Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.


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19/4/18

LECCIÓN DE HUMILDAD



















Almirante D. Pascual Cervera Topete

El 3 de abril del año 1909, fallece el Almirante D. Pascual Cervera Topete, valiente y abnegado Comandante General de la Escuadra de Santiago de Cuba.

D. Pascual Cervera y Topete fue un héroe que vivió y murió por España. Un Almirante que, a sabiendas de que los cinco bajeles bajo sus órdenes directas caerían tiroteados por los estadounidenses si salía de la protección del puerto de Santiago de Cuba, cumplió las órdenes gubernamentales y se enfrentó a los superiores buques norteamericanos.

Los Galones y el Patriotismo, que obligan incluso a marchar hacia el exterminio con la cabeza bien alta. Aquel 3 de julio de 1898, como el mismo Oficial señaló poco después, perdió todo... salvo una cosa: la honra de saber que había cumplido escrupulosamente sus deberes como militar.

Así lo dejó claro el propio Cervera cuando volvió a España después de ser apresado por los norteamericanos. Aquel día, el Ministro de Marina le recibió con unas palabras dolorosas, pero realista: “Siento mucho lo sucedido, General. Supongo que habrá usted perdido todo lo suyo en el naufragio”. El Almirante, veterano de decenas de contiendas y vilipendiado por el Gobierno, respondió entonces de forma lapidaria: Así es. Todo menos el honor”. Aquella frase lapidaria fue solo una de las muchas que salieron de su boca a lo largo de su vida. Y es que, el marino que esta misma semana ha sido tildado de “facha” por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, derrochó patriotismo en muchas de sus misivas, telegramas y arengas.


UNA ÉPICA ARENGA.-

La arenga más épica del Almirante Cervera se sucedió el 3 de julio de 1898. Por entonces, el oficial había decidido salir del puerto de Santiago de Cuba para enfrentarse a la gran Flota norteamericana de Sampson. No estaba de acuerdo con ello, pues sabía que iba a ser destrozado por los buques de las barras y estrellas, pero -tras intentar hacer entrar en razón al Gobierno de Madrid y no lograrlo- se limitó a cumplir las órdenes.

"Dotaciones de mi escuadra: Ha llegado el momento solemne de lanzarse a la pelea. Así nos lo exige el sagrado nombre de España y el honor de su bandera gloriosa...

...He querido que asistáis conmigo a esta cita con el enemigo luciendo el Uniforme de Gala. Sé que os extraña esta orden porque es impropia en combate, pero es la ropa que vestimos los marinos de España en las grandes solemnidades, y no creo que haya momento más solemne en la vida de un Soldado que aquel que se muere por la Patria...

...El enemigo codicia nuestros viejos y gloriosos cascos. Para ello ha enviado todo el poderío de su joven Escuadra. Pero solo las astillas de nuestras naves podrán tomar, y solo podrán arrebatarnos nuestras armas cuando, cadáveres ya, flotemos sobre estas aguas, que han sido y son de España..."

¡Hijos míos! El enemigo nos aventaja en fuerzas, pero no nos iguala en valor.

¡Clavad las banderas y ni un solo navío prisionero!.

Dotación de mi escuadra:¡Viva siempre España!.

¡Zafarrancho de combate, y que el Señor acoja nuestras almas!




Cruceros de la Armada española hundidos en la guerra de Cuba. Como el María Cristina y Pelayo

EN OJOS DEL ENEMIGO.-

La valentía de Cervera durante el combate hizo que fuese capturado por los norteamericanos. El Almirante fue llevado entonces al barco del Capitán de Navío Evans, quien hizo la siguiente descripción de lo que sucedió en la cubierta de su navío, el “Iowa”:

EI Almirante Cervera fue trasladado desde el “Gloucester” a mi buque. Cuando puso el pié sobre la cubierta fue recibido con todos los honores debidos a su graduación por la totalidad de mi Oficialidad. La dotación del “Iowa” junto con la del “Gloucester” prorrumpió en un ¡hurra!” cuando el Almirante español saludó a los Oficiales americanos. Aunque el héroe ponía sus pies en la cubierta del “Iowa” sin ninguna insignia, todo el mundo reconoció que cada molécula del cuerpo de Cervera constituía de por sí un Almirante”.

Durante la conversación entre ambos, y mientras Cervera se deshacía en lágrimas por lo sucedido, Evans le alabó de la siguiente forma: “Caballero, sois un héroe. Habéis realizado el acto más sublime que se recoge en la historia de la Marina”.


El marino recuerda a su hijo que siempre ha aspirado a “cumplir con su deber” para con España.



La carta del Almirante Cervera a su familia que Colau debería leer:


La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, retiró el nombre de una calle de la localidad al Almirante Cervera, bajo el pretexto de que se trataba de un “facha”. Conviene recordar que el héroe de la Guerra de Cuba murió en 1909, años antes de que el fascismo apareciera en Europa.

Su familia, dolida con Colau por su ignorancia histórica, ha hecho pública una carta que el Almirante escribió a su hijo. Una lección de humildad de un marino que dio la vida por España y cumplió las órdenes de sus superiores sin poner ningún impedimento.

“Seguramente alguna vez has de oír juzgar mis actos y muy pocas serán las que en esos juicios sean desapasionados; para uno seré un héroe legendario; para otros un cobarde vil y miserable. Para unos será un ejemplo sublime que habré dado al obedecer las estúpidas órdenes que nos condujeron a la ruina; para otros será un crimen imperdonable el haberlas obedecido. Ni te envanezcas con lo uno, ni te exaltes con lo otro. Considera siempre que todos los actos públicos son del dominio de todos, que pueden censurarlos; evita oír semejantes juicios tanto los que puedan halagarte como los que puedan herirte, y ten presente siempre que tu padre sólo ha aspirado a cumplir con su deber y pídele a Dios misericordia para él, cuando sea llamado a su Divina presencia”, reza la carta que ha compartido su bisnieta en redes sociales.


EL “FACHA” CERVERA


Para contextualizar las palabras de Colau, debemos referirnos (aunque sea escuetamente) a la relevancia histórica de Pascual Cervera y Topete. Responsable de la Brigada Naval de la Guerra de Cuba, se enfrentó – consciente de antemano de la dificultad de la tarea y por defender ‘el sagrado nombre de España y el honor de su bandera’ – a la Flota estadounidense del Almirante Sampson, muy superior a la suya.

Tal es el prestigio militar del Almirante Cervera que Cuba – esa españolísima isla en la que desplegó todo su talento y bravura – lo ha honrado con dos bustos: uno en el Castillo de los Tres Reyes y otro en el Castillo del Morro. Por otro lado, Fidel Castro (al que tan ditirámbicas palabras ha dedicado Colau en otras ocasiones) lo tildó de ‘héroe’ en junio de 1998, coincidiendo con una recepción en el Buque Escuela español Juan Sebastián Elcano.

Hace algo menos de un mes, el bisnieto del Almirante CerveraGuillermo Cervera Cervantes – envió una epístola a ABC en la que mostraba su indignación por la decisión de Colau: “Es paradójico que quienes fueron históricamente sus enemigos, los mambises (o insurrectos cubanos), honren su memoria y Barcelona, no”.





Francisco Javier de la Uz Jiménez




FUENTES CONSULTADAS:







9/4/18

ENTREGA DE BANDERA


 


















Javier de la Uz

1970 - ENTREGA DE LA BANDERA A LA POLICÍA ARMADA











EL ALAZAN Y EL ROSILLO
Rosillo. Capa formada por mezcla de pelos rojos y blancos







Chevi Sr

7/4/18

MEMORIA HISTÓRICA




















QUÉ MEMORIA HISTÓRICA

En su día lamenté la Ley de Memoria Histórica, aprobada en 2007 que ahora algunos pretenden retorcer aún más, e ilegalizar cualquier asociación o fundación que contenga puntos de vista distintos a los suyos, sobre hechos acaecidos en los últimos 84 años de la Historia de España, que son precisamente los próximos que yo cumpliré.

Pretenden instaurar con una ley tan sectaria como errática, una supuesta memoria llena de falsedades y tergiversaciones y olvidan otras memorias, que muchos hemos preferido guardar celosamente, con respeto y con silencio, aunque no exento de dolorosa emoción y sentimiento.

Yo he tenido la desgracia de no haber conocido a mi padre, que fue vilmente asesinado en Mondragón, en la casa del pueblo el 5 de octubre de 1934, por las hordas revolucionarias que le sacaron de su casa, donde mi madre esperaba el nacimiento de su primer hijo, que es quien ahora escribe este artículo.

Unos días después del asesinato se le rindió un homenaje en las Cortes en el que intervinieron entre otros el presidente, Santiago Alba; el ministro de Justicia, Aizpún; Fernández Castillejo, progresista; Rey Mora, radical; Rahola, regionalista, y otros muchos. Entre todas las intervenciones debo destacar la de José Antonio Aguirre, el lehendakari vasco que afirmó «Cayó nuestro compañero víctima inocente del odio desatado en el alma de unos desgraciados, que deshonraban a nuestro pueblo asesinando a un hombre bueno en el centro de Euzkadi».

Los responsables de aquella muerte fueron llevados presos a la cárcel de Ondarreta en San Sebastián, donde permanecieron hasta el triunfo del Frente Popular en las elecciones de 1936 que les puso a todos en libertad.

Entre ellos estaba el autor material de la muerte de mi padre que años después tras otros asesinatos volvió a entrar en la cárcel.

La amnistía otorgada por el Gobierno al que yo pertenecía le puso en libertad. Cuando lo supe tuve un escalofrío, pero no dije nada. Esta es la primera vez que menciono este hecho.

Puedo dar testimonio de que mi madre, a lo largo de su vida casi centenaria, ya que le faltó un mes para cumplir los 100 años, nunca me transmitió sentimientos de odio y de rencor, sino todo lo contrario, incluso cuando me relacionaba por mis responsabilidades políticas con personas que de alguna manera ignoraban los hechos luctuosos de la etapa de la República.

Siendo yo muy joven, ella me entregó un crucifijo que conservó siempre mi padre en su despacho y en el que hizo grabar un versículo de San Lucas, que reza así: «Empero vosotros amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperanza de recibir nada por ello y será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Altísimo porque él es bueno aun para los ingratos y malos».

Este crucifijo me ha acompañado siempre en la vida y lo he tenido encima de mi mesa de trabajo tanto en España como en el extranjero, en mis responsabilidades en el Consejo de Europa y en la Unión Europea.

Por eso me cuesta tanto comprender el empeño de quienes permanentemente quieren avivar odios y rencores.

Durante años en la etapa de la Transición, estuvo vivo el espíritu de reconciliación que se fue plasmando en numerosas disposiciones. A partir de la Ley para la Reforma Política de 1976, a iniciativa de Adolfo Suárez, que abrió el camino a las elecciones de junio de 1977, se aprobaron la Ley reguladora del derecho de asociación sindical y el ingreso de España en el Consejo de Europa con el respaldo de todas las fuerzas políticas, cuyos representantes acudieron a Estrasburgo a dar testimonio de su compromiso democrático. Se firmó el Convenio de Derechos Humanos y Libertades Fundamentales y se aprobó la Constitución por una abrumadora mayoría.

La voluntad reconciliadora que estuvo constantemente presente a lo largo de toda la Transición tuvo un broche muy significativo en la Declaración del Ejecutivo socialista presidido por Felipe González el 18 de julio de 1986 con motivo del 50 aniversario del inicio de la Guerra Civil, en la que el Gobierno se felicita de que España hubiera recobrado las libertades que quedaron bruscamente interrumpidas en 1936 y, huyendo de cualquier actitud mezquina o rencorosa, recordó con respeto a los luchadores de ambos bandos, muchos de los cuales sacrificaron su vida en el afán de una España mejor.

El Gobierno socialista de 1986 expresaba su convicción de que España ha demostrado reiteradamente que su voluntad de olvidar las heridas abiertas en el cuerpo nacional por la Guerra Civil, su voluntad de vivir en un orden político basado en la tolerancia y la convivencia, en el que la memoria de la guerra sea, en todo caso, un estímulo a la Paz y al entendimiento de todos los españoles.

Para nunca más, por ninguna razón, por ninguna causa vuelva el espectro de la guerra civil y el odio a recorrer nuestro país, a ensombrecer nuestra conciencia y a destruir nuestra libertad.

Por todo ello, el Gobierno socialista expresó también su deseo de que el 50 aniversario de la guerra civil selle definitivamente la reconciliación de los españoles y su integración irreversible y permanente en el proyecto esperanzado que se inició a raíz del establecimiento de la democracia en la Monarquía encabezada por el Rey Don Juan Carlos, proyecto que fue recogido en la Constitución de 1978 y fue refrendado por el pueblo español para el que consagra definitivamente la Paz.

Ese es el espíritu que debe prevalecer respecto a la Memoria Histórica, sin visiones fragmentadas desde una de las dos Españas. Un testimonio de apertura y comprensión final lo dio el Rey Don Juan Carlos y del que fui testigo con ocasión del primer viaje de un Rey de España a México. Al despachar con el Rey aquella visita me preguntó si la viuda de Azaña seguía viviendo en aquel país. Al contestarle afirmativamente me encargó que hablara con nuestro embajador para que le transmitiera a ella su deseo de ir a visitarla a su casa. La respuesta de la viuda de Azaña fue que ella iría a ver al jefe del Estado en la Embajada de España.

Hermoso testimonio de esta anciana fiel tal vez a una de las consignas finales de su marido cuando afirmó las conocidas palabras: «Paz, piedad y perdón». Un olvido que no es desmemoria sino reconciliación.

Estos y otros muchos son los testimonios que podemos invocar para rechazar la proposición de ley presentada en nombre del Grupo Socialista, que pretende castigar con la pena de prisión de seis meses a dos años a quien justifique o enaltezca nuestro reciente pasado.

Como pone de relieve el Manifiesto por la historia y la libertad, ningún parlamento democrático puede ni debe legislar sobre la historia. Mantengamos viva la memoria y la esperanza. Como puso de relieve un gran español, médico eminente y fecundo intelectual e historiador, Gregorio Marañón en su discurso de recepción a Pedro Laín Entralgo en Real Academia Española: «Memoria y esperanza con su temblor de ansiedad son los puntos de apoyo de la acción creadora del hombre. Recordar y esperar es una forma de crear, y crear está muy próximo a creer».

Concluyo:
La Ley de Memoria Histórica es una falsedad, un grave error y un mal servicio a España Estas son mis convicciones en las que deseo permanecer fiel en lo que me queda de vida.

Marcelino Oreja




HUAPANGO TORERO





Chevi Sr

3/4/18

PAGO GOYOAGA

















Fijaros en el "casco" del primer jinete que se ve unos momentos.
El "paso" que lleva Paco G. es para tomar nota.....






LEYENDA
PACO GOYOAGA EN BERLÍN CON VERGEL





Chevi Sr