 de Ligeros. Poco después se creaba el de Húsares de la Princesa. En esta situación se llegó hasta 1844 en el que quedaron 18 Regimientos de Caballería (1 de Coraceros, 11 de Lanceros y 6 de Cazadores) y es desde este momento cuando podemos decir que comienza el realce de los Institutos de la Caballería.
Los 25 años siguientes son un caos absoluto. Los Regimientos pasan de un Instituto a otro cada muy poco tiempo. Aparece el Instituto de Carabineros y de nuevo el de Húsares. La situación se estabiliza en 1875 solamente con Lanceros, Cazadores y Húsares y con breves cambios se llega a 1900 con un total de 28 Regimientos. Podríamos decir que Lanceros sería una Caballería Pesada para la “carga”, Cazadores con arma de fuego una Caballería “exploradora” y Húsares una Caballería muy ligera dotada de sable. Para complicar un poco las cosas, cuatro Regimientos pasaron a formar el nuevo Instituto de Dragones en 1885, dotados también de arma de fuego, sin poder determinar su diferencia con los Cazadores (salvo el uso del casco y la divisa amarilla en lugar del chacó y la divisa blanca).

1900-1931

A principios de siglo los 28 Regimientos de Caballería se agrupan en una División propia con dos Regimientos de Lanceros y dos de Húsares. Dispone de 4 Brigadas Independientes, tres con dos Regimientos de Lanceros y otra con tres de Dragones. Finalmente dispone de 16 Regimientos de Cazadores que se integran orgánicamente en las Divisiones de Infantería. Los criterios tácticos son similares a los anteriores. Aunque a partir de 1918 siguieron las denominaciones anteriores, la Caballería era consciente de que se habían terminado sus Institutos. El mosquetón, el fusil ametrallador, la ametralladora y el uniforme único, terminaban con una época de vistosidad de la Caballería que se vería obligada poco después a la sustitución de sus caballos.
Las denominaciones desde 1944 hasta 1965 (Cazadores y Dragones) nada tienen que ver con los conceptos anteriores.

Banda del Escuadrón de Lanceros (2 de Mayo 2009)



CONCLUSIÓN

Observamos que realmente en España salvo la genérica denominación de Caballería de Línea y Caballería Ligera, el realce de Institutos (aunque ya los hubiera antes) solamente se produjo entre 1844 y 1931. El grave problema fue que durante los primeros 30 años los cambios fueron tan continuos que no podemos determinar muy bien sus beneficios. Es más, las numeraciones que unas veces eran por escala general y otras por institutos crearon graves disfunciones en los numerales de muchos de ellos. No entraremos en los cambios de uniformidad, equipos y armamento que produjeron tantos cambios. Eso sí, el realce de sus unidades con tan diversos uniformes produjeron una vistosidad que hoy se recuerda con uniformes de época.
Y saliéndonos del tema y dado que ayer se celebró la Retreta del 2 de Mayo en Madrid, todavía pudimos escuchar los toques vibrantes de los clarines de las Bandas a caballo del Escuadrón de la Guardia Real, Guardia Civil y Policía Municipal. Esto me lleva a volver sobre un viejo artículo escrito hace casi un año y que duerme el sueño de los justos en mi ordenador. Tampoco me resisto a poner uno de sus párrafos abusando de tu paciencia y la de los lectores:

“”Me llama mucho la atención que “viejos conceptos” que la Institución Militar ha mantenido siempre, hayan pasado a todos los grupos sociales que hoy quieren rescatar todo aquello que en su momento formó parte de su patrimonio cultural. A su vez sus “maestros, nosotros los militares”, las vamos abandonando por antiguas, por no ser rentables o por cualquier otra excusa operativa. Incluso ocurre en las asociaciones deportivas; todos sabemos que el Barsa es mucho más que un club. Pero la Caballería no. La Caballería parece ser que es tan solo una Especialidad por muy Fundamental que sea.””

Jesús Martínez de Merlo
Coronel de Caballería.

7 comentarios:

Chevi Sr. dijo...

Querido Romelorio, hace dos días el Gran Zerolo nos contaba:
"... la lealtad y el arte se rigen por el corazón mientras que la contabilidad es ciencia y además exacta, aquí rige por tanto la cabeza, es imposible su matrimonio. Lealtad y contabilidad no son compatibles.
Nadie encargaría a un contable regir los destinos de, por poner un ejemplo, el Museo del Prado. Lo primero que haría sería vender los cuadros para mejorar la cuenta de resultados y el resto de contables aplaudiría enfervorecido..."

Tu nos dices:
... “viejos conceptos...los vamos abandonando por antiguos, por no ser rentables...
...La Caballería parece ser que es tan solo una Especialidad..."

Y yo digo que cuando ingresé en la Academia General Militar, la Caballería era "una forma de vivir", y la practica de la equitación la base del espíritu jinete.
¿Qué ha pasado?. Demasiados contables quizás.

ana belen dijo...

Hoy en día hay demasiados "contables".
El mundo se ha vuelto muy frio...
Gracias por estos artículos, disfruto de su lectura y os animo a que nos sigáis instruyendo.

Chevi Sr. dijo...

Bienvenida Ana Belen.

ana belen dijo...

Gracias.

Jesús Martínez de Merlo dijo...

Querido Chevi:
Muchos contables... Muchos aspirantes a serlo... Pero no nos asustemos, ya hemos pasado por ello, desde los Tercios del Gran Capitán a los Tercios de Flandes, por no seguir avanzando en el tiempo.
Y los contables ya han llegado a la Academia de Caballería y como dice Zerolo venderán los cuadros. Y por fin cumplirán sus sueño, pasearse por un edificio que despojado de Alma y Espíritu ya no importará que sea más o menos rentable, porque todo lo que quede dentro será inventariable y eso mejora la cuenta de resultados, o la deja igual, o la empeora, pero eso ya no será importante.

Anónimo dijo...

Queridos amigos, queridos jinetes,...

Ha sido un placer encontraros,...y a mi alumno, y alferez CHEVI, en particular, os mando un abrazo, aunque "fanterio",..siempre me considere jinete, y me preocupe de la Caballeria,...forze la mano para que a la Academia llegaran los porimeros Leopard, discuti con Arenas cuando quito la equitacion,...hoy vivo fuera de Espana, una Espana que no me gusta, y en la que no caben ya gente como NOSOTROS,.....LO DICHO, ES PARA MI UN HONOR HABEROS ENCONTRADO.....
UN FUERTE ABRAZO


Antonio J. Candil Munoz
Coronel, (Reserva)

XXVII Promocion
ajcmsorrelldata@gmail.com

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Recuerdo con gran cariño al Tte Candil Jefe de la 2ª Sección de la
5ª Cía en Talarn verano de 1974. Muchos años después,en 2001 me llevé una gran alegría, al encontrármelo en la Brigada XI en Córdoba en una presentación de un aire acondicionado para el CC Leopardo. Tenía un prestigio enorme, y flotaba en el ambiente, en el mundo del carro de combate y medios acorazados.
Un auténtico caballerazo, por otra parte.
Mi Coronel: Un abrazo y a tus órdenes